De camino a casa visito aún algunos rincones sibaritas pero también frikis, muy frikis.
Me acerco hasta Alita Comics. Tienda que descansa en La Cascarilla (Coruña). Pero no hablo de la de la Ronda de Nelle, que esa me cuadra a desmano, sino su hermana menor del Orzán. Esta tienda se encuentra en la zona que ahora los pijos le llaman El Soho coruñes, O Soho para algunos, la zona del Rus para otros, en fin, una tranquila y fresca telaraña de calles que casi a fuerza y con el paso de los años se han vuelto semi-peatonales. Y por ser así descansadas, me gusta pasear por ellas, y llegar hasta la Alita.
La Alita del Orzán
Menudo flipe de tienda, con muchísimo material friki, para el que quiera o sepa degustarlo. Me infiltro por la puerta, entre dos vitrinas. Una con figuritas de Songoku, del Mestre Mutenrroi, y la otra con el cohete de Tintín, y con algún Milú en posición de ladrar a algún mafioso o ganster de sus historias. Tiene un pasillo central muy gustoso, con grandes obras de ayer y de hoy, puro comic de autor-europeo-y underground. Más allá el mundo Nipón, me asusta, no me atrevo a probar sus mieles, el manga todavía me supera.
Salgo por la puerta y me he comprado un abridor de birras. Pero no un abridor cualquiera, es uno de esos elementos de decoración frikimalista, un utensilio que es a la vez un imán para la nevera, un PAC-MAN (ñicu-ñicu que le llamo yo) de tomo y lomo, para comerse chapas de birra por doquier. Me encantan esos pequeños objetos fetiche que luego uno enseña como si fuesen las cosas más valiosas del mundo, jojojo, que locura (friki-locura).
No he acabado, que no me voy pa Riazor, ni de vuelta a la Plaza de Pontevedra. Antes me dirigo a Nostromo, en la Rúa Nova, una tienda de regalo y buen gusto que tiene gran surtido de juegos de mesa clásicos, tipos ajedrez, backgammon, mah-jong, etc. Pero no son para nada baratijas. Se trata de auténticas obras curtidas bajo la mano de algún buen ebanista.
La tienda Nostromo en la Rúa Nova.
Entro porque quiero ver una vez más ese backgammon de palo rojo al que, ya desde hace demasiado, le tengo echado el ojo. Se me dispara del presupuesto de la mañana, pero sin embargo es precioso, una pieza única, y no excesivamente caro. Algún día lo compraré.
Una partidita de Backgammon, sivuple.
Luego para hacer un poco el paripé, un poco para aprender, y un poco porque me encantan esos objetos, le pregunto al dueño por aquel Mah-Jong, por este Agon, por aquel Rumbikub. Fuera allí donde aquella primavera viajara con la mente sobre las aldeas de Nueva Zelanda, y comprara La Cathedral.
Porque habeis de saber que en estas librerías, que libro es todo aquel objeto fuente de enseñanza, contador de historias, entretenimiento y lectura, los juegos también son seres como los libros. Pues bien, habeis de saber que en estas librerías, por lo general, se suele viajar bastante bien, y en primera clase. Siempre de cicerone hará algún ávido librero.
Esta vez salgo de Nostromo y me despido hasta otro día, del libreo, y tambíen del Backgammon de palo rojo.
Ya voy de regreso a casa. Y aun a expensas de llegar tarde, me detengo en el parque, a descansar, a respirar, a ver la vida pasar y no pasarla yo sin mirar, a leer, que al fin y al cabo es un placer que puede ser tan delicioso como casi cualquier otro.
Me detengo entonces ante la librería más magna de todas, aquella de estanterías de caprichosas formas que se alargan hacia el cielo, repartiéndose en su cúspide en miles de hojas, entintadas y expuestas al sol, aquella que no tiene libros, pero que tiene su esencia, y cuyos lomos se intuyen en su corteza. Una jacaranda-mimosifolia para una novela de María Dueñas. Un eucalipto para un tomo, perfumado, de Manara. Un anciano Roble para una edición en piel de El Camino. Me detengo y leo, leo hasta que los pájaros se vayan a dormir. Porque amo a los libros, sino al objeto (que también por fetichismo puro) a su esencia última y a los templos que los guardan, a los jardines más ocultos del saber, a los bosques de la memoria y la poesía.
Se trata de una carta incluída en el juego 1989 The Dawn of Freedom (el amanecer de la libertad). La foto muestra la tercera visita de Juan Pablo II a la República Socialista de Polonia en 1987, como impulso definitivo al movimiento Solidaridad (Solidarnosc) y a la independencia y creación de una Polonia libre y democrática. Movimiento con fundamentación cristiana, que nació en los astilleros de Gdansk, con base sidicalista obrera y campesina, apoyado por los EEUU y auspiciado por el propio Papa.
Es de uno de los movimientos sociales y sindicales más importantes del siglo XX y que desembocaron en 1989 con la victoria en la elecciones de Solidaridad, que había sido legalizada ese mismo año.
Los hechos reflejan que el Papado de Juan Pablo II ha sido uno de los más influyentes de la historia, y por ello el propio Papa y la iglesia católica tiene una gran presencia en el juego.
La carta refleja el fuerte carisma del Papa, que allá por donde va se grajea simpatías y con
su fuerza personal y gran carisma es un grano en el culo para el
Comunista. La visita del Papa a un país permite poner 3
marcadores de influencia democrática en el control de la iglesia
católica en ese país. Se elimina del juego, pero es una gran carta. Por
la contra, la estrella (bola) tan sólo nos da 2 puntos de acción que no
merecen si se tiene la oportunidad de tocarle las "balls" al Comunista.
Portada del juego de mesa 1989. GMT
Esta
carta jugada en un momento clave, puede ser decisiva, ya que los
espacios de influencia de la iglesia católica no abundan por el mapa.
¿Por qué leo historias underground? Descubrí el mundo underground, creo, a través de Harvey Pekar, y llegué a Harvey Pekar, a través de Robert Crumb, llegué a Robert Crumb atraído por su dibujo grotesco y por su no reparo a mostrar cosas impúdicas en sus páginas, no ya tanto mujeres desnudas, como sí sus pensamientos acerca de ellas, acerca de las mujeres, del sexo y de la vida cotidiana, del que algunos consideran un misógino redomado. Yo pienso todo lo contrario, se trata de un canto al amor por el género femenino, a su manera, pero al fin y al cabo, un canto al amor.
Muchos podrán decirme que Crumb ya es de por sí underground, pero no lo he considerado como tal un inicio en el mundo subterráneo, por ser Harvey Pekar un paso más allá, un salto adelante en la ideología underground de todo lo que había leído antes. Mi pasión por los comics, y mis gustos y preferencias han ido evolucionando con los años. Desde historietas de humor más o menos blancas, como Mortadelo y Filemón o Rompetechos, pasando por Manara, descubierto en mi época universitaria, e iniciándome con él de la mano al comic adulto, y después en la aventura gráfica, en la novela gráfica y buceando en un mar de estilos y sensaciones. Dicho esto. Mis primeros pasos, como lector, en el comic underground, los dí en American Splendor, pero en el volumen que hizo Crumb de la recopilación de historias que había dibujado para los guiones de Harvey Pekar, y chavales, aquello era la leche!!! Y sigue siéndolo. El comic subterráneo te cuenta cosas que otros trabajos no rozarían ni por asomo, entra de lleno en el subcosciente y experimenta con distintos modos y formas, nunca vistos hasta el momento para el lector profano. Por supuesto que me gustan los buenos trabajos, vengan del estilo que vengan, la prueba está en Scalped, o en el Blueberry de Charlier y Giraud, que a día de hoy me sigue pareciendo la quinta esencia del comic, y un lujo de esos que nos concede la vida a los que tenemos la suerte de ser coetaneos con esos hechos. Pero es el comic underground algo que, por ser distinto, me atrae con especial fuerza. Y es aquí donde llegamos a Chester Brown.
Chester Brown es un autor canadiense, con una obra muy curiosa. La Cúpula, lo anuncia como: El autor de "Pagando por ello". Una de sus obras más polémicas y extrañas -léase: interesantes- donde habla sin tapujos de sus experiencias de sexo pagado, vamos, con señoritas de vida alegre, las pirujas! Y que algún día, cuando lo lea, os contaré.
Después de descubrir el trabajo de Brown, también de mano de La Cúpula, llego a las reflexiones que ahora os cuento: Empecé a leer El Hombrecito, el último trabajo editado por La Cúpula en febrero de 2013. Y empecé a leerlo como se empieza a leer a un autor que nunca has leído, de manera totalmente receptiva, pero siempre con la incógnita y el miedo al disgusto, a que no case con mi forma de entender el comic, o simplemente no me entretenga. Se trata de una edición cuidadísima, donde se incluye material extra, aportado por C. Brown, para la edición española, que te provoca que tengas que leer la tapa trasera, ya a modo de comic, donde el propio Chester habla con unos marcianos acerca de su libro. También en la portada hay una historia curiosa acerca del papel higiénico (ya os podeis imaginar por donde van a ir los tiros). Abres el comic y guau, ya te das cuenta de que va a haber mucho material para analizar, y que el bueno de Chester, se nos va a abrir como libro a contarnos su vida y sus experiencias, reflexiones, y demás sosadas aparentes (al más puro estilo H. Pekar), la dedicatoria es enigmática y bonita y existe un prefacio ya extenso y cuidado. Como ordena cronológicamente sus historias cortas (este es un libro recopilatorio de historias cortas), empezamos a leer sus primeros experimentos ante una hoja de papel, pero en plan profesional, pues ya lo dice el propio Chester en el prefacio, ya llevaba dibujando mucho tiempo desde la niñez. Al principio sueltas alguna sonrisa y vas pasando las páginas sin mucha pena ni gloria. Tan sólo diciéndote interiormente:Vaya loco este tío, que underground es esto, y ¿me arrepentiré de la pasta gastada en esto? pero poco a poco, y como sin darte cuenta, todo empieza a encajar, y se aparece como una lectura sumergida, un entendimiento primario que sobrepasa la lectura aparente de la sucesión de historias. Y el trasfondo, al saber que se trata de sentimientos autobiográficos, adquiere una importancia capital.
"Helder", y "Mostrando a Helder" son dos historias cortas muy apasionantes y curiosas. Donde el propio autor nos cuenta sus años de independencia y vivencias en un bloque de alquiler con otros inquilinos, Helder es uno de ellos, bastante particular. Pero lo importante de todo esto son los recuerdos, y sentimientos que hace aflorar en cada uno, logrando que cada uno pueda sentirse dentro de su piel, pasando unas horas en ese bloque de pisos de Toronto. Después de esto el libro se acaba rápido y con ganas de más. Pero hay una segunda parte.
Al final de la recopilación de historias, vienen las notas del autor. Y menudas notas. No se contenta con hacer breves alusiones y despacharse en dos páginas, como harían otros. Brown es un valiente, y un auténtico autor underground, es decir, cree a pies juntillas en lo que hace y para que lo hace, y lo convierte en su razón. Pues sí, una parrafada que te meas. No sabría si calificarla como más interesante que las viñetas que la preceden, pero sin duda un complemento una condición sine qua non, que complementa lo anteriormente visto.
En estas notas está la razón de todo y la explicación historia a historia de todos esos relatos cortos que hemos visto, mezclando de por medio, ideas, opiniones, relatos de vivencias, amor, pasión, todo el pensamiento de un ser humano concentrado en unas pocas páginas, no sólo eso, sino todo el pensamiento de un autor de comic, aún más, todo el pensamiento de un autor underground, y teniendo el lujo de que se llama Chester Brown.
La lectura ha merecido mucho la pena. El descubrimiento de esta maravilla de autor, un regalo del invierno. Siempre, parafraseando a C. Roy, con alguna licencia: "el dinero no da la felicidad, pero ayuda a leer comics de Chester Brown".
Traigo hoy otra referencia del Papa o el Papado que aparece en los juegos de mesa. Esta vez se trata, por partida doble, de los componentes contenidos en el juego Twilight Struggle. Este juego, a modo de introducción, narra la contienda de más de 60 años entre el bloque Comunista Soviético y los EEUU por la predominancia mundial, en lo que se conoce como Guerra Fría. Y "twilight struggle" son palabras expresadas textualmente por el presidente de los EEUU J. F. Kennedy en su discurso de investidura, haciendo referencia a la guerra crespuscular, mantenida entre las dos superpotencias. Por supuesto el papado tiene su ración de importancia, centrando todos las miradas en la figura de Juan Pablo II, uno de los más importantes, sino el más importante Papa de nuestra era. Y su poder mediático y tácito para conseguir importantes movimientos y presiones políticas.
La carta jugada en este juego con motor de cartas, ¿que hace?, pues permite colocar influencia americana en Polonia retirando además la influencia Soviética en dos puntos. Además se trata de una carta llave, ya que permite jugar un evento futuro, "solidaridad", que hace referencia al movimiento de independencia de Polonia, en la guerra fría bajo el telón de acero. Y es una carta bastante importante y potente, sabiendo que Polonia esta directamente conectada con la URSS y controlarla por ese hecho, le da muchos puntos de victoria al americano.
También el juego provee un marcador (counter marrón) para recordar, a la sazón, que se ha jugado esa carta, y que el americano puede jugar solidaridad. Este marcador se colocará junto a Polonia en el mapa.
Así que los desarrolladores del juego le dan una importancia clave al papel del Papa, y a la elección de Juan Pablo II, en el transcurso de la historia, y en la deriva de la guerra fría.
Ya que estamos en Sede Vacante, y esta de moda el tema. Me ha parecido curioso rescatar aquí algunas de las más o menos memorables historias y referencias, que en los juegos de mesa, se hace del Papa y de la iglesia católica. Intentaré hacer varias entradas comentando cada uno de los elementos de juego que tienen algo que ver directa o indirectamente con el Papado.
La carta en cuestión pertenece al juego 1989 The Dawn of Freedom, de GMT, del cual ya hablamos aquí largo y tendido. Se trata de una carta del mazo llamado de luchas de poder. Que representa el poder del papado, simbolizado en Juan Pablo II, y de la iglesia católica en la historia que nos narra este juegazo. Introduciendo un poco a los profanos en el juego, se trata de una experiencia donde se recrea los hechos históricos del año 1989 en los movimientos de independencia y libertad de las ahora ex-repúblicas socialistas de europa del Este (Polonia, la RDA, Checoslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria...) y los intentos del bloque comunista, con su frente más duro y reaccionario a la cabeza, de intentar evitar eso mismo. Así que un jugador llevará a los Soviéticos y otro a los Demócratas y Progresistas líderes de los movimientos de independencia bajo el telón de acero. Tomaremos, pues, el rol de los líderes de ambos movimientos, para intentar a lo largo del juego, decantar la balanza en favor de nuestros intereses.
En ciertos momentos de la partida, y mediante la resolución de cartas de evento, se puede dar el caso de tener que chequear el camino a la independencia de un país. Revueltas, huelgas, manifestaciones en las plazas,... todo puede ocurrir. Se desencadena de esta manera un mini-juego de faroleo entre ambos jugadores, jugando estas cartas de lucha de poder. Cada espacio controlado por el jugador le permite jugar el tipo de carta asociado a ese espacio, así que si controlas a la iglesia católica en Polonia, pues puedes jugar la carta arriba mostrada, haciéndole a tu contrario, muy dificil dar una respuesta (tan sólo y si se juega decisivamente, que es lo normal, por comodines. Que ciertamente escasean) y así lograr independizar de la URSS a esa Polonia!
"Sin duda, el dinero no da la felicidad, pero ayuda a comprar libros" C. Roy. El amante de las librerías.
Ernest Hemingway con Sylvia Beach en la Shakespeare & Co. de París
Como Claude Roy en el libro que habla de los libros, "El amante de las librerías", yo también me declaro amante de esos seres que se llaman libros y de los templos que los guardan, y del sumo hacedor de los mismos, el librero, que vive de sus recomendaciones, siempre bohemio entre inflamables objetos de tan preciado valor, y portadores de toda la sabiduría, pasión, amor, humor, psicología y los más oscuros deseos del hombre.
Claude Roy
Como Claude Roy, me levanto un sábado de primavera, el calor ya se ha instalado entre nosotros, pero aún no pega con fuerza, todavía corre esa ligera brisa con olor de amapola mezclado con salitre, de los días de Mayo. Y las gaviotas pasan cantando por encima de mi ventana.
Corro las cortinas y la luz del sol me inunda, pongo un poco de jazz, algo alegre, de mañana de sábado, preludio del estío. Algo con un poco de bossa y berimbau, y me digo, que grande eres Dizzy Gillespie!... y con ese ambiente me voy a la ducha, me despojo de los vestidos que me ataron a la cama y despierto a un nuevo día. Mi frangancia favorita hace espuma sobre mi cuerpo, mi cabeza y mi pelo, mi frangancia favorita, que normalmente es francesa. El olor del café recién hecho inunda la casa.
Desayuno, me visto algo cómodo, me pongo mis anteojos de sol, con cristal color ocre, que son mis favoritos y salgo a pasear. A veces, ver la vida en sepia es un placer.
Tengo que calcular todo muy bien, no os creais que es fácil, la compra de hoy pesa lo suyo. Me detengo en Vento do Sul, antigua Torga, animado por la graciosa concurrencia de la calle de la Paz, admiro el escaparte, para ser más exactos dos escaparates, con distintas temáticas, en uno de ellos libro de regalo, y novela gráfica, en el otro literatura luso-galaica, de la terriña. Desde dentro me animan a pasar, a ojear lo que quiera, a descubrir las novedades, incluso a tomarme un café o un té con ellos, un té! ¿me habrán visto pinta de inglés?. Pero no son los libreros ni los dependientes los que tal invitación me hacen. No no, un volumen de Picadillo, y otro de Pardo Bazán, Melville desde la barca del capitán Akhab, me invitan ellos, las otras personas, los libros. Entro sin dudarlo, me acerco a una estantería, descubro de repente a mis dedos actuando solos, se deslizan por los lomos anaranjados de la colección de la cocina de la vida, de la editorial TREA, la campaña de la Goleta Argus, la cocina impúdica, el manual de la cerveza, grofrefefefffff.... me oigo mis tripas, y la boca se me hace agua, quizás animada por algún impulso lanzado desde el cerebro, que sabe distinguir antes que nosotros mismos, la cosas buenas de la vida. Después, paseo entre los silloncitos y mesas del salón de té, coquetamente decorado, y me acerco hasta un mueble de anticuario, restaruado, un aparador, donde tienen algunas novedades, ojeo los cuadernillos de la editorial Centellas, y mientras me pregunto que curiosos, me descubro saliendo por la puerta portando bajo mi brazo uno que se titula Pancho Villa, de un tal John Reed, que me interesa, a colación de un nuevo juego que adquirí hace poco, el Pax Porfiriana, se llama, y que habla del periodo revolucionario del Mexico Insurgente. Que, pero que, interesantísimo, me digo. Me situo mis anteojos cómodamente en el puente de la nariz y sigo camino, que áun tengo mucho que hacer.
Vento do Sul. Antigua Torga. Un viento muy fresco y animado.
Mis pasos me llevan calle arriba, desde el campo Jardim de la Cordoaría, por la Rúa das Carmelitas, me detengo impresionado ante la fachada de la librería más antigua de Europa, bueno la segunda dicen, la livraría Lello, y subo sus escaleras de caracol retorcidas, que si ya de por sí es un placer hacer esto, huele a livraría de antiguo, que placer, entonces en el piso de arriba descubro a F. Pessoa, a Camoes, a la nueva generación Portuguesa, quizás abajo en el mostrador ya me lo esperaba, cuando vi, sobre el mostrador, en un stand al efecto, al Guardador de Margens, Rui Veloso, con su novedoso a Espuma das Cançoes, y recuerdo, me entran ganas más bien, de cantar el Porto Sentido, paseando por la ruelas de la Baixa y la Alfándega.
Rui Veloso. El Guardador de Margens
Aún me parece oirlo, paseando conjuntamente con las Vozes da Radio por la invicta cidade, Porto
Pero eso puede esperar al atardecer, pues ahora me invita la Lello a rempanchingarme en sus Chester británicos, y admirar tal maravilla de la naturaleza, porque la Lello viene a pares del hombre y de la madre tierra, y de la comunión de ambos, del hombre y de los árboles, carballos antíquísimos, de su madera, porque la Lello es un templo de los libros, y un homenaje a la ebanistería, os lo puedo asegurar.
Escalera central de la Livraría Lello en Porto. El summun del templo al libro.
No sin pena desciendo otra vez, caracoleando hasta la rúa, y continuo mi paseo, y claro, como los yogures del Camboyano de la esquina me pesarán, que diría Roy, y el Arzúa casero que compro en al Plaza de Pontevedra, digo yo, con un poco de menbrillo, como el aceite de oliva, y unas anchoas de Santoña compradas en Juncal (Rua da Peregrina, Pontevedra), como, digo, me van a pesar esas cosas buenas del comer, me tengo que comedir en las cosas buenas del saber, que no puedo llegar cargado como colegial en época de principio de curso, con libros y más libros, cuadernillos y lapiceros, tijeras, pegamento y plastilina. Así que bien, me dirijo con arte serio, que es de mucho razonamiento, el racionamiento del material que anima el alma y el espíritu, y que alimenta los sueños, hasta la librería Paz.
La librería de Cano Paz en Pontevedra. La con más solera de la ciudad
Mis amigos de Paz en Pontevedra me animan a entrar, que jodíos, saben que la carne es débil. Claro pero, quizás haya salido ya lo último de Giraud, y si no, que coño, si aún me quedan muchos Blueberry por comprar, Ay Dios cuando terminaré esa colección. Pero claro, ahora estoy con Scalped, de Jason Aaron y Guera, y no puedo despistar el objetivo. Además de camino aquí, me pase por el Sindicato del Cómic, y les compré lo último de Chester Brown, el hombrecito, y es que Brow siempre me ha llamado la atención. Le he contado al dueño historias de Moebius, de las editoriales españolas, de tal edición de lujo, y siempre terminamos hablando de Corto Maltés, será posible la amputación que le han hecho al de La Valeta en este puto país? Me sacudo el sarpullido ese que me acaba de salir por Norma y defiendo contra viento y espada a La Cúpula, pardiez, que buena editorial y seria que es, la mejor. Acaba mi soliloquio interviniendo a tiempo, antes de que queme todas las naves en Lepanto, rescatándome de mi hartazgo, mi contertulio ad hoc, diciéndome que Astiberri, Astiberri lo está haciendo también bien y...Paparruchas, me descubro depotricando, saliendo por la puerta, maldiciendo a toda editorial, mancilladora del arte de la edición. Pero sin acritud me despido de ese buen librero, no me lo tendrá en cuenta, creo, y prometo con volver otro día a poner el panorama editorial patrio de vuelta y media.
El Sindicato del cómic en la calle Dr. Marañón en Ourense
Pues como iba diciendo, ya dentro de Paz, vuelvo a pasar, casi corriendo, entre estaterías y montañas de papel escrito allí acumulado, hacia el séptimo cielo del comiquero, la rebotica que tiene allí Cano, el dueño, ya la quisieran para sí muchas otras "farmacias" que se dicen autoras de los más milagrosos unguentos, que se consideran librerías de nuevo cuño, modernas y vanguardistas.
Menudo stock, madre mía, lo que no haya allí, es que no se fabrica. Se me invita, regaladamente, a degustar páginas y páginas con que regar la imaginación. Miradas libidosas le lanzo a la nueva colección de la Kiss, y mientras rebusco entre los antiguos volúmenes del Torrezno. Pero vamos a ver, iaguito, si ya tienes todos los números, que no ha salido ninguno nuevo, y dicho esto, vuelvo a la realidad, rezando para que Santiago Valenzuela esté dibujando duramente en su estudio el próximo volumen, y que no copie de servidor, que los sábados se da a la vida regalada.
Apoyo las bolsas del mercado en un rincón y me agacho, me deslizo en movimiento lateral, me alzo de puntillas, cojo este y otro volumen, madre mía, por donde empiezo, cuando acabo. Miro mi muñeca a sorbos, el reloj me indica que voy a llegar tarde a algún sitio, pero bueno por un poquito más... tampoco se va a acabar el mundo. Y si se acabara, pues mira me pillaría no en mal sitio, que los hay peores, y quizás mirando alguna lámina de manara, o con un tomo de Harvey Pekar apunto de comprar, no, vale que las hay mejores, pero desde luego se me ocurren muchas otras maneras de acabar el mundo, bien peores.
Bueno, habrá que alimentar el estómago, y además la bolsa ya la tengo bastante cargada. Unas últimas paradas de camino a casa, seguro que no faltan.
Pues sí, cada día el mundo es más friki. Pero eso es bueno leñe! Eso es la leche, eso señores está en boga. El frikismo es como el inglés hace 30 años. Es decir, que quien sea friki, pues va a tener una ventaja, una aptitud futura excelente para enfretarse al nuevo mundo que nos va a tocar vivir. Como Tom Cruise en el Color del Dinero que jugaba y jugaba sin saber porqué, le gustaba el billar, el sexo y las máquinas de marcianitos. Claro, todas esas mecánicas, esas sincronizaciones, le valieron para que su tío Paul (Newman) le dijera memorablemente: "...porque he vuelto". ¿En que se basa esta teoría? Bien. Ser friki no es malo, las cárceles no están llenas de frikis precisamente, tampoco en el parlamento hay mucho friki, ni en los bancos, por lo tanto demostrado por reducción al absurdo, lo que no es malo, es bueno. Mucha corbata y muy poca camiseta de Star Wars: Esta acepción podría aplicarse a un país en clara decadencia. En Silicon Valley o en cualquier I+D de Google encontraremos más de lo segundo que de lo primero. Y tercera: Como el mundo tiende a la revolución tecnológica, tiende al espacio exterior, tiende a la búsqueda de alternativas locas, tiende a la ilustración, sólo triunfaran aquellos países que tengan más frikis por m2. Lo friki esta de moda, lle hay que tener un gato amarillo, quees lo que se lleva ahora. Algún día hablaré del Gato Amarillo, pero eso, amigos míos, es otro historia. JUEGOS-COLECCIONISMO: PLAYMOBIL ANUNCIA SU NUEVA LINEA DE OBRAS EN ALEMANIA. Este año 2013 los playmo-forofos estamos de enhorabuena, novedades y más novedades, impulsos definitivos a series míticas, y otras nuevas que parece que llegan con fuerza, al menos para quedarse, y sí, entre ellas, la serie obras, la BAU que le llaman, de la que me declaro admirador y fan acérrimo. Es cierto que alguna vez fui de castillos y princesas, pero aquellas quimeras fantasiosas, quedan ya muy lejanas, poeta.
Y son estos personajillos de las BAU que os digo, los BAUERBEITEN trabajadores incansables del metro de Berlín, que anuncian en la capital unificada, las líneas de metro en obras y las que se van a poner en funcionamiento.
No digo más. Tome nota el personal de las novedades en la página alemana de playmobil. Y a lanzarse! Una grúa espectacular, o un camión góndola que flipas, hasta un topógrafo!!! Joer Playmobil, ahí le has dao!
PODCAST: EL TABLERO HABLA DE CAYLUS
Uno de los podcast más seguidos del panorama patrio, y en esto de los juegos de mesa una auténtica referencia, EL TABLERO, habla esta semana de un juego muy muy especial. CAYLUS. Por si no os habeis enterado. CELACANTO un Vigués de tomo y lomo, nos cuenta otra fantástica y apasionante historia ligada (o desligada) a este juego mítico de tablero. Decubriremos que los franchutes son los franchutes, como desparacerieron los templarios y el porqué de esa mirada pétrea y fulminante del rubiales ese que era un rey francés.
Y además menudos debates más interesantes. Lo tiene todo! Viva Kabutor, Celacanto, Havock y demás tropa! COMIC: KISS KISS ME MATAS
Me encanta La Cúpula, para mí, la mejor editorial de comic en España, actualmente y con trayectoria y solera. Y me encanta su lado más subterráneo, más salvaje, más pervertido, erótico, grotesco, me encanta. Desde el pasado año, estábamos huerfanitos de comix, pues la revista mensual Kiss nos había dejado, había cerrado puertas y hasta más ver. Pero ahora, la cosa ha cambiado, y es que La Cúpula siempre cumple. Ya sin más dilación, tengo el placer de propagar a los cuatro vientos, la nueva serie en formato de lujo y colección, pastas duras, de comics para leer con una sola mano o con dos. KISS COMIx. Una X muy grande, preciosa, mmmm vaya X. Unas ediciones cuidadísimas, y una pasarela por la que va a desfilar lo mejorcito del comic erótico patrio y de allén de los mares.
Por el momento, trío de lujo, Atilio, Noé, y Chiyoji Tomo. Comics para cultivar el cuerpo y el espíritu. Que vamos a ver, ya estamos bien entraditos en el siglo XXI, Daimiel, y esto ya no debería sonrojar ni a la madre superiora, vamos! Un apunte, se han comprometido a que cada mes, uno nuevo en librerías y kioskos serios. Estamos de enhorabuena o no estamos de enhorabuena?
Espero os hayan gustado las recomendaciones, achuchones múltiples, pirandárgallos de la vida!