miércoles, 1 de mayo de 2013

Los mejores de la caja VERDE


Como bien os decía hace unas semanas, me es imperativo comentar los buenos y grandes relatos que, aunque con formato pequeño, más me han impresionado de la caja VERDE de Autsaider Comics.

Cada comic compuesto por 16 páginas de humor y aventuras patrias. Cada comic, compuesto por 16 páginas, muy muy de cada autor.

Hoy voy a comentar las 3 que más me han gustado (aunque hay más):


La mano de Vazquez:
Se diría entonces la mano verde? del Gran Manolo Vazquez. El considerado por muchos como el mejor historietista que ha parido nuestro país. Una vida llena de emociones y aventuras, muchas de ellas relatadas en la fantástica película (que desde aquí recomiendo encarecidamente) el Gran Vazquez protagonizada por el no menos grandísimo Santiago Segura. El comic está realizado por Chema García. Y no os cuento la historia porque merece la pena leerla. Sólo decir, como apunte, que ha sido un placer y una delicia ver en las primeras viñetas un homenaje a uno de los personajes más míticos de Vazquez, Angelito!





El viejo verde: Realmente no sé si este es el título del comic, porque no lo pone, pero sin duda tendría que serlo por claras referencias y alusiones en la historia que guarda en su interior. Este trabajo se lo debemos al maestro PIÑATA. Vaya crack, Daimiel! Que diría el Gran Andrés Montes. Pero es que es verdad. Peazo comic que se marca el habitual del TMEO en esta caja VERDE. Muy muy gore y bizarro, del estilo de su TIFUS y obras por el estilo, pero que de verdad merece la pena. Y además está el añadido de que a uno le deja la sensación de que el maestro PIÑATA lo ha sacado en una tarde de diarrea mental. Donde otros habrán estado en un sin vivir, en una paranoia para tratar de quedar bien (y no muchos lo hacen) desde que se lo hayan propuesto desde Autsaider, parece, da la sensación, que este Piñi ha dicho: Ay os vá pringaos, en dos horas me lo he cepillao, si te gusta bien, y sino te jodes.





VERDE por Álvaro Ortega. Una de mis favoritas, sino la que más. Una pasada conceptual que nos muestra un diálogo entre el hombre y las máquinas, quizás en un futuro cercano, pero pudiera ser atempórea también, quien sabe, con el color VERDE de fondo. Leedla porque no os dejará indiferentes.




Stalingrado en mi bolsillo

STALINGRAD POCKET. (o las batallitas del camarada Goyoski)



Stalingrado en mi bolsillo, ya por favor!

Este es el relato más o menos fidedigno de mi primer contacto con este SCS que todo el mundo pone tan bien. Me ha desvirgado este Stalingrad Pocket, y a base de bien. No me ha defraudado, la verdad es que no. Sorprende que por su edad (algo ya talludito, con una primera edición del 92 y una segunda del 96)  funcione y siga funcionando tan tan bien. Y es que no por nada se trata de un wargame mitiquísimo entre la peña jugona y los Grognards más peludos.

Nos pusimos manos a la obra y enfangados en una durisíma campaña que nos llevaría a emplear esfuerzos y energías a lo largo de unos DOS MESES (flipa).

Éramos los soviéticos. Pavlov al mando de las divisiones y ejércitos de la pinza Norte, y yo Goyoski comandando las fuerzas del Sur que trataban de liberar Stalingrado.


Enfrente, dos arduos y avezados jugones, los bellos del Oder, Jrec-man y Farnesio.

Las epístolas de Pavlov, mi camarada en estas lides, y sus crónicas, sus desdichas, sus victorias... las podeis leer desde aquí.

Para todo lo demás, la crónica de la toda la operación, desde el sur, desde Stalingrado, a continuación:

La partida empezo muy pero que muy bien para nosotros y es que amén de retirarse lo más rápido posible, las fuerzas alemanas se durmieron un poco en los laureles en los primeros turnos, 1 y 2, de juego, consiguiendo un hecho (según mis contertulios) sin precedentes o "quasi" en la historia del juego. Nada más y nada menos que romper el cerco alemán al norte de Stalingrado con varios “petoutos” soviéticos bien montados y conquistar posteriormente, aunque a costa de perder unidades importantes, uno de los dos aeródromos de los que bebían las fuerzas del 6º de Von Paulus en Stalingrado. Este hecho se presentó a la postre como un movimiento importantísimo y pieza clave en la victoria final, esta ya, por rendición y agotamiento (pero eso ya lo contaremos más adelante).

La pinza norte rompiendo inesperadamente en el primer turno de juego.
Una vez hecho esto, la cosa pintaba bastante bien, y no tuve mucha dificultad para poco a poco ir envolviendo por el norte y el sur a las unidades que quedaban rezagadas en Stalingrado. Por el contrario, mi rival trataba de asegurarse una línea de suministros y poco a poco ir retirándose hacia el Oeste, en la medida de lo posible, para asegurar ciudades y cruces de vital importancia y que puntuaban mucho al final (PVs).

Así pasaron los siguientes turnos, 3, 4 y 5. A partir de ese momento, mi planteamiento ya se volvía doble. Con mis ejércitos bastante sobrados (llenos de “petoutiños”) en el cerco de Stalingrado.- En este juego es muy importante formar buenos “petoutos” (montones de fichas) muchas veces hasta el límite del apilamiento, que es 6, para lograr rodear grupos importantes, o arrasar (overrunear) a corpúsculos más solitarios, pillados por sorpresa. Todo esto debido a que las tablas de combate favorecen esta mecánica y por el contrario porcentajes de 1/1, 2/1 o incluso 3/1 son peligrosos conforme a tiradas bajas infrigen bastante daño al atacante- Pues como decía, ahora se me abrían distintos planteamientos en mi toma de decisiones. Por un lado continuar y terminar de cerrar el cerco de Stalingrado, para conseguir por fin dejar sin suministro a todo alemán viviente que quedar atrapado dentro.

El cerco se va cerrando, las últimas unidades alemanas tratan de escapar a duras penas. De mantener una fina linea de suministro, pero el destino ya está escrito.
Por otro, desplazar a unidades rápidas (9 y en su defecto 5 de movimiento) lo más al oeste posible, de cara a ir posicionándose con el objetivo de tomar y asegurar hasta final de juego, esos caminos y encrucijadas (ahora todavía en manos de fuerzas rumanas, cobardes que huyeron a tiempo del pifostio de Stalingrado) que tan ricos y jugosos PVs nos dan. Pero claro, este desplazamiento y posicionamiento en cruces y caminos tiene una desventaja, tener que depender en todo momento de mover los cutre-salchicheros cuarteles generales soviéticos, que se mueven menos que el caballo del malo (3 de movimiento, imaginaos, al cambio, por 9 de las unidades motorizadas soviéticas!) y claro posicionarlos en encrucijadas, caminos y carreteras principales (de ahí la brasa que os doy con el término "camino") cuyo control es fundamental para mantener suministradas a todas las unidades, en un radio, todo hay que decirlo, bastante amplio.

El juego está muy bien orientado en este sentido. La importancia capital de las carreteras, evitar que te las tomen, que te las invadan siquiera con alguna ZOC perra de esas, es fundamental!

Por eso hace que tampoco te puedas tirar a la vida regalada y al libre albeldrío, a correr por los campos de trigo o subir montañas sagradas. No, no, las carreteras, y más en el Stalingrad Pocket, siempre han sido, en el SCS, LAS CARRETERAS (con mayúsculas).


Y este, he de deciros, es un factor que anima mucho el juego y lo hace muy muy sorbecerebros. Nuestros contrincantes, y porque su situación también era más dificil, estuvieron hasta UNA hora, sí, UNA, pensando tal o cual movimiento, gastando su turno, mientras el general Pavlov y yo, abituallábamos a la tropa con toda clase de viandas y dábamos, también nosotros, buena cuenta de dos desdichadas birras de Mahou (para más inri) y es que la vida del soldado nunca fué facil.

Esas esperas tensas previa batalla y después el ansiado descanso del guerrero... que esta vez ni siquiera descanso, no, calma chicha! que nos proporcionaban nuestros adversarios, elucubradores natos que nos pedían unos minutos para tener consejos con el alto estado mayor. Tal vez con el mismísimo Furer y todo, vaya usted a saber!

Bueno pues después de tomar varias decisiones importantes, sí ya lo había decidido, el 57º ejército (franja verde) se econtraría en Kallach con los chicos de Pavlov (albricias y abrazos nos daríamos) y el 51º (franja amarilla) daría buena cuenta de los rumanos, a través de la vía oeste, que se pertrechaban al otro lado del río, en Aksai.

Poco a poco el cerco se va cerrando. El último aeropuerto de Stalingrado está cercado y sin suministros.
Durante los turnos 7 y 8 se produjeron disntitas escaramuzas y tiras y aflojas. El cerco sobre Stalingrado se había cerrado ya definitivamente pero las tropas alemanas en el interior todavía comían de los suministros almacenados (debían gastar un punto de los mismos, cada turno, sino querían sufrir “out suply”) y el último aeropuerto, con un cuartel general que tenía base en el mismo, estaba peligrosamente siendo cercado por multitud de tropas y unidades con el objetivo de morder y asestar un golpe que sería recordado por siglos, un poco más al oeste del Volga. La batalla por la ciudad aún no había tomado cariz, los soviéticos, nosotros, esperábamos a las afueras, con el fin de que los alemanes, cuales ratas, fueran saliendo de sus madrigueras. La situación estaba tan mal para Von Paulus, que el estado mayor Soviético ya ni se planteaba entrar a combatir cuerpo a cuerpo en Stalingrado (por lo menos de momento).

Una de las imágenes del penúltimo turno. La cosa era desesperada.

En el turno 10 Kallach fue tomada y el aeropuerto al oeste del Volga también. El último bastión, la última esperanza de los verdegrises para aguantar Stalingrado, fue tomada.
Entraba Manstein, tímidamente por el norte. Pero un turno más tarde, pabellón blanco! Von Paulus le daba el culo a Hiltler y rendía fuerzas. Su segundo al mando, Gunter Damian (la historia es ingrata para los nombres) había hecho un mal cálculo de los suministros para aguantar el cerco y no les quedaba otra, entregarse o morir de hambre. Hitler enfurecía en su guarida.

Imagen tras la rendición alemana.
No fue una batalla fácil, pero desde Berlín, desde Unter den Linden, desde los cafés de la Parisier Platz, Stalingrado queda muy lejos, y todo el mundo y la eternidad se ven de color de rosa. Irónicamente, el color del atardecer de aquel glorioso día de primavera, camaradas!


domingo, 28 de abril de 2013

Ensalzando los placeres primarios. "I Want You", nena, "I Want You"

Ya hacía que no hablamos de música en O Pirandárgallo. Pero sí chavales DJ PI ha vuelto, y por sus fueros.



"I Want You" de Marvin Gaye, una reedición en vinilo de 180 gr. hecha por BlacktoBlack, del mitiquísimo discazo del príncipe del Soul, que en su día sacó el sello Motown. Un disco que toda colección merece tener.

Dicen que I Want You es una declaración de amor. La que que el propio Marvin le dedicó a la chavala Jan de 17 años que por aquel entonces vivía con él. La sensualidad y el placer de la carne están presentes en todo el disco. Ya no digo el amor, pues este, es una consecuencia de aquello, inevitable.

Se trata de una serie de canciones con mucho color, lentas pero con ritmo, con las luces a medias, o a media luz que diría Gardel, canciones cálidas y sensuales, pero sobre todo muy muy sexuales. Vamos, al pelo para, apagar con unas palmas las luces del cuarto (a lo Príncipe de Bel Air), tumbarse con una copa de vino en el sofa y hacer el amor,  hacer el amor toda la noche, dejarse llevar por el deseo y los instintos más antiguos del hombre.

Es un orgásmico de canciones, melodías acompasadas. Un disco muy jazzy. Con claras influencias de la música tradicional afro-americana, con sonidos venidos de Nueva Orleans. Con esos saxos y trompetas excelentes, bongos, y contrabajo. Y con la inconfundible y aterciopelada voz de Marvin como guinda del pastel.


A lo largo de todo el disco, pero sobre todo y de manera claramente erótica, se oye en la canción titulada "Feel all my love inside" a una chavala que se corre del gusto. Mmmmmm... sexo puro y duro, "coitos ininterruptus". Gritos de placer, sexuales y sensuales, y la imaginación vuela y vuela.



Caliente te deja este discazo. Toda una experiencia, hay que echarle una oreja (como decía aquel).

Bueno y ojo también, porque pasamos a hablar de la portada. Y es que la portada llama la atención ya desde el principio. Es un amor a primera vista.

Ernie Barnes, el famoso pintor y deportista afro americano nos deleita con su Sugar Shark, cuadro creado en 1970 y adpatado al efecto y a petición de Marvin Gaye para la portada de su disco. Esto le dió repercusión internacional.

Detalle de Sugar Shark de Ernie Barnes, adaptado al efecto para el I Want You de Marvin Gaye.
Me engatusó el disco, y también la portada. Dije vaya pasada. Estaba yo con el tema en la cabeza, ordenando mi discoteca, poniendo a Marvin en las posicion que se merece, arropado por grandes del Soul moderno como Charles Bradley o Sharon Jones, cuando miré para el poster que luce desde hace tiempo en la trasera de la puerta de mi cuarto. Y allí estaba, oh tío, allí estaba el jodido Barnes in memoriam. En un cartel de una tremenda fiesta que nos corrimos un colega y el menda en Ibiza hace ya diez años, en Amnesia, con el mítico DJ PiPi. Y ahora claro, lo comprendí todo, habíamos regresado Marvin, yo, Amnesia, Ibiza, a uno de los lugares comunes, de los que siempre os hablo.

Poster de anuncio callejero de fiesta en Amnesia en Ibiza. Julio 2003.
Y a esto se le llama dejavú consciente autoemocional.


"I want you the right way,
I want you but I want you to want me too 
I want you to want me, baby, just like I want you"










domingo, 21 de abril de 2013

Peaso caja VERDE la de Autsaider Comics

Me gustan están iniciativas frikis que de vez en cuando sacuden la vida de un coleccionista de tebeos, que a veces, se queda apoltronado en un sillón, pensando que la vida es lisa y llana, y que no hay más espacio vital que su librería perfectamente ordenada por orden alfabético si contamos con que¡¡¡¡PLÁS!!!! ay
¡¡¡PLÁS!!! auuuuuuuu......au..au..

¡Coños con la caja verde!. En todos los morros me ha dao esta iniciativa de los Autsaider Comics. Peaso material coleccionable y alternativo. Caja numerada y de cartón. Continente de dieciseis, sí dieciseis, comics como contenido. Bueno, hablemos de mini-comics, pero comics al fin y al cabo. Cuando uno pensaba que lo había visto todo en cuanto a formatos, que había despotricado todo lo posible y más contra las amputaciones al Corto por parte de Norma, cuando ya pensaba que alguien debía ser el que diera un puñetazo en toda la mesa, que se rebelara contra el mal arte de los editores sin conocimiento de las grandes. Es entonces, cuando menos te lo esperas, que te sorprenden.

Anteriormente esta editorial había (ya totalmente agotado) sacado las 500 unidades de la caja ROJA. Aquí podeis ver un unboxing guapo de aquella:



Y aquí os dejo el unboxing de la que hoy nos ocupa. La caja VERDE

De los 16 tebeos que vienen dentro, cada uno hecho por un artistazo de los nacionales, como Ata, Mauro Entrialgo, el Piñata, Chema García, etc. me han gustado algunos y me han disgustado o dejado indiferente otros. De todas formas, hay que decir que la iniciativa es de 10. Y como objeto coleccionable es precioso.



Aspecto general de la caja VERDE. Material: Cartón duro pintado. BI TONO

La caja VERDE abierta, con los 16 minicomics dentro

Vista de un lateral donde vienen nombrados los autores contenidos

Otro de los laterales

Lateral donde se muestra que la caja contiene 16 comics.
Otro lateral un poco ecléctico donde se indica el precio. 12 euros.


Parte de abajo. La que nunca se ve, pues también la teneis aquí, en esta peaso review.

Caja núm. 192 de 500 (edición limitada)
Frasecilla cachonda: El TALBOT VITARA TURBO GTI SPEZIAL DEL NOVENO ARTE

Poco a poco iré desgranando aquí los trabajos que me han parecido más interesantes.

Pero ya os puedo decir que mola mucho.








lunes, 15 de abril de 2013

Esta es la aventura de la que hablaba Manara... KASSUMAI

"Na Guiné-Bissau é costume andarmos de maos dadas
com os nossos melhores amigos...
... andar de maos dadas com um amigo é indolor
e faz bastante bem á alma)" - David Campos. Kassumai



Cuando hace años leí por primera vez H.P. y Giuseppe Bergman comprendí claramente que en el comic cabía mucha experimentación, cultura y contra cultura, gritos rebeladores, desperezarse y amar. Amar la vida por encima de todas las cosas. Comprendí que el comic adulto valía mucho la pena y que era un medio de expresión sensible, culto, artístico y lírico como pocos. Que si cruzas la apariencia superficial encontrarás multiples lecturas horizontales o desde otros ángulos que te harán enriquecer y crecer como persona.


Hay muchos comics en el panorama editorial actual, pero no tantos aquellos que se puedan tomar como una lectura adulta y reflexiva, de aprendizaje o de simple pasatiempo. Me encuentro frecuentemente con obras vacías, con grandes ilustraciones, con trazos magníficos, pero que pecan en su fondo, que no llevan a nada y que son meros reclamos y chupacuartos. Pobres objetos, juguetes rotos de la sociedad capitalista, el hacer comics para garnar dinero nunca ha resultado.

Luego hay grandes obras. Unas que pasan tal vez despercibidas, hasta que después de los años, extrañamente, quizás por madurez y hábitos, las descubres y otras que te llaman la atención desde que las ves expuestas en un escaparate, nada más salen a la venta o se pasean en lides de promoción. Estas últimas son como un flechazo, un amor loco de juventud, una idealización de pubertad explosiva aguda y mejor que eso, pues en el fondo no te defraudan. Es como querer follarse a un icono sexual y hacerlo finalmente.

De estas últimas y a estas últimas pertenece la magnífica obra KASSUMAI de David Campos.

KASSUMAI nos relata el viaje de David Campos a la Guiné Bissau, a la África meridional del Oeste, a la antigua colonia portuguesa independizada en 1975 después de la abolición del Estado Novo (la dictadura portuguesa) y del triunfo de los capitanes de Abril.

Contraportada do libro




KASSUMAI es un saludo de la etnia felupe de la Guinea Bissau. Una sóla palabra para designar: libertad, paz y felicidad.


KASSUMAI  es un precioso comic-book editado por la portuguesa independiente CCC (A Chili Com Carne). Una maravillosa y pequeña editorial que lanza salvas por el panorma underground actual, y referencia imprescindible de la nueva Banda Desenhada lusa. Un agradable descubrimiento, un recuerdo muy cálido de mi reciente estadía en la capital del Tajo, Lisboa. Mismamente pude entablar conversación y conocer aO David Campos, que me firmó una bonita dedicatoria.



KASSUMAI. Se trata de un viaje relatado en primera persona por el propio David. Un viaje en el que se despide de la Babilonia de las falsas recetas, de las apariencias, del artificio económico gobernado por unos pocos, de la dictadura europea enmascarada en una falsa democracia... para desnudarse ante África y su magnetismo atempóreo y trascendetal.
En este viaje, por y para la aventura, y si del mismísimo Manara se tratara, donde la razón no es el destino, y el propio camino que va haciendo al andar es la meta, se nos muestra como es el aprendizaje de el que siendo niño, ve el mar por primera vez y descubre un universo nuevo. Eso es lo que le pasa ao David en la Guinea. Descubre que otra clase de gente habita este inmenso mundo, con sus culturas y tradiciones, con sus formas de vida y sus jeitos que son muchos, variados y bonitos. Nos descubre un rincón de África en su relato y nos muestra, por primera vez o una vez más que África es tema serio, el continente indomable que siempre fué, terreno vedado para el hombre blanco con ansias de grandeza, y sin embargo tan acogedor con el corazón límpido que busca la amistada, la paz y la redención.

Me encanta el libro de David Campos. Me encantan sus disntintos relatos de sus peripecias y viajes a través de la Guinea, en apenas seis meses cooperando con una O.N.G. Me gustan sus relatos de la gente que va conociendo, me gusta "el viaje a Cacheu" (capítulo donde nos cuenta el viaje de los cooperantes cruzando el río como si fuese o mar da palla de Lisboa. Me gusta mucho el viaje a Varela (ciudad de la costa guineana, pobre pero paradisiaca). Me gustan sus andanzas en las carrinhas por los caminos de arena. Me gusta que me cuente del Nino Vieira y del Almicar Cabral. Me gusta su contacto con las personas auténticas del país y sus relatos desde hechos comunes como comerse un plátano hasta cuentos e historias reales sobre el Kankouran y sus dos catanas. mmmmm.... África, ese enigmático continente...

O Almicar Cabral. O gran revolucionario da Guiné Bissau. 


Kassumai es un gran descubrimiento, un viaje desde el sofá hasta la Guinea Bissau, otrora portuguesa. Un viaje, el mío a Lisboa, hasta la librería Sá Da Costa, que lleva a otro, más profundo, desde la Babilonia hasta los confines del África. Un seguimiento de cerca a la colección de viajes low cost de la CCC. Una aventura maravillosa.

Precioso desenho do David

Obrigado ao David Campos pela sua amabilidade e por ter conhecido na sessao de firmas da sexta do vinte e dois de março de dois mil e treze na livraría da Sá Da Costa em Lisboa.




sábado, 13 de abril de 2013

La vida, vista a través de un "buratiño" (o peepshow), de Joe Matt

Me habían hablado muy bien de este comic. Pobre Cabrón. Me habían dicho maravillas. Pero todo, todo lo que me habían dicho, absolutamente todo era mentira, o por lo menos en parte. Y es que... la leche tío!, era mucho más, mucho más guarro, más molón, más bestia, más bizarro, más underground, más que todo lo que me habían dicho o me hubieran podido decir.


Este Joe Matt es el más salvaje y masturbador del trío de los canadienses como le llaman al formado por el propio Joe Matt (aunque es oriundo de Filadelfia), Seth y Chester Brown. Y es que este trío me mola. Me mola mucho. Cuanto más leo de ellos más me mola. Ellos tres forman un submundo, un genéro aparte, poniéndose mutuamente en sus novelas e historietas. Los tres de Toronto, les dicen, ¡vaya genios!

En Pobre Cabrón Joe Matt nos recopila parte de sus historias o capítulos de su intensa vida íntima de su fancine conocido como Peep Show. El Peep Show es ese agujero hecho a través de una pared por el que vemos lo que pasa al otro lado. Un recurso harto conocido en los sex-shop y desde hace años con una connotación erótica y porno. Pero Joe Matt nos lo ha abierto, a base de bien, para que disfrutemos de su vida más privada, de sus cagadas en el baño, de sus pajas (boca abajo sobre la cama de su cuartucho alquilado) rarísimas -por lo menos a mi entender de que en esa postura es como mínimo complicado e incómodo, pero vete tú a saber, quizás haya que experimentar- de los líos y cabronadas que le hace a su novia, de sus deseos amorosos, y en fin de la más diversas artimañas sin escrúpulos de las que se vale este POBRE CABRÓN para írselos pasando, los días, como mejor le viene en gana. Y es que como bien le explica a sus colegas el Seth y el Chet Brown, él pasa de colorear para la Marvel y venderse como una meretriz cualquiera. Él se debe a su arte, como poeta solitario, espartano y las más de la veces, incomprendido. A él le vale con sobrevivir, ir chachulleando algunos comics usados, comiendo con colegas que invitan, aprovechándose de fans despitados, pidiendo prestado el video al casero para así ver pelis porno de asiáticas.

Risas y carcajadas se me han arrancado como hacía tiempo que no. Me encantaron esas escenas de conversación loca con Seth, que es la parte cabal y madura del grupo, por lo que parece. Me encantaron esas referencias al mundo friki-coleccionista que tanto me va. Sus historias sobre el View-Master. Su colección de discos de fotografías estereoscópicas. Sus chorrofiguras de colección, etc.



Me encantan las escenas donde se pasa horas y horas hablando por teléfono con Seth, con su ex-novia, o con quien se ponga por delante. Sí pero con teléfono de los de antes, nada de moviluchos asquerosos. A la antigua usanza y como mandan los cánones.


También el estilo que tiene de pasotismo y libertinaje, de gamberro sano. Me ha llamado la atención la política que lleva a la hora de incluir a personas reales en sus historias, totalmente contraria a lo que hace Chester Brown en las suyas. Y claro, a medida que avanza la historia, eses temas le pasan factura.

Desde luego una de las mejores lecturas en lo que va de año. Deseando atrapar el Consumido, editado por Fulgencio Pimentel y devorarlo. ñam!

Eres un genio Joe, un pobre cabrón, pero un genio!

domingo, 7 de abril de 2013

De una isla hundida a una ciudad francesa. Una tarde guapa

Ayer me lo pasé teta, como se suele decir. Una intensa tarde en donde convivimos en un ambiente universitario para dar rienda suelta a las emociones y disfrutar de un par de buenos y sanos juegos de mesa.

La tarde se presentaba interesante, pero mucho más que eso, resultó perfecta. Tíos, creedme, aquello era el paraíso, la universidad, mmmmm... ese olor otra vez, hormonas salidorras, granos a punto de reventar, una bolsa de chasquis a medio terminar, un browny que se estaba haciendo un joven poeta detrás de un rincón. Oh sí, gente despreocupada, ociosa, con ganas de vivir. Planes de salidas nocturnas, botellón? venga... ¿porqué no? Ah sí, los años en que vivimos intesamente se me venían a la memoria.

Fué, no se como explicaros, algo así como un chute de vida. Yo llegaba allí con mi traje y corbata y cuando me quise dar cuenta estaba en medio de una orgía con todas aquellas diosas susurrándome al oído. Rock n'Roll! chavales!

El tema es que encontramos una mesita bastante guapa, ideal, cuadrada, mesas cómodas; estaba al lado del futbolín y un poco antes que el billar. En una sala contigua echaban al Madrid en Canal + Liga, y al otro lado de la puerta un gimnasio, quizás con jovenzuelas sudando la gota gorda. Un buen ambiente, sin duda, parecía una jamsession a la vieja usanza.

Caja "de galletas" del juego La Isla Prohibida
Pero nosotros al lío. Empezamos la tarde con un par de partidas a La Isla Prohibida. Sí, ese juego donde te conviertes en un aventurero que acude en grupo a una misteriosa isla que poco a poco se va hundiendo (mis compañeros de partida estaban flipando mientras les contaba esto), tu objetivo es comunicarte con tus compañeros de viaje para, entre todos, conseguir rescatar los cuatro tesoros de la isla maldita y justo a tiempo para escapar por patas y desde un helipuerto. Mis contertulios terminaron de convencerse: "Esto puede estar muy bien".

La versión editada en Alemania presenta estas figuras de los aventureros.
Se trata de un juego cooperativo que recibió el premio de juego del año en España en el 2011. Es decir, no jugamos unos contra otros, sino que competimos de la mano contra el motor del juego, contra la inteligencia de las reglas, y claro está, el azar.

Los cuatro tesoros que habrá que rescatar de la maldita isla. Moooolan.

La mecánica es sencilla. La isla está formada por losetas de cartón y con la salida de cartas (en cada turno levantas un número de cartas) las losetas que con estas cartas coinciden se inundan (dan la vuelta) e incluso si ya están inundadas, se hunden, con lo que la loseta y esa parte de la isla se pierde por completo. El rollo está en poder recoger todos los tesoros, cada uno de los cuatro en una loseta específica y escapar de la isla (a través de la loseta del helipuerto) antes de que se hunda definitivamente.

Distintas variantes a la disposición inicial de las losetas que conforman la isla.

Aquí os dejo unos videos del Vengador Tóxico, la mar de interesantes. En ellos encontrareis todas las claves de este fantástico juego.





La edición es de lujísimo. Se trata de una caja de lata, tipo de las que existen para las galletas donde nos encontramos el juego, con espacio suficiente para ordenar todo. Losetas de cartón duro, cartas de un grosor considerable y de calidad y unos tesoros que son una preciosidad. Nos dejó una grata impresión a todos los participantes y pasamos un rato bien divertido. Si bien hay que destacar que al ser un cooperativo no se libra del efecto lider, esto es, un jugador que sepa jugar mejor que los demás o intente llevar al grupo a su redil, con lo que la diversión de los demás jugadores se verá interrumpida. De hecho uno de los que jugábamos, al darse cuenta de esto, propuso que para las siguientes partidas, le tocara cada vez a uno llevar el peso de las decisiones.

Jugamos dos partidas en nivel "normal" (existe hasta legendario) y en una perdimos antes de rescatar todos los tesoros por hundírsenos la última loseta que guardaba el último de estos que nos quedaba conseguir. La segunda partida, más duchos en el tema, conseguimos despegar de la isla con todo el paquete encima.

Vaya frikis! dirían los mozuelos que por allí pasaban, pues hay que destacar que este juego tiene ciertos nombres de losetas que beben (para mi gusto, demasiado) de la más pura fantasía, y claro al decir en alto nombres como: La puerta de oro, La laguna de los sueños, el desierto de los susurros,... El personal no familiarizado se podía asustar y con razón.

La ciudad francesa de Carcassone, homónima de su juego de mesa.

El segundo juego que catamos, ya hacia el final de la tarde, fue Carcassone. El juego homónimo de la ciudad francesa, característica por sus murallas mediavales. Un juego muy muy vistoso y que es muy sencillo de jugar. Además es bonito de ir jugando porque, a la mecánica de pensar en los puntos que tienes que ir haciendo, se une lo divertido que es hacer un puzle entre todos. Porque en Carcassone tienes que ir haciendo poco a poco el tablero donde vas a jugar y poniendo unos mecos encima que son los que te rentuarán puntos para ganar la partida. Muy muy entretenido.

Vista real del juego. Losetas y mecos.
Quizás la próxima vez, le añadamos alguna expansión (traen reglas adicionales y alguna loseta especial) para darle más chicha al asunto, ahora que ya somos unos peazo jugones.



Terminamos la tarde con una partidocha de futbolín, el invento de Alexandre de Fisterra. Se nos unió el poeta del browny.


Mientras nos íbamos para casa, comentando las jugadas, hablando de esto y de lo otro, íbamos pensando: Como moló esta tarde!

Y es que en estos tiempos que corren, a veces, hay que desmelenarse, dejarse llevar por el sino de las constelaciones, abandonarse al amor y a la poesía, vivir... vivir al fin y al cabo, disfrutar de los pequeños respiros que nos da esta carrera continua hacia no se sabe muy bien donde, ni con que propósito. Fumar el opio del destino y dejarse llevar.... Caían finas gotas de lluvia de Abril y por la radio sonaba Marvin Gaye...





sábado, 6 de abril de 2013

Volviendo sobre el coleccionismo bien entendido. Mauro Entrialgo y sus PEZ.



Es Mauro Entrialgo un Vitoriano de tomo y lomo. Un dibujante e historietista de lo más granado del panorama nacional, y por muchos años.

Es también una persona cabal, se descubre nada más oirle hablar, independiente, rebelde, underground? también. Es una persona hecha así misma, y un cachondo mental.
La típica viñeta del Entrialgo. Un fenómeno.
Siempre me encantaron sus tiras en la revista El Jueves. Siempre me ha llamado la atención ese dibujo tan personal, tan lleno de color, de fuerza, de poesía. Su estilo único y personal, la aparente simpleza de su trazo radica en la dificultad de las cosas, que aún siendo sencillas, están perfectamente rematadas.

El Mauro
Otra faceta del Entrialgo, que es a donde quiero llegar, es su pasión por los caramelos PEZ. Invento austriaco creado por Eduard Hass III en el año 1927. Siendo en 1952 cuando, a un tal Curtis Allina, presidente de la filial norteamericana, se le ocurre la brillante idea de crear unos dispenadores con distintas cabezas a modo de juguete infantil. Nacía un mito.

Y en este documental que os traigo de nuevo, revisitado; no sólo nos muestra los dichosos cacharritos dispensadores de caramelos que tiene el Mauro en su choza, sino que nos habla del coleccionismo, de sus inquietudes, de su forma de ver las cosas, de ver la vida, de como acabar una colección, de las reglas de ese juego que es el coleccionismo, de las similitudes de coleccionar PEZ, o sellos, o monedas y el porqué son buenas chorradas que coleccionar, de las reglas autoimpuestas, de lo que es colección y de lo que no es, de como empieza, uno, por casualidad o no, un día, a coleccionar; de la creación de necesidades, de la evasión y de la abstracción. Porque al fin y al cabo en cada palabra, en cada reflexión, se desprenden pequeñas ideas de lo que significa para Mauro su vida. Y parte de ella, e indivisible, son estos caramelos PEZ.



Un documento único, un testimonio de la revolución cultural de andar por casa, de "Pekarismo" más agudo. Un incoformista. Un friki de su tiempo. Como debe ser.

Colección incompleta de este Pirandárgallo. Yo también me autoimpuse una regla incial, que sean PEZ de Star Wars. Pero las reglas pueden cambiar, jejeje...


sábado, 30 de marzo de 2013

Algumas coisas da Lisboa. Os comics de viagems da Chili Com Carne

Hoy os voy a contar una breve historia dentro de lo que será un relato de viajes más extenso, que quizás tenga ocación de contar algún día aquí. "Uma pequeninha", como se suele decir, por aquellas tierras. Una historia o relato, experiencia, vivencia, de mi reciente estadía en la capital del Tajo, en la Lisboa de Pessoa y de Amalia.

Ocurrió que, levantándose un día de primavera y bastante soleado, una fina brisa marina corría por las calles de la Baixa, y de la Av. da Liberdade. Y que mejor día no podía hacer para visitar una de las siete colinas de Lisboa, esta en la que está ubicado el Bairro Alto.

Subiendo desde la baixa Pombalina, desde la cuadrícula que primorosamente frecuentan los lisboetas, las personas y los eléctricos, ambos con la misma categoría de lisboetas; montando en un ascensor de hierro que diseñaron aquellos discípulos de Eiffel que tanto gustaron de Portugal, adelantándose un siglo a las ayudas europeas para el desarrollo y subiendo casi de forma mágica e irreal hasta la zona alta de Lisboa, que tiene algo de París en todos sus rincones, el barrio de los bohemios, de la lisboa de los cafés, de los parques, de los quioscos, de los eléctricos.

Gustaría Ramon Gomez de la Serna de estas folies, de estos adornos vanguadistas, dadaistas por doquier, como lo es un acensor en plena calle que nos lleva a otras calles, plenas, aunque a otro nivel, que presenta la lusitana ciudad que arruya al río tajo y a su Foz, así llamada, para entendernos, mejor que estuario. Porque las palabras, aunque a veces traducidas, sólo admiten un nombre, y habeis de saber que por Lisboa el Tajo tiene su Foz y está es así llamada y de ninguna otra manera se podra entender, mas O mar da palla.

Como iba diciendo, después de un viaje en el tiempo y en el espacio, esta vez no horizontal, ya estábamos en el Bairro Alto. Jardines, parques, palomas y gaviotas, golondrinas, "Lisboa está llena de golondrinas". Después de todo esto, de recorrer extasiados en centenares de pasos la calçada portuguesa por adoquinados llenos de luz, me puse de frente y con mis mejores galas dispuesto, a entrar en la Livraría Sa da Costa.

Livraria Sá Da Costa, na rua Garret (Bairro Alto - Lisboa)

Y como sabeis la querencia que tengo yo por estos templos del entrenimiento, de la sabiduría, del placer, de afrodita y de baco, de Penélope, de Helena de Troya y de Paris, del amor romántico en fi, de que se yo mil demonios, mil tentaciones en los desiertos que son hoy en día las ciudades, muertas de tiendas de ropa y de vendedores de baratijas, de engatusadores, de todos a cien. Como bien me conoceis, entré irremediablente.

Entré y después de degustar el escaparate. Pues la visita a una librería ha de ser canónica y empezar siempre por su escaparate, que en los auténticos templos que guardan los libros, encontrareis siempre primorosamente decorados. Y allí descubrí que en Portugal, que en Lisboa existe una escena alternativa y muy sana de la Banda Desenhada. Yo, iluso de mí, creyendo el país muerto en estas artes, descubrí que existe un reducto de intelectuales y anacoretas, inconformistas del medio, poetas de su tiempo y amantes de la poesía, de la lírica y el arte de "os quadradinhos" como le llaman con cariño a la BD. Allí descubrí, amén de otras empresas que seguro que existen y son tan excitantes como esta, descubrí pues, a chilicomcarne. Allí me firmó el artista David Campos mi ejemplar y allí me invitó a pasar una velada con ellos en el Adufe Bar no Beco do Arco Escuro, a meio camino, entre la Baixa Pombalina y la Alfama. Musicas del mundo y de África. Buena gente. Ambiente de lo mejor. Viva África en Lisboa, viva Lisboa en el mundo!

Una interesantísima propuesta, digo, de comics alternativos, adultos y realistas como el que más. Una fresca corriente underground portuguesa.

Me traje, para alén do Minho, dos títulos que pretendo desgranar poco a poco en estas mis páginas, en estas mis horas, que yo os dedico.

De viajes va la cosa. La colección se llama Low Cost, porque, como buenos pirandárgallos de la vida sabeis, los mejores viajes se hacen sin dinero. Pues para esos viajes, a Low Cost da CCC (chili-com-carne).

Los dos primeros títulos de la colecçao Low Cost, da CCC. 1. Boring Europa + 2. Kassumai

Viajes que se llevan a cabo, uno por Europa, por varias de las ciudades más alternativas y underground del viejo continente, Vigo, Valencia, Lisboa, Berlín, Bolonia, ...
el segundo, Kassumai, que nos lleva de la mano de David Campos, a la Guinea Bissau, antigua colonia Portuguesa, en un viaje más por el más fascinante y enigmático de todos los continentes, África.

jueves, 28 de marzo de 2013

SUDD. No todas las críticas van a ser buenas.

Tomando como norma el espíritu inconformista de Harvey de Pekar, hoy voy a echar pestes, a criticar una obra que compré hace un tiempo.

Un comic que se llama SUDD y ha sido editado por Glenat. Lo han hecho entre Tyto Alba y Gabi Martinez. Y es el claro ejemplo de que no todo vale en el comic. No todo vale para vender, para sacarle los cuartos al personal, contando una historia vacía con un apartado gráfico regular.


Lo más interesante de este comic, de edición impecable, pues hay que decir que la edición es buena y curiosa, papel con buen gramaje y cartoné de calidad; es la primera página donde se nos explica, a modo enciclopédico lo que es el SUDD. Una región pantanosa del Nilo Blanco situada en Sudán del Sur, y donde se va a desarrollar la historia. Una de esas historias que nos imaginamos inquietantes. Historias de África, de ese continente que Manara supo tan bien llamar de la aventura, en sus cuentos africano.

La pena es que todas estas ilusiones que recorre nuestra imaginación nada más pasar la primera página, se diluyen como azucarillo en un vaso de agua.

El comic es malo y con ganas. La historia que nos cuenta es (aun no la he entedido muy bien) un viaje en un barco de varia gente importante rumbo a una ciudad. Gente de distintas etnias, países y religiones. Un traductor, que parece que se lo pasa bomba manejando al pasaje con sus pueriles actos de traducción intencionadamente erróneos. ¿Es que el autor quiere resaltar la importancia de un buen traductor en un barco? La idea no es mala si fuese esto una comedia, pero es que ni eso. El autor pretende presentar una historia adulta con giros poéticos y filosóficos. Algo demasiado pretencioso para lo que muestra.

Personajes sin sentido, sacados con sacacorchos. Pases y actitudes poco creibles. Lances de la historia que no vienen a cuento: un ataque, unas bombas, una mujer en una habitación,...

Presenta muchas historias y no remata ninguna. El libro presenta como argumento la confusión y el bajo entendimiento de esa torre de babel en la que se ha convertido el viaje del barco a través del SUDD. Pero la confusión y el desasosiego no sólo les abordan a los pasajeros ilustres de tal pantomima sino, y esto lo grave, al lector, otrora ilusionado con este cuento chino!

Un desagravio que bien haré en poner en venta de segunda mano, si alguien me lo quier comprar, claro.