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miércoles, 4 de diciembre de 2013

Al rico paseo austral...

Os traigo aquí una pequeña pero jugosa selección de música imprescidible en vuestro reproductores, en vuestros compactos, en vuestros casettes, en definitiva en vuestros apoltronados oídos. A todos los Victor Jara, a todas las Violeta Parra.


Escucha oh lector, y tus oídos no se llenarán de mentiras...


Inti Illimani-Exiliada del Sur: A la memoria de la Violeta Parra.


Violeta Parra-Volver a los 17.

Chabuca Granda y su memorable Fina Estampa.

Victor Jara: Zamba del Che: Canto de un libertario a otro.

Facundo Cabral: No soy de aquí ni soy de allá: El gran poeta del camino.

Eliades Ochoa: El Carretero. o sea, a caballo vamos pal monte. Terminamos con el guajiro más chulo de Cuba. Derroche de arte, señores.





Que lo pasen bien ustedes. Con Dios.





jueves, 7 de noviembre de 2013

Un disco para escuchar de una sentada.

Para escuchar y deleitarse. La gran sentada, como decía aquel al que llamaban el Sabio, la gran sentada para protestar, la gran sentada para reflexionar, para debatir, para compartir, para amar y ser amados y porque no, también para escuchar el Stone Flower de Antonio Carlos Jobim, o Tom.


Mira que hacía tiempo que no ponía nada de jazz, por estos lares, y mira tú, también y por donde, que tenía un monoooo, un monazo de jazz que flipas.

Este peaso disco es del sempiterno recordado compañero de la Elis en la Aguas. Este gaxo nos fabrica, nos transmite, y nos engatusa con toda la magia de la Bossa. Música del siglo XX para el XXI y más allá.


Música de Dj Pirandárgallo, para el alma y el espíritu.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Phil Lynott


"Queda sin dedicatoria amigo mío
los poetas nunca mueren
sólo fingen estar muertos"

(Yosi. Viernes Santo del 97. San Francisco Express)







lunes, 21 de octubre de 2013

Chove carallo, chove!!!

Pois sim.


Aqui os dejo la mítica grabación de As aguas, como le dicen por aquellas latitudes a la fermosísima canción de la Elis y del Tom. De lo mejor que se ha parido.


Digamos que para nosotros Octubre el Março de los brasileiros. Igualmente bello.

Y bueno de regaliño, de prenda pois, os dejo con un calice del Chico Buarque y el Milton Nascimento.


Chove carallo, boa música chove.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Lo último de Charles Bradley

Así sin más, a puerta gayola, nenos:


Otro día os contaré de lo bien que canta el I'll slip away de Rodriguez. Pero eso, amigos míos, eso es otra historia.

Cortesía de Daptone Records, el Motown del siglo XX1

I fucking love you, babe

jueves, 19 de septiembre de 2013

Tu nao andas, tu deslizas...

Y como de música lusófona hablábamos estos días. Me vino así a la memoria una recomendación que haceros.


Una musiquilla muy radical para O Pirandárgallo, pero que me moló mucho en mi año portugués entre os gaxos da Foz do Douro. Princesa (beija-me outra vez) de Boss AC. El JayZ portugués. Vaya crack, allá por el 2005.


Esta canción la ponían a todas horas en la MTV portuguesa y vamos, a parte de que el video mola, se me quedó grabada como una gran forma de hacer rap y ritmo en idioma luso y con clase. Suena a fado del siglo XXI.

El video además tenía el handicap añadido de ver en posiciones sugerentes a la Merche Romero (léase Merxee, ao sul de Porto) que por aquellas andaba con el astro del balopié O Cristiano Ronaldo.


Vaya crack, Daimiel. Y ya por el 2005 apuntaba maneras el gajo, y eso que aun estaba en el Manchester United



martes, 17 de septiembre de 2013

O cantar baijinho a la Frank


Esto se llama cantar una bossa a la Frank. Lo que os decía el otro día. El bueno de Franky, con su chorro espectacular, como crooner incomparable, sólo a la altura de Puchiño y Jaques Breil, pues eso, que no podía cantar demasiado baijinho.

Pero vamos, que da igual, que todo lo que tocaba lo convertía en oro. Y esta Girl From Ipanema lo atestigua. Con el gran Tom Jobim a la guitarra.



La bossa fue una gran influencia para todo le panorama jazzistico de los 70, sobre todo en EEUU.

lunes, 16 de septiembre de 2013

DORALICE

O cantar baijinho. Eso es lo que le intentaba inculcar Antonio Carlos Jobim al bueno de Frank Sinatra cuando este quiso interpretar para su repertorio The Girl from Ipanema.

Y este no lo conseguía, pues de sobra es sabido el chorro que siempre caracterizó a La Voz.

Mais baijinho, le decía, pues la bossa nova sólo puede ser cantada por el corazón. Y Jobim le enseñaba aquello que tan bien hacía aquel Joao, con el que había inventado la bossa nova, de apellido Prado Pereira de Oliveira, de segundo nombre Gilberto, Joao Gilberto, claro.

Pero bueno, eso, como decía Kipling cuando le preguntaban por Sinatra y su Girl from Ipanema, es ya otra historia.

O Tom Jobim y o Joao Gilberto conformaron un panorama irrepetible en los 60s en Brasil.


Hoy un pedazo de historia. Doralice. Interpretadas por el maestro acompañado esta vez del Caetano.

domingo, 15 de septiembre de 2013

O PIXINGUINHA

O Alfredo da Rocha Viana Filho, llamado Pixinguinha, uno de los mayores y más grandes sambistas de la historia. Según dicen los expertos, aquel que convirtió el choro en una forma musical definitiva.


Esta claro que mucha gente le debe mucho a los precursores, y como tal, así al Pixinguinha. Y por eso hoy traemos aquí un pedazo de la memoria de Brasil, un pedazo importante, en esta labor divulgadora que siempre nos acontece cuando descubrimos las cosas hermosas de la vida, que no queremos que nadie, ni mucho menos a los que amamos, se pierdan.

Y por ello, les dejamos con un documento único, cuando el Chico Buarque conoció al Donga y al Pixinguinha, y cantaron, por supuesto, Pelo Telefone, el primer samba grabado, ya en 1917.


martes, 10 de septiembre de 2013

Chete Baker en la intimidad de la noche...

Chet Baker in Tokyo. 1987


Así es como se titula este hermoso disco donde nos regala con magníficas interpretaciones intimistas, como Almost Blue o My Funny Valentine. Uno de lo mejores jazzers que ha dado la historia, y con gran popularidad, con luces y sombras, como todos los genios, que a su paso por el mundo no ha dejado imborrables melodías, quizás para escuchar leyendo un libro, o quizás para hacer el amor, una noche de verano, con un oporto después de cenar entre finas sábanas de algodón.




Para los que ya lo conocen y quieren volver sobre su música, a descubrir quizás, matices olvidados. Y para los que no, todavía, que corran a comprar un disco suyo, para hacer el amor, por lo menos.





lunes, 9 de septiembre de 2013

La música de Rayman Legends, lo flipas!


Rayman es una saga que siempre ha destacado por lo cuidado de sus propuestas, tanto en el apartado gráfico, como en el artístico. Y en estas lides, la música siempre ha jugado un papel determinante, haciendo una experiencia completa, llena de matices y flipante en muchos casos.

Pero es que lo del Rayman Legends ya es de traca. Resulta que al final de cada final boss se nos desbloquea una misión musical. En esta misión musical el rollo es ir a toda pastilla mientras saltamos, aporreamos, nos delizamos y recogemos lumis al ritmo de la música.

La jugabilidad es una pasada y realmente lo flipas durante todo el nivel que puede durar entre 1 y 3 minutos.



de A LU CI NE chavales

domingo, 8 de septiembre de 2013

A perfeiçao é uma meta

Prezado amigo Afonsinho
Eu continuo aqui mesmo
Aperfeiçoando o imperfeito...



Eso es lo que cantaba la reina de la música brasileña, la gaucha Elis Regina en un disco de estudio que muestra una vez más el gran potencial de aquel ciclón que nació en Porto Alegre y que efímeramente nos dejó 36 años de arte concentrados en toda la eternidad.

Hoy, suena en estas ondas, de madrugada en la gran ciudad, o en el medio del campo, un homenaje. Hoy música para los oídos. De nuevo Brasil.


Meio do campo



Muy jazzy, hasta se atreve al final con el scat. Y lo hace de fábula.

Grandísma Elis, sempre.

domingo, 14 de julio de 2013

ALTA FIDELIDAD

"Una comedia sobre el miedo al compromiso, el odio a tu trabajo, enamorarse y otros éxitos del pop"


Quizás todo el mundo debiera ver una película como Alta Fidelidad. Quizás todo el mundo debiera descubrir una película como Alta Fidelidad, como yo lo hice, aconsejado hace ya casi tres años por el Señor Martín (Melómano donde los haya, una discoteca abierta).

Tres años me ha llevado seguir su recomendación, ver esta película, de las grandes del género de comedia romántica. Varios meses he seguido su estela en mi ordenador y ahora ardo en deseos de comprarla y que pase a formar parte de mi videoteca particular.

Mi relación con John (Cusack) ha sido de amor-odio. De pasotismo y de vagancia, de un salto adelante y un rebobinado atrás, para darme cuenta de la obra de arte que estaba delante mía (primero) y poder disfrutarla íntegramente (después).

La recomendación del Doctor Pirandárgallo, para aliviar la mente y el espíritu, para alegrar el corazón y desentumecer las escépticas reacciones neuronales del típico moderno de ciudad (snob también llamado). Haceos el hara-kiri si quereis, nada de lo que digais, nada de lo que hagais ya puede importarme. Así os lo digo, la he visto, y es real, la Alta Fidelidad existe.


La película es homenaje toda ella a la música, por y para la música, el pop, la manera de vivir de toda una generación, el disco y la tienda de discos como sólo antiguamente se entendía. Reminiscencias de otros tiempos, polvo de estrellas dicen algunos. Aquellas extinguidas cerca de Alfa-Centauri ha ya bastantes años...

Me jacto en las reminiscencias y las cojo como mis maneras de vivir, sin querer abandonar el siglo XX, aún en el 2000, Stephen Frears (el dire) rueda esta película adaptando una fantástica novela de 1995. Las referencias musicales se suceden en tropel, un encierro donde en vez de miuras o torresestrellas corren por las calles de este film, unas cuantas agujas detrás de miles de discos y artistas de nuestra más granada historia musical, la del ser humano, la de aquel siglo. John Cusack como Rob Gordon la borda, miradas y deseos, labios y cejas, muecas, chasquidos, pelos, chupas de cuero, zapatillas y camisetas. John en uno de los grandes papeles de su vida.


Y los secundarios no pueden hacer el conjunto más armónico, desde Catherine Z Jones, pasando por un simpático Tim Robbins y acabando con la magnífica adapatación que hace Jack Black del Let's get it on del tito Marvin.


Digna es de estudio y por ello prometo traer más adelante un desgranado de la sucesión de buen ruido que se sucede a lo largo del film.

Película que según el que os habla todavía merece dos o tres revisionados más. Pues ea, a disfrutarla, que algunas cosas buenas, como enamorarse, también tiene la vida.


domingo, 26 de mayo de 2013

Ven bailar Carmiña, Carmiña, Carmela...

Esta semana pasada he podido escuchar lo último de lo último en música folk galega. Radio Cos.
 
 
Un trabajo de recuperación de la memoria. Una nueva ola del folk gallego. Un viaje por los campos y los valles, verdes de nuestra hermosa tierra. Un disco que no debeis dejar de escuchar.

Lo último de Quique Peón y de Xurxo Fernandes, que han pateado la geografía gallega en busca de los cantares tradicionales, de las voces y de los instrumentos. Pandeiros, pandeiras, pandeiretas, y una caja de pimentón!


Edición cuidada, fotos "da terriña", letras, buen diseño. Quizás se eche en falta un prefacio escrito por los autores sobre su aventura musical por todo el país. Pero una gran edición.


Fermosa imaxe da Coruña no libreto interior
Sonidos muy muy de la tierra, sí, pero también fusiones muy apetecibles, muy bien pensadas, que no por estar "no fin da terra" vamos a dejar de contaminarnos (positivamente) con otras culturas. Muy presentes dos, la sefardita y la eslava. Sefardita por los cantares y los "xeitos" árabes de Fernandes en sus cantos, en sus vocalizaciones y en sus timbres sonoros. Eslavas por los violines tan presentes en todo el disco, arañazos búlgaros muy muy bonitos, que conectan el río Miño con el Danubio azul.



 Ven bailar Carmiña, Carmiña, Carmela
con zapato baixo e media de seda
con zapato baixo e media labrada
ven bailar Carmiña miña namorada.

domingo, 28 de abril de 2013

Ensalzando los placeres primarios. "I Want You", nena, "I Want You"

Ya hacía que no hablamos de música en O Pirandárgallo. Pero sí chavales DJ PI ha vuelto, y por sus fueros.



"I Want You" de Marvin Gaye, una reedición en vinilo de 180 gr. hecha por BlacktoBlack, del mitiquísimo discazo del príncipe del Soul, que en su día sacó el sello Motown. Un disco que toda colección merece tener.

Dicen que I Want You es una declaración de amor. La que que el propio Marvin le dedicó a la chavala Jan de 17 años que por aquel entonces vivía con él. La sensualidad y el placer de la carne están presentes en todo el disco. Ya no digo el amor, pues este, es una consecuencia de aquello, inevitable.

Se trata de una serie de canciones con mucho color, lentas pero con ritmo, con las luces a medias, o a media luz que diría Gardel, canciones cálidas y sensuales, pero sobre todo muy muy sexuales. Vamos, al pelo para, apagar con unas palmas las luces del cuarto (a lo Príncipe de Bel Air), tumbarse con una copa de vino en el sofa y hacer el amor,  hacer el amor toda la noche, dejarse llevar por el deseo y los instintos más antiguos del hombre.

Es un orgásmico de canciones, melodías acompasadas. Un disco muy jazzy. Con claras influencias de la música tradicional afro-americana, con sonidos venidos de Nueva Orleans. Con esos saxos y trompetas excelentes, bongos, y contrabajo. Y con la inconfundible y aterciopelada voz de Marvin como guinda del pastel.


A lo largo de todo el disco, pero sobre todo y de manera claramente erótica, se oye en la canción titulada "Feel all my love inside" a una chavala que se corre del gusto. Mmmmmm... sexo puro y duro, "coitos ininterruptus". Gritos de placer, sexuales y sensuales, y la imaginación vuela y vuela.



Caliente te deja este discazo. Toda una experiencia, hay que echarle una oreja (como decía aquel).

Bueno y ojo también, porque pasamos a hablar de la portada. Y es que la portada llama la atención ya desde el principio. Es un amor a primera vista.

Ernie Barnes, el famoso pintor y deportista afro americano nos deleita con su Sugar Shark, cuadro creado en 1970 y adpatado al efecto y a petición de Marvin Gaye para la portada de su disco. Esto le dió repercusión internacional.

Detalle de Sugar Shark de Ernie Barnes, adaptado al efecto para el I Want You de Marvin Gaye.
Me engatusó el disco, y también la portada. Dije vaya pasada. Estaba yo con el tema en la cabeza, ordenando mi discoteca, poniendo a Marvin en las posicion que se merece, arropado por grandes del Soul moderno como Charles Bradley o Sharon Jones, cuando miré para el poster que luce desde hace tiempo en la trasera de la puerta de mi cuarto. Y allí estaba, oh tío, allí estaba el jodido Barnes in memoriam. En un cartel de una tremenda fiesta que nos corrimos un colega y el menda en Ibiza hace ya diez años, en Amnesia, con el mítico DJ PiPi. Y ahora claro, lo comprendí todo, habíamos regresado Marvin, yo, Amnesia, Ibiza, a uno de los lugares comunes, de los que siempre os hablo.

Poster de anuncio callejero de fiesta en Amnesia en Ibiza. Julio 2003.
Y a esto se le llama dejavú consciente autoemocional.


"I want you the right way,
I want you but I want you to want me too 
I want you to want me, baby, just like I want you"










domingo, 27 de enero de 2013

Tommy, tú me oyes? Tú puedes oírme?

"Durante la primera Guerra Mundial (1914-1918) el capitán Walker, del Ejército Británico, desaparece en combate y es dado por muerto. Su mujer, la Sra. Walker, da a luz su hijo Tommy..."

Una historia y un disco. Un parto hecho, magistralmente por The Who, allá por los 70, y que hoy en el siglo XXI nos versionan, delicada y primorosamente Barón Rojo (confesos seguidores y admiradores de los Who, de siempre). Titulando tal maravilla como, Tommy Barón! UUUUUaaaaaUUUUU


Un disco grande, muy grande, un discazo, o bueno, mejor dicho dos. La primera adaptación al castellano de la ópera de los Who, Tommy, que nos regala un inicio de 2013 prometedor en el panorama musical, patrio.

Y mira que yo siempre fuí más de Los Suaves, (continuan dando mucha vida a este 2013 con su próximo concierto en Londres), y lo sigo siendo, Suave es la noche, Miaaauuuu. 

Pero es que este, tamaño trabajo de los hermanos De Castro, no se podía dejar escapar.

Edición de lujo y voces afinadas para un trabajo muy serio, muy gratificante. Detractores y apologetas de todo hay y de todo habrá, pero en ese no dejar indiferente siempre ha navegado (en este caso surcando los cielos) la genialidad. Y os puedo decir que estamos ante uno de esos casos, sin duda.

Como os decía, la edición es preciosista, y de lujo, merece muy mucho la pena agenciarse este trabajo de los Barón. Un libreto ilustrado a todo color nos cuenta la historia de Tommy, siguiendo paso a paso, renglón a renglón la mítica ópera compuesta e interpretada por los Who. Magníficas piezas que nos cuentan una delirante y psicodélica historia.

Abreviando, resulta que el Capitan Walker, pues aun dado por muerto, vuelve a casa. Es 1921, y descrubre a su mujer liada con un amante. El Capitán en una trifulca lo mata y a Tommy, que lo ve todo, lo oye todo y todo lo sabe, sus padres atemorizados por lo que pueda contar, le dicen que allí no ha visto, ni oído nada y que se esté bien calladito.
Pues menudo pifostio que montaron. Ahora Tommy, en un estado catatónico, no ve, no olle y no puede hablar, pero eso sí, es el Rey del Pinball!


El formato de venta de la edición de lujo, libro-cd, con un doble disco encartado en un libro de arte del artista Borja Bonafuente, joven maestro del hiperrealismo. Ilustraciones de los Barón Rojo y colaboradores, enfundados en la piel de los personajes que describe la historia. Todo ello introducido por el relato de los acontecimientos de la historia de Tommy que nos van contando las distintas canciones, y seguido de las letras de estas. 



Permitidme que me detenga un momento en el arte del trabajo. Es sin duda meritorio. Encontramos hasta a Amaral caracterizada de Reina Ácida. 

Ya empezando por la magnífica portada, simulando una mesa de pinball, con sus flippers, con sus luces, y los bumpers, ¡Ay los bumpers!, claro guiño a la portada del homónimo trabajo de The Who.




Luego, una cascada de imágenes nos salpica y nos mantiene pegados por unos momentos a ese pedazo de papel. Quizás, como le sucedía a Tommy ante las mesas de pinball.

El Barón Rojo.

¿Y que me decís de ese trasfondo que esconde el trabajo de los De Castro? ¿O acaso el Barón Manfred von Richthofen, a la sazón el Barón Rojo, pudiera ser el causante mental, la justificación profunda, sobre la Sra. Walker de esa confirmación no cierta de que el Capitán Walker hubiera muerto (como al final no fue), y del consabido romance con aquel amante, cuya muerte provocó, ya de manera cierta, toda esta historia que es auténtica como ella sola?

Curiosos son los hilos del destino que nos llevan, movidos por sabe Dios que mano, al encuentro de los lugares comunes, una vez más. Un lujo, vamos. Un lujo de este principio de 2013.

 Una hábil táctica psicológica era el color de este avión que utilizaba el Barón Rojo para infundir un pavor sin igual en sus enemigos. Santo y seña de una muy nuestra banda de rock patrio.

domingo, 20 de enero de 2013

La realidad de los cuentos sonoros

Ayer asistí a una realidad en directo. La que sale de la guitarra de Daniel Minimalia. Una realidad clara, soleada, brillante, aterciopelada a veces, eléctrica otras, pausada y con ritmo, física y química, pero sobre todo, sonora.


 


Los cuentos sonoros, es el último trabajo del compositor, músico y artista Daniel Minimalia. Talento a raudales fue lo que derrochó este Ourensano de pro en el Teatro Principal de la ciudad de Las Burgas. Talento que se deslizaba arriba y abajo por ese mastil de madera que se perdía en la infinitud de un océano de color y delicadas olas como notas de música. Eran olas. Lo sé porque tumbado en aquella playa que tan clara nos mostró anoche, esas cálidas y espumosas, saladas y atlánticas olas, me hacían cosquillas en los pies y traían hasta mi cara una fina brisa de Chill Out y sal. Por veces elécticas galernas de New Age y Rock.

Tan ducho a la eléctrica como me resultó a la acústica. Las dos niñas sonaban fenomenal en tan buenas manos. Y la banda lo arropaba magníficamente. Un gran concierto. Un gran disco.

Reposado en mi cómoda butaca no digo ya que soñé. Viajé a los páramos lejanos, vi el AKAINIK acostado en aquel cielo patagónico, pasé al lado del Pórtico del Paraíso y me tomé unas copas en la calle Lepanto, la sonata de (para) un día cualquiera, de un cualquier día, de ese día en que todos disfrutamos de un MINIMALIA en estado de gracia, de un Dani en estado puro.

MI NI MA LIA 


domingo, 9 de diciembre de 2012

Un disco azul, muy azul...

Hoy volvemos con el Programa de Dj PI para la cultura musical y el espíritu. Hoy nos encontramos, nos re-encontramos mejor dicho, con el lado más country, folk, blues y jazzistico de Norah Jones. Y es que el disco Featuring, lejos de ser un sinsentido típico de los discos de colaboraciones, un utensilio de rescate frente a tiempos de baja creatividad, un escape de las multinacionales ante su escasez de propuestas y el enésimo intento por hacer caja. Es un discazo!



Un auténtico y puro disco donde, amén de que las piezas son realmente buenas, se descubre toda la magia y la pureza de las colaboraciones, de los featuring, como dicen los americanos, y que tan de moda han puesto, que hasta el grandísimo Raphael ha sacado su Duets llamado "50 años después" (y quien no?)




El disco, editado por Blue Note, la marca del jazz, la marca azul, se nos presenta en un formato de doble vinilo, con su buen gramaje (no sabría decir si se trata de un 180, pero son discos sólidos). Con sus bonitas canciones. Composiciones tomadas por Norah Jones y acompañadas de grandes artistas del panorama internacional, y que rezan con su filosofía, para que vamos a negarlo.




Entre ellos el señor M. Ward (algún día os hablaré de la nueva perla del folk made in USA). Ambos nos regalan con un precioso dueto de la Blue Bayou, esa bahía azul, azul, que cantó Roy Orbison. ¿Se referiría al mismo azul que vió Vere Stackpoole, relatado luego por H. Pratt en su Corto maltés, el mismo azul de aquel lago de la Polinesia que tanto hizo amar al Veneciano los mares del Sur? Quizás sí, quizás si se referiría, y a decir verdad, quizás aquellos dos niños perdidos en la inmensidad de aquel continente de ultramar, plagado de atolones, playas desiertas y bahías azules, quizás esos dos niños, digo, sean esta Norah y este Mathew.




Esta versión se incluye y cierra un disco redondo, un disco atípico, porque aún estando plagado de colaboraciones (featuring se titula), lo que pareciera en un principio una merma en la calidad y subproducto, o uno de segunda fila, consigue ser un discazo!!! sí, sí, un discazo es este Featuring de Norah Jones. Recomendadísimo por OPirandargallo.




jueves, 6 de diciembre de 2012

Seguimos con ritmo, con muuuuucho ritmo. Sound-Shapes

Sound-Shapes es uno de esos títulos que hoy en día reciben el calificativo de "indie-game". Sí, un juego independiente, que no es siervo de ninguna gran compañía y por lo tanto no se pliega a sus contratos, requisitos, ataduras y cataduras morales. Digamos que el concepto indie aplicado a un videojuego, tiene ese matiz de independencia, que muchas veces, aunque no siempre, revierte en frescura, imaginación, novedad, rareza, adicción.

 


Adicción es una palabra fuerte, que aplicada a Sound-Shapes, se convierte en su razón. Y es que este video-juego, es adictivo a más no poder.

Estamos hablando de un juego clásico en su concepción, de esos a los que se refería Walter Day, Mr., en la magnífica A fistfull of quarters. Donkey Kong, reseñado ya hace unas épocas por estos lares. Sí, se refería a uno de esos juegos, donde la conexión vista-cerebro-extremidad es brutal, donde el compas, el tempo, el ritmo de la máquina en sociedad con el cuerpo humano y por extensión al pad, al tan añorado game-pad de toda la vida, es básica. Esa conexión hace que esta clase de juegos sean un entrenamiento a los reflejos, con grandes ventajas para el aparato sicomotriz, pues requiere de mucho esfuerzo, precisión, rapidez y coordinación. Es esa clase de juegos que se adapta a la perfección a un ranking, a una lista, a una clasificación.

El señor Walter Day. Se podría calificar como el Don King de los videojuegos, aquel que unió en un sólo ring (otrora Tayson y Holyfield) a Steve Wiebe y Billy Mitchell. chapó Walter, chapó!!!

Y así lo hace, porque uno de los primeros alicientes de Sound-Shapes es su lista de clasificación mundial. Donde verdaderos maestros muestran sus habilidades para conseguir el mejor tiempo. Porque, como en A fistfull of quarters, sólo los ganadores, sólo los vencedores son recordados, para la posteridad.

Sound-Shapes trata de música, de ritmo, de composiciones instrumentales, de performance de importantes del panorama alternativo. Así nos encontramo con una banda sonora (todo el juego es una preciosa banda sonora en sí) con temitas guapos guapos de Beck o de Jim Guthtrie, y otros artistas más.


El polifacético Beck aporta tres temazos al juego.

Un juego recién salido del horno de SONY para este 2012 y sus plataformas PS3 y VITA. Gran acierto, el tema de que comprando el juego, permite su descarga, por el mismo módico precio (y creedme, es módico, porque este juego moooola MAZO) te permite disfrutarlo en PS3 y en VITA, continuar tus partidas aplazadas, mediante sincronización en NUBE y mil pijadillas más.

En sound shapes, vamos a plataformear, a desplazarnos lateralmente, de un lado a otro de la pantalla, arriba o abajo, en distintos fluídos, pegados cual viscosidades a distintos materiales. Vamos a llevar a nuestro "Mario" particular, en este caso una bola, bastante sosa, pero que yo asocio con un vinilo, hasta su reproductor, para que la música no pare (bueno es una filosofía para entender el juego, aunque pudiera valer cualquier otra, aunque no tuviera porque tener una).

Es un juego que emplea su gama cromática para explicarnos, para hablarnos y hacernos comprender, todo juega, es un chute de sensaciones. Es decir, nuestro disco viscoso se pegará a todas aquellas superficies de su mismo color (uno distinto según la tonalidad de la pantalla) y morirá en contacto con lo ROJO, siempre lo ROJO. Mira que fácil no? Sencillo y funcional



Pero el gran aliciente de Sound-Shapes, el gran aliciente de esta maravilla conceptual, es su inmensa comunidad virtual, que ayuda a mantener vivo (que digo vivo) vivísimo, el juego. Y es que además del modo CAMPAÑA, tenemos el modo EDITOR, fantástico, donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación y crear, compartir y subir a la "nube" montones de ideas en forma de pantalla plataformera a pasar. En el modo EDITOR, jugamos con muchos matices, notas musicales sobre todo, pero con gran cantidad de objetos que emiten (hasta palabras toma geroma!) todo tipo de notas. Además está muy bien implementado y muy bien pensado porque, no te permitirán subir ninguna pantalla hasta que tú mismo no pruebes tu juego y logres terminarlo. A partir de ahí, un abanico multicolor de tiempos, fans, seguidores, se despliega con todo colorido.

Parafraseando al señor Walter-Day, con alguna licencia:

"Quería ser un héroe
quería ser el centro de atención,
quería la gloria, quería la fama,
quería que las chicas bonitas me dijeran:
Hola, veo que se te da bien el Sound-Shapes"

martes, 20 de noviembre de 2012

American Splendor, otra vez y con ritmo. (Qué grande eres Harvey Pekar 3ª parte)

American Splendor. The Soundtrack, la banda sonora de la película homónima, donde el genial Paul Giammati (Entre Copas) da vida a Harvey Pekar, es una obra de arte, el contenido y también el continente y os voy a relatar porque. 

Imagen del CD de la banda sonora. Realmente, un trabajo de arte.

Nuestro Harv, ya conocidísimo por los lectores de OPirandargallo, gracias a ambas reseñas ya publicadas (aquí y aquí), es el protagonista de esta maravillosa película, recomendadísima y que en otra ocasión comentaremos, sobre una de las mas sosas y peculiares formas de vivir, paranoias, depresiones y mucho mal humor. Así es Harvey Pekar y su forma de ver la vida. A veces peculiar, a veces realista, pero siempre muy muy interesante.

Ya sabemos que los comics de American Splendor son el vademecun del comic underground, el Santo Grial del subterraneo, de la corriente que empezó a formarse de Estados Unidos en la época de los 60, 70. El verano del amor de San Francisco, donde el bueno de Bob Crumb empezó a enseñar a la masa hippie sus gran obra, el libro del amor caníbal, también llamdo Gran Libro del Yum Yum. Sí todo eso y demás rollos.

Ahora nos encontramos en la costa Este, en Cleveland. Una ciudad bastante triste, gris y deprimente, si atendemos a las descripciones de nuestro Harv. Este archivista del servido médico de Estados Unidos. Muy propicia toda ambientación para una tarde de lectura, lluviosa, oscura, con la luz amarilla de alguna lámpara, sonando de fondo, cálidas notas del saxo de Coltrane o de la trompeta de Gillespie, en un vinilo de jazz.

Aunque ya en otra ocasión, adelanté más que reseñé, la mágnifica producción que recopila la banda sonora de la película de American Splendor. Hoy os traigo el análisis detallado de cada uno de los tracks que en ella se incluyen, y que como vereis, no tienen desperdicio.

Portada del CD.

Un bonito CD en una bonita caja. De cartón, un formato que nunca me terminó de convecer, pero que dado el arte del que estamos hablando, no le viene más al pelo. Aunque pareciese que un cd como está mandado, debe venir en caja de plástico trasparente. Es últimamente cuando me doy cuenta de que en cartón gana mucho más. Es más auténtico.

En la portada vemos a Paul Giamatti encarnando a nuestro Harvey. Y abriendo el panfleto, un magnífco dibujo sobre un CD bien vistoso, anaranjado, que nos muestra a Harv. Todo el arte es de Gary Dumm (dibujante asiduo de los comics de American Splendor). Que también realiza el precioso libro (podría ser un comic de una historia breve) donde Harvey Pekar nos relata como ve él el tema de la banda sonora para su película, y las pequeñas cerezas escogidas para tal ocasión. Una maravilla de folleto. Una pasada vamos.


Interior de la caja del CD. Imágenes de la película. Paul Giamatti y Harvey Pekar.


Ilustraciones del libreto-comic por Gary Dumm al efecto.

Para rematarla, también unas buenas ilustraciones de la película y una foto que me gusta mucho, donde se ve al viejo Harvey en camiseta, con su segunda mujer, en una de las escenas de la película donde él aparece. Ya que he de deciros que no se trata de un cameo sino de una participación en toda regla.

Pero, una vez visto el continente (precioso), centrémonos en el contenido:

1.Paniots Nine: No puede empezar mejor esta banda sonora, que con la composición de Joe Maneri, tantas veces oída a lo largo de la película. Un 9/8 entre hard-bop e improvisación pura. Pero una muy acertada y pegadiza melodía. Un estilo raro, para una soundtrack rara, pero molona.

2. Blue Devil Jump: Notas azules de piano primero y después de saxo, melodía pegadiza también y alegre. Que transiciona muy bien con el Paniots Nine de Maneri. Más Bop y del bueno.

3. Chasin' rainbows: Y llega Crumb. Si Harvey os parecía rarito, este se lleva la palma. Con sus "tunos de trajes baratos", traducción libre de "Cheap Suit Serenaders", que es como Crumb denomina a sus chicos. ¿Que se puede esperar de un tipo que sólo colecciona 78 rpm?. Bueno vale es Crumb, y el guión lo demandaba. De todas formas no está tan mal.

4. On the Sunny Side of the Street: Ah, que gozada, después del desquicio anterior, una balada, a cargo de Oscar Petterson y Lester Young. Que maravilla. Sí nena, ahora sí que estoy en al cara buena de la calle, y me da el sol, ese sol tan rico de mediodía de noviembre.

5. Oh, lady be good: Y claro, al sol, ya sabemos lo que pasa, sube la temperatura, las hormonas se alteran. Voluptuosa mujer, tacones altos, parada de bus, y claro, surge de la trompeta de Gillespie, este Lady be Good, to me!!! Ese nena, cómo me pos! que diríamos a este lado del oeste.

6. Aint' that peculiar: Me imagino ya de Cleveland, a Harlem, y Marvin Gaye cantando, en unas escaleras, de un edificio de ladrillo. Soul en estado puro. Oh sí, mueve tus caderas, nena, nada particular, nada extraño en tí, pero tan excitante...

7. Longing suite: The shortest weekend/after alice (so sweet, so sad): Y llega la primer composición de Marck Suozzo en este trabajo, intimista, corta, preludio de lo que vendrá después, y muy acorde con ciertos momentos de la película.

8. Stardust: Gillespie en estado puro, bebop a raudales, que sale por esa trompeta, y conforma una bella balada, triste y acompasada, notas de melancolía. Una de mis favoritas en el disco.

9. Hula Medley: Pero tranquilos, que llegan Crumb y sus tunos farrapeiros para arreglar este desaguisado (inonía). Y como tocan los tíos, como si no hubiese mañana. Alegres notas de banjo para este intermedio. Cojemos aire.

10. T'aint nobody's biznezz (if i do): Canción lenta, balada negra y triste, pero con un gran soul y un gran swing.

11. My favorite things: Y llega EL TEMA, con mayúsculas de este disco, el gran tema, TEMAZO, madre mía, que intrepreta Coltrane, con unas sutilezas como nadie, al saxo, sacando notas, con gran swing, con gran improvisación, elegante, blue notes por doquier, y 13:43 minutazos de goce puro y duro. Esta ópera esta casi acabada. Mis cosas favoritas, mías y de Harv. Sin duda esta es una de ellas.

12. Time passes strangely: Vuelve Mark Suozzo con otro gran tema, triste, con cadencia, tempo lento, se desgranan notas cálidas en la fría noche de Cleveland.

13. Aint' that peculiar: Cierra el disco, esta nueva versión, negrísima, de Chocolate Genius, para nada despreciable, aunque todo hay que decirlo, el tiempo de los maestros quedó dos canciones atrás.

Fin del cuento. Un agradable paseo por Cleveland, esta vez el comic se escribe sobre una melodía de jazz. Y el formato no le puede venir más al pelo, colega.