Pues sí, cada día el mundo es más friki. Pero eso es bueno leñe! Eso es la leche, eso señores está en boga. El frikismo es como el inglés hace 30 años. Es decir, que quien sea friki, pues va a tener una ventaja, una aptitud futura excelente para enfretarse al nuevo mundo que nos va a tocar vivir. Como Tom Cruise en el Color del Dinero que jugaba y jugaba sin saber porqué, le gustaba el billar, el sexo y las máquinas de marcianitos. Claro, todas esas mecánicas, esas sincronizaciones, le valieron para que su tío Paul (Newman) le dijera memorablemente: "...porque he vuelto". ¿En que se basa esta teoría? Bien. Ser friki no es malo, las cárceles no están llenas de frikis precisamente, tampoco en el parlamento hay mucho friki, ni en los bancos, por lo tanto demostrado por reducción al absurdo, lo que no es malo, es bueno. Mucha corbata y muy poca camiseta de Star Wars: Esta acepción podría aplicarse a un país en clara decadencia. En Silicon Valley o en cualquier I+D de Google encontraremos más de lo segundo que de lo primero. Y tercera: Como el mundo tiende a la revolución tecnológica, tiende al espacio exterior, tiende a la búsqueda de alternativas locas, tiende a la ilustración, sólo triunfaran aquellos países que tengan más frikis por m2. Lo friki esta de moda, lle hay que tener un gato amarillo, quees lo que se lleva ahora. Algún día hablaré del Gato Amarillo, pero eso, amigos míos, es otro historia. JUEGOS-COLECCIONISMO: PLAYMOBIL ANUNCIA SU NUEVA LINEA DE OBRAS EN ALEMANIA. Este año 2013 los playmo-forofos estamos de enhorabuena, novedades y más novedades, impulsos definitivos a series míticas, y otras nuevas que parece que llegan con fuerza, al menos para quedarse, y sí, entre ellas, la serie obras, la BAU que le llaman, de la que me declaro admirador y fan acérrimo. Es cierto que alguna vez fui de castillos y princesas, pero aquellas quimeras fantasiosas, quedan ya muy lejanas, poeta.
Y son estos personajillos de las BAU que os digo, los BAUERBEITEN trabajadores incansables del metro de Berlín, que anuncian en la capital unificada, las líneas de metro en obras y las que se van a poner en funcionamiento.
No digo más. Tome nota el personal de las novedades en la página alemana de playmobil. Y a lanzarse! Una grúa espectacular, o un camión góndola que flipas, hasta un topógrafo!!! Joer Playmobil, ahí le has dao!
PODCAST: EL TABLERO HABLA DE CAYLUS
Uno de los podcast más seguidos del panorama patrio, y en esto de los juegos de mesa una auténtica referencia, EL TABLERO, habla esta semana de un juego muy muy especial. CAYLUS. Por si no os habeis enterado. CELACANTO un Vigués de tomo y lomo, nos cuenta otra fantástica y apasionante historia ligada (o desligada) a este juego mítico de tablero. Decubriremos que los franchutes son los franchutes, como desparacerieron los templarios y el porqué de esa mirada pétrea y fulminante del rubiales ese que era un rey francés.
Y además menudos debates más interesantes. Lo tiene todo! Viva Kabutor, Celacanto, Havock y demás tropa! COMIC: KISS KISS ME MATAS
Me encanta La Cúpula, para mí, la mejor editorial de comic en España, actualmente y con trayectoria y solera. Y me encanta su lado más subterráneo, más salvaje, más pervertido, erótico, grotesco, me encanta. Desde el pasado año, estábamos huerfanitos de comix, pues la revista mensual Kiss nos había dejado, había cerrado puertas y hasta más ver. Pero ahora, la cosa ha cambiado, y es que La Cúpula siempre cumple. Ya sin más dilación, tengo el placer de propagar a los cuatro vientos, la nueva serie en formato de lujo y colección, pastas duras, de comics para leer con una sola mano o con dos. KISS COMIx. Una X muy grande, preciosa, mmmm vaya X. Unas ediciones cuidadísimas, y una pasarela por la que va a desfilar lo mejorcito del comic erótico patrio y de allén de los mares.
Por el momento, trío de lujo, Atilio, Noé, y Chiyoji Tomo. Comics para cultivar el cuerpo y el espíritu. Que vamos a ver, ya estamos bien entraditos en el siglo XXI, Daimiel, y esto ya no debería sonrojar ni a la madre superiora, vamos! Un apunte, se han comprometido a que cada mes, uno nuevo en librerías y kioskos serios. Estamos de enhorabuena o no estamos de enhorabuena?
Espero os hayan gustado las recomendaciones, achuchones múltiples, pirandárgallos de la vida!
Recuerdo en esta breves líneas a un maestro del teatro, de la televisión, de la vida. Uno de los Ourensanos ilustres. Ernesto Ferro.
Ernesto, como lo llamábamos los del Barrio de San Francisco, nos dejó esta pasada semana. Me enteré, como se entera uno de estas cosas, a destiempo y con el mal cuerpo que se te queda. Aunque luego pensé, quisiera el destino que fuera por el Entroido, o bien pasado este, pasadas una vez las entronaciones a don Carnal, a la risa y al buen vivir, como preludio de los tiempos oscuros, quizás por el Miércoles de ceniza, pues era él gran degustador de estas fechas.
Aún recuerdo aquel entierro de la sardina de hace pocos años, donde lo descubrí, casi por casualidad, mimetizado entre las plañideras de ourense, con peluca violeta y máscara a lo veneciano, enfundado todo él en capa negra cual Ramonchu García, chorando y chorando por tan malogrado peixe. Era un choro agudo, ese choro fondo y desgarrado, de actor de primera, que terminaba en ese poso de risotada, de burla sana, al pairo de celebración tan destacada, mientras por la megafonía no paraban de gritar: Choraaaaiiiiii, Choooooraaaaiiiii pola Sardiña. Ourensano de pro, son múltiples las historias y recuerdos que nos vienen a los que fuimos sus vecinos durante, algunos más, otros por ser más jóvenes menos, muchos años. El Tío Ginés, de los Tonechos, ese actor de Ourense, con sorna, con gracia, al que nosotros, chavales imberbes todavía, siempre decíamos, !agora de vello, gaiteiro! pero en el buen sentido, en el admirado sentido de la palabra, que goza, en este reducto de la antigua Galicia, que da al que es retranqueiro y se ríe de la vida y de la muerte, mil años de libertad.
Porque son, en esta tierra de entroido y diversión, donde la sorna, la pantomima, las artes del cantar, del beber y del comer, el teatro, la poesía y las aguas calientes su más afamado tesoro. Y es que Ernesto siempre fue un gran hombre, a pesar de su estatura, se le veía subir por la cuesta de San Francisco, saludando entre la vecindad, siempre con una sonrisa en la cara, con una buena palabra. Ejemplo de hulmidad y de lucha por la vida. Ejemplo de sacrificio, que lo llevó, después de toda una vida trabajando de ebanista, siguiendo la profesión que le había enseñado su padre; le llevó a ser actor, y a desatar todo ese arte que llevaba dentro, que había ido madurando poco a poco en los talleres, explosionando en el canal de más difusión de la terriña, la TVG. Recordadas son sus dotes de actor, que como los grandes, había desarrollado por instinto natural, y dotándose de coletillas y maneras que lo hacía inconfundible. Como los grandes, como López Vázquez, como Cassen, como Gracita, como Alfredo Landa y un largo etc. No hacía mucho que había muerto su inseparable esposa, apenas dos meses, y cuentan, por relatos que he leído, que Ernesto ya no era el mismo, ya no tenía ese salero natural con el que desfilaba, con el que paseaba su cuerpo por los escenarios vivos de la Capital de las Burgas. Quizás fue por eso, que como gran poeta, los versos más tristes le sobrevinieron esos días, de ausencia desmedida, y no pudo ya, por más tiempo, acompañarnos más, hacernos reir, llevarnos por la senda de la retranca y del arte, que a veces son lo mismo, que a veces son él mismo.
No quiero dejar pasar esta fecha sin recomendar a todos los pirandárgallos un feliz día del amor.
Hubo un verano en 1967 en San Francisco que fue conocido con el mismo nombre, "el verano del amor". Aquel verano de las grandes concentraciones hippies en la costa oeste y en un aire de libertad, emancipación, descubrimiento interior, drogas, sexo y margaritas, margaritas y sexo, pero sobre todo amor, mucho amor.
Por allí andaba el jovén R. Crumb. Entre orgía y orgía se cuenta que fué donde vendió los primeros ejemplares, manuscritos incunables de su libro del amor caníbal o también llamado del Yum Yum. Una explosión colorista que nos cuenta la historia del joven Oddie y su paso por la universidad, una rana que una noche que mata unas mariquitas, jodías, se ve arrastrado por el crecimiento, quizás por una maldición, de una extraña planta habichuela que lo lleva a dar de cabeza con un mundo fantástico, un mundo donde descubrirá por fin el AMOR. Mmmmm, que bellas aventuras y andanzas. Pero para los que sean más vagos y no quieran mover su culo para ir hasta su librería más cercana y comprar tal maravilla, tengo otra recomendación, cuan interesante, cuan maravillosa:
Cuando Harry encontró a Sally es sin duda, para este humilde crítico de cine, la película de amor definitiva. Es la película de amor con mayúsculas. Aquella que emociona sin ser cursi, que hace reir sin caer en el patetismo, que navega por el mar de la intranquilidad para llegar al lago azul que nombraba Vere Stacpoole en su famosa novela homónima, para llegar por fin, al amor.
Encontramos a la princesa Leia, sí Carrie Fischer de nuevo en la gran pantalla, haciendo un secundario, pero con gran arte y maestría, pero sobre todo encontramos a Billy y a Meg, a Harry y a Sally, o tal vez (clara y cariñosa referencia en tan maravillosa película), a Humphrey Bogart y a Ingrid Bergman en el Café de Rick o paseando por Central Park, o en el aeródromo de Casablanca, con niebla, porque el amor es el amor. Siempre nos quedará París.
He vuelto estos días a visitar la reserva india de Prairie Rose, en Dakota del Sur. Revisitando la magnífica obra de Jason Aaron y R.M.Guera llamada SCALPED (el término anglosajón para la acción de arrancar cabelleras) y presentada en la serie VÉRTIGO, ya reseñada aquí con anterioridad.
Y he vuelto por una razón muy sencilla, descubrir los orígenes de tan apasionante entramado. Dejarme llevar por las tropelías, peleas y ajustes que, empleando como el más ducho en ese arte, sus nunchakus, Dashiell Caballo Terco le profiere a esa panda de desheredados de la vieja nación americana, contenidos en una porción de terreno, de corrupción, drogas y alcohol, mucho alcohol. O por la seducción de la hija de Lincoln Cuervo Rojo, una furcia de tres pares de narices, pero muy muy coqueta, y que le da un sabor al primer volumen de la serie, un sabor muy muy especial, Carol Ellroy.
El resultado de este viaje no ha podido ser más placentero. Nación India, el primer volumen, me estaba esperando con los brazos abiertos. Que maravilla de color, que maravilla de ritmo, de expresión de los acontecimientos. Un argumento que te lleva de la mano, a devorar de principio a fin todas y cada una de sus páginas.
Desde luego un imprescindible. Ya me lo dijo mi librero habitual, de lo mejorcito que he leído en tiempos, y no le falta razón, ninguna. Seguiremos informando, desde Dakota del Sur, en torno a las Black Hills, desde Prairie Rose.
Para rematar, una guinda, que forma ese misterioso jinete, ese viejo y pálido jinete indio, pareciera del apocalipsis, llamado Catcher, con su inseparable caballo Festus, que nada y todo tiene que ver con esta historia, que pasa de puntillas por las páginas, asomado detrás de alguna roca, enfundado su sombrero, larga cabellera y sempiternos anteojos de sol, aquel que un día levantó su copa y dijo: HOKA HEY!