miércoles, 16 de enero de 2013

Hola Pinky! Permíteme contarte (los años oscuros del Capitán Torrezno)




Retomamos esta semana en OPirandárgallo una serie grande, grandísima del comic patrio. Lo más cañí y bizarra de la historieta nacional: Las aventuras del capitán Torrezno.





Os traigo hoy una hermosa reseña del sexto título de la serie, titulado: Los años oscuros.

¿Y por qué? Pues porque se trata de una obra de arte, una obra maestra, además de ser la piedra angular sobre la que descansan muchas, muchas estructuras de tan premiada serie (premio nacional del comic). Y es que se trata de una investigación profunda, delicada, apasionada, de todo el universo torrezno, desde Aluche hasta Legazpi, girando en torno, siempre del centro del Universo, que rota sobre sí mismo y que es, sin duda, para Santiago Valenzuela, su creador, el aunténtico Punto Quieto, ese desde el que cuelga irremediablemente el pendulo de Focault, mediante la prolongación de su cuerda, atada simbólicamente en lo alto de la cúpula de St. Martin des Champs en París. Que gira, sí, en torno al madrileño, Bar Denver!

Ya hablamos aquí en otra ocasion de Las Aventuras del Capitán Torrezno, y os recomiendo que no sigais leyendo, sino conoceis aquella famosa entrada (sed buenos y hacedme caso) para que la experiencia sea completa.


Es un comic muy especial. Muy bizarro, chico. Cuesta penetrar en los muros del mundo cúbico, de la gnosis y el logos, pero os puedo asegurar, que una vez, siendo un preclaro iniciado, disfrutareis y de ahí pa´rriba!

En este sexto volumen tenemos a Julián Zurraspa que en original e inspiradora conversación nos cuenta como conoción al Capitán Torrezno y a Nestor (Nestor Tilla, o Nestor Rija), en aquellos años (oscuros para los seguidores de la serie que siempre han admirado al capitán en plenitud de poderes), sus aventuras variopintas. Y por supuesto hablan de ese dios del ático, padre creador, y pelmazo de barra de bar que es Don Sinfo, un personaje la mar de curioso y extraño. Sinforoso Lafuente natural de Puebla de Sanabria, que todos conocen como dios.

Resumiendo muy burdamente, tremenda historia nos cuenta las aventuras de un borrachín de Madrid en un mundo muy muy extraño abigarrado, fantástico y tan real como lo permite su creador, su hacedor summun, su demiurgo, aquel llamado Jose Hilario, funcionario del ministerio de Obras Públicas, ya jubilado. 

 

Y que aventuras, increíbles y maravillosas. Una característica que llama mucho la atención es la cantidad de guiños que hace el autor a numerosos elementos cuturales, desde la historia clásica, a la cultura pop, pasando por la literatura decimonónica, el cine, la música y las artes.

Pero sigamos y no nos desviemos de nuestro relato. Decía, que el Bar Denver, es principio y fin de la generación torrezna. Así se describe, así se compara, en este sexto volumen, como entre el Tigris y el Eúfrates, esa antiguo y arraigado mundo de reinos, de reyes y reyezuelos, de bufones. Donde antaño surgieron las más famosas ciudades estado de la humanidad. Babilonia, Ur de los Caldeos, Nínive, etc. El creciente fértil, señores, el creciente fértil.

Pueblos y tribus variadas, ya para la historia, se nos relatan en tan mayúscula epifanía. El Bar Sidi, el Camacho, el Palentino, La Farmacia de Guardia, el Bar García, el Moreno, el Chigre II, el Bar Orense, el meson O'Xugo, el Rey del Mus,...

Y después están los motes, porque aquella panda de desheredados del bajo Madrid, que nos relata el autor, en un mundo paralelo, en una historia del madrid de los 90, de bares, bebida y mucho anís AZO; pues eran los auténticos Juan Bautista de la nación torrezna. Bautizaban a todo quisqui con los más variopintos motes, manda huevos!

Así tenemos a, El Bibliófilo, infeliz-feliz, (aka feliz-infeliz), el Pseudo Pequeño Ruiseñor, Vicent Gunther, María La Portuguesa (y su perra Minerva, aka Nerva), Katiusha, El polaco, La beoda, La destripaterrones, Los gemelos que golpean dos veces, El Fary, Micolor, Celso García (alias Paracelso), The Cult (alias Cuqui, aka El Can intelectual), y bufff... un sin fín de nombres, un santoral completo, que muchos recuerdos me trae a mi época de universitario allá en la Cascarilla (que tiempos más felices!)

Y para muestra un botón, relatado de puño y letra de Don Santiago Valenzuela, nos dice:

"Dejamos para el final a un personaje en el que se funden realidad y ficción con tal arte que casi escapa a las consideraciones de este trabajo. Sobre su mote se ha insinuado que debe ser falso, el añadido tardío de un interpolador sin inventiva. Personalmente creemos que si algo demuestra esto es precisamete su veracidad. Porque se trataba de un verdadero mote de Torreznos, impredecible, inconjeturable. El tipo en cuestión atravesó el menudo umbral del Bar García allegándose a la no menos estrecha barra. En su porte de caudillo tribal torrezno, refire la crónica, se mezclaba la corpulencia desmedida y la epidermis agrietada del sherif Lobo con el barroquiemso capilar recién aceitado de Eraserhead. Un pieza, en fin, un auténtico Jaque del aterne impremeditado. Saludó a la concurrencia con un vozarrón de doblaje de malo de Hollywood en la setentena y con problemas de bronquios. Y entonces se produjo el milagro. El camarero le devolvió el saludo, llamándolo por su nombre de guerrra, su mote , sin provocar la más mínima sonrisa ni bufido de chufla entre la concurrencia:
 "Hola Pinky."

viernes, 11 de enero de 2013

Desde Adén y Harar escribe un poeta...

El epistolario de Arthur Rimbaud desde Adén y Harar es inquietante, por veces impredecible, fuente de un montón de preguntas sobre tan enigmática figura.

Sus últimos días, sus últimos 11 años de vida (1880-1891), condensados en un espistolario sorprendente, que nos trae de la mano la colección CENTELLAS en un precioso y delicado formato de libro (ya no digo de bolsillo sino) como si una caja de ensencias, pequeño frasco de los aromas, se tratara.





Precioso volumen de 160 páginas, con fotografías (incluso dibujos) en consonancia con el relato, algunas del propio Rimbaud. De las zonas en las que vivió el poeta a lo largo de su periplo.

Cartas de Adén y Harar son las cartas que escribe el Rimbaud aventurero, a su madre y su hermana desde el famoso puerto colonial Británico o desde la altiplanicie de Abisinia. De como les cuenta sus intentos por florecer en tierra hostil, en África y Arabia, de como piensa hacer fortuna y de la desdicha que le persigue allá donde va, hasta sus últimos días, hasta sus últimas consecuencias. Desdicha que se empeña en alimentar, aunque siempre con un punto de optimismo, el dichoso contrampunto tan extraño.

Se trata de una situación un poco kafkiana, por ese quiero y no puedo, por ese absurdo que rodea todo. Me explico. Ese contrapunto optimista, velero que surca la mar embrabecida, que sólo se sostiene a veces por la mesana y el mayor a punto de partir, es cuando menos, extraño. ¿Poético? no cabe duda; ¿loco?, quizás, no andando muy desacertado. Contrapunto que le lleva a maldecir toda su desdicha en aquellos parajes y que a su vez lo ata en corto, muy muy en corto, a su situación, resistiéndose a abandonarla, resistiéndose contra viento y marea, como los últimos de Little Big Horn.

No todo es penoso. Esta claro que a Rimbaud le gusta Abysinia. Aunque no lo exprese abiertamente. Le gusta y mucho. Mucho más desde luego que ese infierno que relata como un crater de arena, yermo y horroroso, privado de los vientos, que es Adén.

En Abysinia el aire es puro, la vegetación exuberante, la forma de vida muy europea y la población es de mayoría Cristiana. La altitud le gusta y le sienta bien, y además el clima no es tan extremo como a las puertas del Mar Rojo. 

En África está contento. Sí, se queja de su trabajo y de su desdicha pero en el fondo se le nota acomodado a la situación. Quiere conocer los confines del áfrica negra, traficar armas con lejanos reinos, asentarse en aquellas hermosas tierras. Vivir una aventura, la aventura de su vida, y la vida reducida a la aventura ¿Es que acaso es algo más? 





Curiosa descripción de Abisinia, sus pueblos, sus gentes. "Créense descendientes de Cam" que curioso, uno de los hijos de Noé. Según el Genésis (R. Crumb) se dice que Cam se burló de Noé por darse al vino y encontrándolo desnudo dentro de su tienda fue a avisar a sus hermanos que lo taparon con una manta sin mirar para su desnudez. Fue maldecido después por Noé que socorrido por sus otros dos hijos (Sem y Jaffet), acabaría diciendo que Canán, el hijo de Cam sería siervo de los otros dos y por tanto sus descendientes. Que curiosos los abisinios. Extrañas costumbres aquellas de África, misteriosos y éxoticos pueblos, donde mora, con su imperturbable sonido rítmico, la llamada de la tierra, que tan bien relató M.Manara en su delicioso H.P. y Giusseppe Bergman y sus aventuras africanas. ¿Podría ser Rimbaud un alter ego de G. Bergman? Un héroe por y para la aventura.



Para esta clase de héroes, la forma no existe, es sólo un pretexto. La lírica se impone a cualquier forma, y llena todo el horizonte, todos los años de vida. Y es que la vida, a veces, imita al arte.





Y después está esa dichosa manía que tiene de preguntar una y otra vez por el servicio militar y su situación respecto a él. Desde luego se trata de un tema que le atormenta, y no dude que soñó más de una noche con ello. Bajo los calores del trópico en Adén o al frío de las noches de invierno de Abisinia, hayá por donde estuvo, ese pensamiento y esa incertidumbre lo persiguieron. En cierto modo, es natural. ¿Cómo hacerse un hombre de fortuna, volver a su país natal, ser un reputado mercader colonial, y que alguien descubra que ha sido ausente del servicio militar? La mentalidad europea le asusta, odia la burocracia, se le nota pasión por toda libertad de aquellas tierras. Esta claro que, aunque no todo vaya como quiere, la esencia y el esperítu se mantienen frescos ante tan bellos y anchos parajes.

Al fin y al cabo es una lectura tan recomendable...

Las preguntas se agolpan en mi cabeza tras cada firma, tras cada epístola. ¿Cómo puede semejante poeta, semejante genio natural de las letras, abandonar la seguridad y comodidad de su país para emprender una aventura en tan lejanos parajes, con la idea concebida de hacer fortuna, de alcanzar esa vida burguesa, casado con hijos y fortuna, que un día abandonó para hacerse a la aventura?¿Porqué no abandona esa carcel de arena y horizontes llanos en cuanto nota las primeras dificultades para prosperar?¿Acaso pudiera haber disposición alguna, enajenación transitoria, que once años dure?

Y entonces me digo: ¿No es acaso que el poeta necesita de inspiaración?¿No es acaso, que se sabe de sobra que el estado original de cualquier verso se contruye si los pilares de la creatividad están sobre los cimientos de las penalidades, del sufrimiento, del hambre o del dolor del alma? ¿No son el desierto, las largas noches de arena y la soledad, el mejor escenario que la lírica pueda dar?

Puede, entonces, creo yo, que Rimbaud traspasara la frontera de lo impreso y consiguiera alcanzar la poesía pura, extrapolando al caso, lo dicho por Figueira Valverde sobre Xan da Coba: "inventa véritablement la poésie pure, l'image euphonique... Des mots qui n'ont sens et qui sont les fruits de son imagination musicale possédent lorsqu'on les prononce á l'espagnole une étonnante puissance évocatrice..." dejando atrás la pluma y el papel como así lo hizo-añado yo-viviendo el lirismo del drama de una vida de aventuras plagada. Viviendo así en un contínuo sueño (tornado en pesadilla a veces en deseo otras) y siempre abrazado (o quizás atado) a esos lejanos meridianos tan al Este de París.


Rimbaud en Harar.

domingo, 6 de enero de 2013

Una más por favor! UNA MÁS

Una más, One more time, que traducido se diría una vez más, es un sobresaliente disco de jazz donde Blue Note vuelve a reunir a Kenny Dorham y su pandilla para alegrarnos el día. La Bossa que está presente en todo el disco, es la corriente dominante de este fantástico vinilo, con el que uno no puede por más que quitarse el sombrero.





Kenny vuelve por sus fueros y acompañado de su inseparable Joe Henderson (recordemos que ya compusieron el jazz standard Blue Bossa) nos llevan de la mano del Bop hasta el mismo centro de Sao Paulo, y de allí a la playa de Santos, y quien sabe, si como Pelé, a probar el agua del mar para corroborar que esta é salgada.

El elenco lo componen:


Kenny Dorham-trompeta
Joe Henderson-saxo tenor
Herbie Hancock-piano
Butch Warren-bajo
Anthony Williams-percusión.

UNA MÁS el tema central, que llena esplédidamente los quince minutos de la cara A, es una maravilla que te mete el ritmo en el cuerpo para no querer salir más. Como bien dice Kenny aquí el "the groove" (ese swing que conforman en sociedad la percusión, el bajo y el piano) es espectacular, y claro, nos dice que cuando se alcanza ese relaxing a groove, ya no se puede parar. Tre-men-do, nenos! Tre-men-do.



Relaxing a groove, feeling y From the Bossa Nova to de Blues. 

Sí eso lo explica todo. Kenny, me subyugas, me atrapas en tus redes, y ya no puedo parar de mover mi cabeza de un lado a otro, mi cuerpo se contonea, parezco una negra de nueva orleans (ya quisiera moverme como/con ella), me posee el ansia, joooder, y ya no puedes parar.




Tanto es así, que el punto ecléctico de la composición, el punto cool, el punto gordo, digámoslo ya, es cuando Kenny al final de trece minutazos de bop en estado puro, de pura mezcla de bossa y blues, dice: UNA MÁS, y la rítmica, el groove, el swing, la bossa, las notas doradas y la madre que lo parió, vuelven a la carga, vuelven a empezar, y es entonces cuando el goce puro, quizás el summun momentum, a veces el umbículus mundi, confluyen en tiempo y espacio. Ese estado natural es uno de los lugares comunes.

Hay que oírlo (pues las palabras se quedan cortas)

La cara B nos deleita con dos temas más:

STRAIGH AHEAD imaginación, frescura, improvisación, del bueno de Joe Henderson, todos están genial, incluído Tony Williams con su solo de batería. Kenny dice "Listen to that kid", añadiendo que este tremendo baterista toca sus solos siempre de forma distinta pero manteniendo increiblemente el ritmo. Y el piano de Hancock tampoco esta nada mal. Un tema muy alegre.

SAO PAULO fruto y resultado del viaje que hizo Kenny a la famosa y bella ciudad de Brasil. "The tune" como la llama, mitad Bossa, mitad una mezcla de algo más, puedes llamarlo Swing, chaval! Así de simple, así de sencillo, así de genial.




Recomendadísimo, por lo tanto este discazo, para las tardes, para las mañanas, para todas horas, y a todas horas, Kenny, por favor, UNA MÁS!

lunes, 31 de diciembre de 2012

Na raia de 2013. Carta de intenciones

Pues sí pirandárgallos, la "raia" de 2013 está ahí, está que la tocamos, y es que los del baixo miño, o intermedio por lo menos, como buenos raianos, hacemos frontera. Bueno, no solo la hacemos, la compartimos, la amamos. ¿Nos gustan las fronteras? No necesariamente. No al menos en el sentido estricto de la palabra, o por lo menos, no en el sentido clásico de la palabra, pero sí en algunas cosas que llevan aparejadas, indivisiblemente. Y es que las fronteras son esas márgenes difusas, amplias que separan, pero a la vez unen, y es que todo lo fronterizo se roza, está en contacto siempre.

Claro, esto es como el que ve el vaso medio vacío o medio lleno. Inventemos pues una nueva acepción de frontera: Línea de arrejuntamiento entre dos entidades, línea de contacto, de roce, de cariño, de vida. Línea donde una vez puesto, desde aquí se ve allá y desde allá se ve aquí. Línea imaginaria y por tanto, como todo imaginario, esta solamente existe dentro de cada uno, dentro de cada ser, y además en distintos grados y acepciones, según sea la personalidad. Vamos, lo que se dice una frontera.

Podríamos concluir que la frontera, sí, es un ente imaginario de roce y de cariño, dejada de la mano de Dios al entendimiento o razón de cada cual, donde puestos y mirando hacia el lado correcto y con buen ojo, desde aquí se ve allá y desde allá, aquí.

Ya veis, para los pirandárgallos de la vida (nosotros) las fronteras son un organismo exótico, un pretexto si cabe para viajar, pues viajar es el acto de traspasar fronteras, de visitar allá y moverse de aquí, de hablar con sus habitantes, de mezclarse entre ellos y hacerlos comprender en el sentido de la frontera, que quizás hayan olvidado por vagancia o dejadez.

¿Cómo sino podríamos descrubrir acaso los lugares comunes? Pues es tarea dificil sin traspasar fronteras.

Y es que los habitantes, los raianos, los fronterizos, son por definición, aquellos que más tienden a olvidar lo que es la frontera, por poco uso que se le da. Pues, y esta es otra acepción de frontera, esta cobra más entendimiento, que no razón, cuanto más lejana se percibe.

Vereis, había un rey, un rey antiguo, no un rey de los de ahora, que cruzan enseguida las fronteras, sobre todo la de Bostwana. Pues decía, que había un rey, que todas las mañanas, nada más levantarse, mandaba dibujar en un plano gastado, a su consejero de asuntos exteriores, las fronteras del reino. Decía que era para tener presente hasta donde llegaba su magnífico y glorioso imperio. El consejero, metículoso y disciplinado, dibujaba con tinta roja un grueso trazo que distaba muchas millas de un punto negro que simbolizaba el palacio real, conformando una línea retorcida y osada con la geografía. Sin duda ese rey era el ciudadano del imperio que más presente tenía las fronteras, pues las visualizaba todos los días dibujadas en un papel. 

Nada más que eso, una línea roja pintada en un papel, cuan efímera y futil era la frontera, que él creía tan poderosa.

De fronteras va la cosa, y ahora que estamos en la de 2013, pues nada, indicar que tal frontera es del subcosciente y que no existe física separación. Se trata de un arrejuntamiento y de un no parar. Y como esto es O Pirandárgallo, el 2013 será también un no parar de entradas (eso espero con vuestra ayuda) de comics, de libros, de viajes, de amor, de la vida, de juegos de mesa y de jazz, mucho, mucho jazz.

Así que, como os conozco impacientes, aquí van algunos adelantos, de esta, mi humilde editorial:

La película de amor definitiva. Viviendo en la Paz Porfiriana. Los años Oscuros. El amante de las librerías. Una más por favor. Desde Adén y Harar te escribo. Como construir un castillo a un rey francés (manda huevos hasta donde hemos llegado). La guerra santa (mujahidines y puritanos). 1989 cuanto juego das! El chico de la trompeta torcida. Harvey Pekar, pero que grande eres! Cançao de amor desde uma suite na floresta do Amazonas, y demás babelia que nos encontremos.



P.D: Quizás también logre desvelar porqué O Pirandargallo.

Feliz 2013. Paz, amor, trabajo, comics, juegos y jazz.


Vuestro

viernes, 14 de diciembre de 2012

En los olivaritos, niña te espero...

Otra vez, niña, en los olivares me encontrarás, subiendo por la vereda que huele a hierbabuena y a romero, que huele a tomate, a tomillo, a hierba, y azahar...


Baena. D.O. con mucho arte, mucho!

Otra vez porque me regalo, otra vez, con un peaso zumo de aceituna. Zumito pero con mayúsculas oye. Que del buen yantar y del buen beber nunca se termina de aprender y mucho hay que practicar.

Traigo pues a la mesa, a esta humilde mesa de Pirandárgallo, el Aceite de oliva Virgen Extra Ecológico del Cortijo de Suerte Alta. Que tan graciosa mora en Albendín (Baena). Una D.O. de las mejores. Y esta vez os traigo tan fino caldo pero en su versión extra, supra, pijolis, o como le querais llamar. Y os la recomiendo porque es pura ambrosía.



Se trata de un COUPAGE NATURAL que reza:

Aceite complejo obtenido del olivar tradicional, plantado en 1924 (toma geroma), con Picudos, Picuales y Hojiblancos. El Picudo da la entrada dulce y aromas a hoja y alloza. El Hojiblanco, el picante y los aromas a hierba y el Picual su amargor suave y notas de tomate e higuera.



Se sirve en botella cuasi negra, bien por el tema de la oxidación respecto de la luz. Se trata de una curiosa botella, como si fuese tallada por un cantero, presenta unas prismáticas caderas, y un porte alto, como si de una piedra preciosa se tratara, hermana de su gemela violeta, ya presentada aquí y que contiene el Picual en Envero (que rico que está). Y además surtidor de botella! que permite peinar un fino hilo de oro que cae sobre el objetivo en cuestión.

Y que objetivo. Pues mira, nada mejor que una rebanada de pan de Cea o de Santa Cruz de Arrabaldo, que tampoco es manco, que tostado lentamente sobre brasa de fuego de vid, hasta alcanzar tersura, y nada más. Pues a este, ya no le echamos sal del himalaya, ni maldon, ni de las salinas de ibiza... Nada. Que este materia prima, esta venida así de la tierra, de la pacha mama, y por tanto bueno es.

Si me voy, que sea con este aceite en el zurrón, en la mochila, que diría el gran Labordeta, a recorrer esa Andalucía, de Chiclana a Vera. Si me voy, me voy por bulerías:



Niña! Vente conmigo a la playa de Barbate, a la cala del Moro, a la arena de Monsul o de los Genoveses, vente a la Calle Betis, baja la Sierra Morena y vente hasta Albendín. A probar un producto que se dice, viene de un arbol, viene de la tierra, del aire y con finas notas de mar,  el hilo dorado, niña, con el que tejía y destejía Penélope.



domingo, 9 de diciembre de 2012

Un disco azul, muy azul...

Hoy volvemos con el Programa de Dj PI para la cultura musical y el espíritu. Hoy nos encontramos, nos re-encontramos mejor dicho, con el lado más country, folk, blues y jazzistico de Norah Jones. Y es que el disco Featuring, lejos de ser un sinsentido típico de los discos de colaboraciones, un utensilio de rescate frente a tiempos de baja creatividad, un escape de las multinacionales ante su escasez de propuestas y el enésimo intento por hacer caja. Es un discazo!



Un auténtico y puro disco donde, amén de que las piezas son realmente buenas, se descubre toda la magia y la pureza de las colaboraciones, de los featuring, como dicen los americanos, y que tan de moda han puesto, que hasta el grandísimo Raphael ha sacado su Duets llamado "50 años después" (y quien no?)




El disco, editado por Blue Note, la marca del jazz, la marca azul, se nos presenta en un formato de doble vinilo, con su buen gramaje (no sabría decir si se trata de un 180, pero son discos sólidos). Con sus bonitas canciones. Composiciones tomadas por Norah Jones y acompañadas de grandes artistas del panorama internacional, y que rezan con su filosofía, para que vamos a negarlo.




Entre ellos el señor M. Ward (algún día os hablaré de la nueva perla del folk made in USA). Ambos nos regalan con un precioso dueto de la Blue Bayou, esa bahía azul, azul, que cantó Roy Orbison. ¿Se referiría al mismo azul que vió Vere Stackpoole, relatado luego por H. Pratt en su Corto maltés, el mismo azul de aquel lago de la Polinesia que tanto hizo amar al Veneciano los mares del Sur? Quizás sí, quizás si se referiría, y a decir verdad, quizás aquellos dos niños perdidos en la inmensidad de aquel continente de ultramar, plagado de atolones, playas desiertas y bahías azules, quizás esos dos niños, digo, sean esta Norah y este Mathew.




Esta versión se incluye y cierra un disco redondo, un disco atípico, porque aún estando plagado de colaboraciones (featuring se titula), lo que pareciera en un principio una merma en la calidad y subproducto, o uno de segunda fila, consigue ser un discazo!!! sí, sí, un discazo es este Featuring de Norah Jones. Recomendadísimo por OPirandargallo.




jueves, 6 de diciembre de 2012

Seguimos con ritmo, con muuuuucho ritmo. Sound-Shapes

Sound-Shapes es uno de esos títulos que hoy en día reciben el calificativo de "indie-game". Sí, un juego independiente, que no es siervo de ninguna gran compañía y por lo tanto no se pliega a sus contratos, requisitos, ataduras y cataduras morales. Digamos que el concepto indie aplicado a un videojuego, tiene ese matiz de independencia, que muchas veces, aunque no siempre, revierte en frescura, imaginación, novedad, rareza, adicción.

 


Adicción es una palabra fuerte, que aplicada a Sound-Shapes, se convierte en su razón. Y es que este video-juego, es adictivo a más no poder.

Estamos hablando de un juego clásico en su concepción, de esos a los que se refería Walter Day, Mr., en la magnífica A fistfull of quarters. Donkey Kong, reseñado ya hace unas épocas por estos lares. Sí, se refería a uno de esos juegos, donde la conexión vista-cerebro-extremidad es brutal, donde el compas, el tempo, el ritmo de la máquina en sociedad con el cuerpo humano y por extensión al pad, al tan añorado game-pad de toda la vida, es básica. Esa conexión hace que esta clase de juegos sean un entrenamiento a los reflejos, con grandes ventajas para el aparato sicomotriz, pues requiere de mucho esfuerzo, precisión, rapidez y coordinación. Es esa clase de juegos que se adapta a la perfección a un ranking, a una lista, a una clasificación.

El señor Walter Day. Se podría calificar como el Don King de los videojuegos, aquel que unió en un sólo ring (otrora Tayson y Holyfield) a Steve Wiebe y Billy Mitchell. chapó Walter, chapó!!!

Y así lo hace, porque uno de los primeros alicientes de Sound-Shapes es su lista de clasificación mundial. Donde verdaderos maestros muestran sus habilidades para conseguir el mejor tiempo. Porque, como en A fistfull of quarters, sólo los ganadores, sólo los vencedores son recordados, para la posteridad.

Sound-Shapes trata de música, de ritmo, de composiciones instrumentales, de performance de importantes del panorama alternativo. Así nos encontramo con una banda sonora (todo el juego es una preciosa banda sonora en sí) con temitas guapos guapos de Beck o de Jim Guthtrie, y otros artistas más.


El polifacético Beck aporta tres temazos al juego.

Un juego recién salido del horno de SONY para este 2012 y sus plataformas PS3 y VITA. Gran acierto, el tema de que comprando el juego, permite su descarga, por el mismo módico precio (y creedme, es módico, porque este juego moooola MAZO) te permite disfrutarlo en PS3 y en VITA, continuar tus partidas aplazadas, mediante sincronización en NUBE y mil pijadillas más.

En sound shapes, vamos a plataformear, a desplazarnos lateralmente, de un lado a otro de la pantalla, arriba o abajo, en distintos fluídos, pegados cual viscosidades a distintos materiales. Vamos a llevar a nuestro "Mario" particular, en este caso una bola, bastante sosa, pero que yo asocio con un vinilo, hasta su reproductor, para que la música no pare (bueno es una filosofía para entender el juego, aunque pudiera valer cualquier otra, aunque no tuviera porque tener una).

Es un juego que emplea su gama cromática para explicarnos, para hablarnos y hacernos comprender, todo juega, es un chute de sensaciones. Es decir, nuestro disco viscoso se pegará a todas aquellas superficies de su mismo color (uno distinto según la tonalidad de la pantalla) y morirá en contacto con lo ROJO, siempre lo ROJO. Mira que fácil no? Sencillo y funcional



Pero el gran aliciente de Sound-Shapes, el gran aliciente de esta maravilla conceptual, es su inmensa comunidad virtual, que ayuda a mantener vivo (que digo vivo) vivísimo, el juego. Y es que además del modo CAMPAÑA, tenemos el modo EDITOR, fantástico, donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación y crear, compartir y subir a la "nube" montones de ideas en forma de pantalla plataformera a pasar. En el modo EDITOR, jugamos con muchos matices, notas musicales sobre todo, pero con gran cantidad de objetos que emiten (hasta palabras toma geroma!) todo tipo de notas. Además está muy bien implementado y muy bien pensado porque, no te permitirán subir ninguna pantalla hasta que tú mismo no pruebes tu juego y logres terminarlo. A partir de ahí, un abanico multicolor de tiempos, fans, seguidores, se despliega con todo colorido.

Parafraseando al señor Walter-Day, con alguna licencia:

"Quería ser un héroe
quería ser el centro de atención,
quería la gloria, quería la fama,
quería que las chicas bonitas me dijeran:
Hola, veo que se te da bien el Sound-Shapes"

sábado, 1 de diciembre de 2012

Serie Vértigo. Quien me iba a mí a decir.

Una historia de Prairie Rose

Vértigo es, posiblemente y a mi juicio, la línea más transgresora de DC comics. La línea más dura, menos fantasiosa, ¿más adulta quizás? Siempre he considerado que el termino adulto, huelga en el mundo del cómic. Por supuesto que no es para niños, pero, ¿qué comic hoy en día lo es? Y huelga, porque nos encontramos en un mundo sin ataduras, sin complejos tontos, ¿lo adulto es bueno o malo?¿sabemos a día de hoy lo que está arriba o abajo? Me parece que a veces lo decimos de manera alegre, pues este mundo ya no es el de hace 20, ni incluso 10 años, este es otro mundo, y siempre se dijo, que hay que vivir con los tiempos, si acaso, y si tienes tiempo, puedes mirar un poco, de refilón, hacia lo que te va a venir.

Y vaya parrafada moral no? Pues que mejor introducción para la serie Vértigo. Una puerta abiera a un mundo sin parangón, donde tienen cabida las más extrañas y antagónicas series de comic, y sin embargo, a fuerza de ser distintas, como se nota que tienen una cosa en común (el buen gusto aparte). Su característica primordial, la vanguardia.

Si bien puede tomarse como un buen paseo hacia la madurez, y una vitamina para el crecimiento, en todos los sentidos, de un adolescente. La serie Vértigo nos ofrece historias maduradas largo tiempo, añejadas en las barricas cerebrales de los mejores guionistas. Unos tipos que siempre cuentan con un elenco de artistas y coloristas a su buena disposición, que logran plasmar toda la magia que hay en tan bellas escenas, jamás imaginadas.

La serie Vértigo siempre ha sido una referencia, y hoy lo continúa siendo. Y además ha marcado el camino a sellos independientes que apuestan por un cómic americano lejos de los esterotipos, lejos de las capas, de las brillantinas, de las mallas y de los calzoncillos ajustados.




SCALPED es el mejor ejemplo de la línea Vértigo actual. Un magnífico "Western" moderno aclamado por la critíca y los lectores. Una idea magníficamente guionizada. Un dibujo sin parangón, un color exquisito, un documento brillante. Puede ser considerado un buque insignia de la serie Vértigo, puede, ¿porque no?

R.M. Guera. Un magnífico dibujante y gran persona.

Escrita por Jason Aaron e ilustrada por el genial R.M.Guera, del cual ya hablamos en OPirandargallo. La historia se ambienta en la época actual, en una antigua reserva india, llamada Praire Rose, que se encuentra en Dakota del Sur. Una trama sobre negocios turbios, juego, drogas, conflictos entre bandas, infiltrados, policía federal. Un buen coctel donde pasarlo bien. Decir que también se producen en ciertos números, algunos cameos, a modo de colaboraciones en ciertas páginas de renombrados artistas (otro buen aliciente).

 El agente Dashiell Caballo Terco, se las tendrá que ver con toda clase de calaña

Para mí, partiendo de la base que se trata de un "western", aunque moderno, (podría hacerse una analogía con la película No es país para viejos), ya es una debilidad, porque soy un amante del género y de todo lo que lo rodea, ya sea en formato cine, libro, comic-book, historia, juegos, etc. y todo lo que ello conlleva. A destacar, sin duda, todo el conjunto, que se cierra perfecto como una pieza de madera sin juntas. Pero por destacar algo, decir que la historia es muy muy fluida, atrapa desde la primera hoja, y no te desenganchas hasta la última. Una gozada el dibujo de Guera y el color es de lo más acertado. Los cameos, la retórica, los saltos en el tiempo, el tema de la reserva india moderna con sus leyes y sus jurisdicciones.

Y ahora que va a salir en nuestro país el último número de la serie (un total de 10), aprovechad para engancharos como yo lo hice, y dejarse atrapar por la historia de Dashiell Caballo Terco,  el Jefe Linconl Cuervo Rojo, el agente Nitz, el sheriff T.Karnow y todo en ese gran escenario que conforma "Prairie Rose" Una gran lectura sin duda, no dejeis pasar la oportunidad.

Scalped 10. El final de la senda. Último número de tan grandiosa serie

viernes, 23 de noviembre de 2012

Un viaje triste...

De eso trata esta entrada, dedicada a una de las obras del 9º arte más aclamadas. Un viaje es un viaje, pero claro, este es bastante triste. Y es que os voy a hablar del fantástico trabajo de Joe Sacco, sobre la guerra de Bosnia Oriental. Se titula "Safe area, Gorazde.", titulado en castellano, "Gorazde, zona protegida".



Tenía muchas ganas de leer a Sacco (y de hablar de él), siempre me llamó mucho la atención ese estilo de dibujo underground, Crumbiano, lo llamaríamos. Y como muy bien se dice en el preludio (una lección de historia), Sacco se retrata a sí mismo en esta obra, como caricaturizándose, como aumentado su expresión, su nariz es desproporcionada, sus labios gordos y sus dientes casi de caballo. Pareciera que Joe se intenta adaptar al dramatismo, al estado de circo que está viviendo, a la locura del hombre contra el hombre, del hombre llevado a sus últimas consecuencias, de la política en su más negro estilo.

El relato, impactante y demoledor, crudísima realidad, muestra del genocidio y la barbarie humana, que se vivió en unos meses y años en la zona de Bosnia Oriental; el relato digo, va alternando dos estilos narrativos. 

En primer lugar, la propia crónica periodística de Sacco, viendo desde el 95, el punto de vista de los supervivientes musulmanes de Gorazde y demás refugiados, en aquella ciudad, nombrada, infamemente, por las UN (Naciones Unidas) , "zona protegida". Muestra el punto de vista de la esperanza del acuerdo de Paz y el no perdón a los que eran, hasta el inicio de la guerra, sus amigos y vecinos serbios. Muestra la alegría y la fiesta, la evasión que se produce en el ser humano, las ganas de vivir, entre tanta muerte y destrucción, muestra el hilo de esperanza, la necesidad de dejar atrás la venganza, la ira, y (aunque no olvidar) volver a vivir, al menos, vivir en paz.




El autor, Joe Sacco, imagen real y caracterizado para introducirse en uno de sus relatos.

En segundo lugar, el relato histórico de los hechos que se sucedieron desde el inicio de la guerra, el relato y los antecedentes, en capítulos a salto de mata, en capítulos muy muy crudos, muy fuertes (como el relato de "el primer ataque") contados por los propios protagonistas, por los propios bosniacos unas veces, por el propio autor otras, que nos muestran las verdaderas claves del conflicto.




Imagen del capítulo titulado: "el primer ataque". Crudísimo e impactante relato.

Un punto de vista de una parte del conflicto, del que no existe ningún otro documento (refiriéndose claro a la parte Oriental, pues todos los focos periodísticos apuntaban hacia Sarajevo) de primera mano, ni escrito, ni audio-visual, ni en cualquier otro medio. Y existe, sin embargo, en formato comic book, en un formato tan acorde, tan magnífico, que logra transmitir toda la fuerza que el relato merece. Las caras descritas en renglones se pueden imaginar, pero viendo las expresiones que plasma Sacco en una hoja en blanco, son mucho más fuertes y potentes, que cualquier descripción, por fiel que sea. Y existe, porque Sacco, fue uno de los pocos periodistas que se atrevió a convivir en ese clima de incertidumbre, que rodeaba a Gorazde y a las otras dos zonas protegidas (Zepa y Sbrenica) en aquellos días de 1995, previos a los acuerdos de Dayton (USA). Y existe porque Sacco viajó a través de la línea azul, una pequeña franja de terreno abierta en un acuerdo entre las Naciones Unidas y los Serbios, una línea azul, tantas veces violada, tantas veces insegura, en el mirar hacia otro lado (una cosa bastante común) de los gobiernos occidentales.

También, como anécdota, contar, que una vez más, un libro lleva a otro, sucediéndose una cadena particularmente bella de lectura, imaginación, conocimiento, historia. Pues gracias al capítulo donde se habla de Visegrad, y de lo que ocurre en su puente, llegué a descubrir el fantástico relato de Ivo Andric, que reseñé hace algunas semanas y que también os recomiendo, de manera encarecida.

No os puedo por más que recomendar, otra vez encarecidamente, esta lectura, lección de historia, crónica y recuerdo imperecedero de las injusticias y vildades que comete, más a menudo de lo que quisiéramos, el ser humano. Y no os lo puedo recomendar, más que encarecidamente, porque se trata de Joe Sacco, un gran cronista de nuestro tiempo, un gran juglar de la historia moderna de los conflictos armados en medio mundo. Queda dicho, chorb@s!

martes, 20 de noviembre de 2012

American Splendor, otra vez y con ritmo. (Qué grande eres Harvey Pekar 3ª parte)

American Splendor. The Soundtrack, la banda sonora de la película homónima, donde el genial Paul Giammati (Entre Copas) da vida a Harvey Pekar, es una obra de arte, el contenido y también el continente y os voy a relatar porque. 

Imagen del CD de la banda sonora. Realmente, un trabajo de arte.

Nuestro Harv, ya conocidísimo por los lectores de OPirandargallo, gracias a ambas reseñas ya publicadas (aquí y aquí), es el protagonista de esta maravillosa película, recomendadísima y que en otra ocasión comentaremos, sobre una de las mas sosas y peculiares formas de vivir, paranoias, depresiones y mucho mal humor. Así es Harvey Pekar y su forma de ver la vida. A veces peculiar, a veces realista, pero siempre muy muy interesante.

Ya sabemos que los comics de American Splendor son el vademecun del comic underground, el Santo Grial del subterraneo, de la corriente que empezó a formarse de Estados Unidos en la época de los 60, 70. El verano del amor de San Francisco, donde el bueno de Bob Crumb empezó a enseñar a la masa hippie sus gran obra, el libro del amor caníbal, también llamdo Gran Libro del Yum Yum. Sí todo eso y demás rollos.

Ahora nos encontramos en la costa Este, en Cleveland. Una ciudad bastante triste, gris y deprimente, si atendemos a las descripciones de nuestro Harv. Este archivista del servido médico de Estados Unidos. Muy propicia toda ambientación para una tarde de lectura, lluviosa, oscura, con la luz amarilla de alguna lámpara, sonando de fondo, cálidas notas del saxo de Coltrane o de la trompeta de Gillespie, en un vinilo de jazz.

Aunque ya en otra ocasión, adelanté más que reseñé, la mágnifica producción que recopila la banda sonora de la película de American Splendor. Hoy os traigo el análisis detallado de cada uno de los tracks que en ella se incluyen, y que como vereis, no tienen desperdicio.

Portada del CD.

Un bonito CD en una bonita caja. De cartón, un formato que nunca me terminó de convecer, pero que dado el arte del que estamos hablando, no le viene más al pelo. Aunque pareciese que un cd como está mandado, debe venir en caja de plástico trasparente. Es últimamente cuando me doy cuenta de que en cartón gana mucho más. Es más auténtico.

En la portada vemos a Paul Giamatti encarnando a nuestro Harvey. Y abriendo el panfleto, un magnífco dibujo sobre un CD bien vistoso, anaranjado, que nos muestra a Harv. Todo el arte es de Gary Dumm (dibujante asiduo de los comics de American Splendor). Que también realiza el precioso libro (podría ser un comic de una historia breve) donde Harvey Pekar nos relata como ve él el tema de la banda sonora para su película, y las pequeñas cerezas escogidas para tal ocasión. Una maravilla de folleto. Una pasada vamos.


Interior de la caja del CD. Imágenes de la película. Paul Giamatti y Harvey Pekar.


Ilustraciones del libreto-comic por Gary Dumm al efecto.

Para rematarla, también unas buenas ilustraciones de la película y una foto que me gusta mucho, donde se ve al viejo Harvey en camiseta, con su segunda mujer, en una de las escenas de la película donde él aparece. Ya que he de deciros que no se trata de un cameo sino de una participación en toda regla.

Pero, una vez visto el continente (precioso), centrémonos en el contenido:

1.Paniots Nine: No puede empezar mejor esta banda sonora, que con la composición de Joe Maneri, tantas veces oída a lo largo de la película. Un 9/8 entre hard-bop e improvisación pura. Pero una muy acertada y pegadiza melodía. Un estilo raro, para una soundtrack rara, pero molona.

2. Blue Devil Jump: Notas azules de piano primero y después de saxo, melodía pegadiza también y alegre. Que transiciona muy bien con el Paniots Nine de Maneri. Más Bop y del bueno.

3. Chasin' rainbows: Y llega Crumb. Si Harvey os parecía rarito, este se lleva la palma. Con sus "tunos de trajes baratos", traducción libre de "Cheap Suit Serenaders", que es como Crumb denomina a sus chicos. ¿Que se puede esperar de un tipo que sólo colecciona 78 rpm?. Bueno vale es Crumb, y el guión lo demandaba. De todas formas no está tan mal.

4. On the Sunny Side of the Street: Ah, que gozada, después del desquicio anterior, una balada, a cargo de Oscar Petterson y Lester Young. Que maravilla. Sí nena, ahora sí que estoy en al cara buena de la calle, y me da el sol, ese sol tan rico de mediodía de noviembre.

5. Oh, lady be good: Y claro, al sol, ya sabemos lo que pasa, sube la temperatura, las hormonas se alteran. Voluptuosa mujer, tacones altos, parada de bus, y claro, surge de la trompeta de Gillespie, este Lady be Good, to me!!! Ese nena, cómo me pos! que diríamos a este lado del oeste.

6. Aint' that peculiar: Me imagino ya de Cleveland, a Harlem, y Marvin Gaye cantando, en unas escaleras, de un edificio de ladrillo. Soul en estado puro. Oh sí, mueve tus caderas, nena, nada particular, nada extraño en tí, pero tan excitante...

7. Longing suite: The shortest weekend/after alice (so sweet, so sad): Y llega la primer composición de Marck Suozzo en este trabajo, intimista, corta, preludio de lo que vendrá después, y muy acorde con ciertos momentos de la película.

8. Stardust: Gillespie en estado puro, bebop a raudales, que sale por esa trompeta, y conforma una bella balada, triste y acompasada, notas de melancolía. Una de mis favoritas en el disco.

9. Hula Medley: Pero tranquilos, que llegan Crumb y sus tunos farrapeiros para arreglar este desaguisado (inonía). Y como tocan los tíos, como si no hubiese mañana. Alegres notas de banjo para este intermedio. Cojemos aire.

10. T'aint nobody's biznezz (if i do): Canción lenta, balada negra y triste, pero con un gran soul y un gran swing.

11. My favorite things: Y llega EL TEMA, con mayúsculas de este disco, el gran tema, TEMAZO, madre mía, que intrepreta Coltrane, con unas sutilezas como nadie, al saxo, sacando notas, con gran swing, con gran improvisación, elegante, blue notes por doquier, y 13:43 minutazos de goce puro y duro. Esta ópera esta casi acabada. Mis cosas favoritas, mías y de Harv. Sin duda esta es una de ellas.

12. Time passes strangely: Vuelve Mark Suozzo con otro gran tema, triste, con cadencia, tempo lento, se desgranan notas cálidas en la fría noche de Cleveland.

13. Aint' that peculiar: Cierra el disco, esta nueva versión, negrísima, de Chocolate Genius, para nada despreciable, aunque todo hay que decirlo, el tiempo de los maestros quedó dos canciones atrás.

Fin del cuento. Un agradable paseo por Cleveland, esta vez el comic se escribe sobre una melodía de jazz. Y el formato no le puede venir más al pelo, colega.