domingo, 28 de octubre de 2012

Un puente sobre el Drina

..."Sin duda os habrán llegado rumores sobre mí y sé que esos rumores no pueden ser ni hermosos ni agradables. Probablemente habéis oído decir que exijo a todos trabajo y obediencia y que no dudo en castigar y matar a quienes no trabajan como es preciso y a quienes no obedecen sin réplica, y que ignoro lo que quiere decir "no podemos" o "no hay"; también habreis oído decir que a mi lado se puede perder la cabeza por una palabra insignificante y que, en definitiva, soy un hombre sanguinario y malvado. He de deciros que esos rumores no son ni imaginarios ni exagerados. Ciertamente bajo mi tilo no hay sombra. He adquirido mi reputación merced a un servicio de largos años ejecutando fielmente las órdenes del gran visir. Si Dios quiere cuento con poder llevar a buen término el trabajo para el que he sido enviado y , cuando, una vez concluido, me marche de aquí, espero que me precederán unos rumores más negros y peores que los que hasta vosotros han llegado."

Abidaga era el jefe de obras de aquel puente. De aquella obra de arte que se había mandado construir por parte del Gran Visir.

 


Existe un lugar como ningún otro. Un sitio, una encrucijada, un paso, camino y puente, pueblo y población. Existe un lugar de paso y a la vez de acomodo, entre Oriente y Occidente. Existe un lugar llamado Visegrad.

Y en Visegrad, población de Bosnia Oriental, existe un puente. Un puente, también, como ningún otro. Un puente que, a fuerza de ser osados, podríamos comparar, con lo que es el puente de Alcántara, apogeo y obra del Imperio Romano, con todo lo que ello conlleva, significa, posee, con aquel de Visegrad, culmen del Imperio Otomano, de capital Estambul.

El puente de Alcántara, maravilla, obra cumbre y objeto de admiración y estudio en ingeniería.

Existe este, sobre las augas de un río, caudaloso y verde, que baja serpenteando, por los montes de Bosnia, hasta el Adriático. Un río testigo de muchas desgracias, avenidas, luchas, pasiones, al igual que el puente. Compañero y parte, pues sin el uno no existiría el otro, y sin el otro no tendría sentido el uno. Este el el río Drina.

El puente (direis como se llama) es conocido por el nombre del mecenas, no se puede llamar de otra manera y luego comprendereis porqué, que lo soñó, que lo pensó a muchos días de distancia, que lo mandó construir en ese y no en otro punto, que nunca llegó a ver. Es el puente de Mehmed-paša Sokolović, el gran visir en cuyo gobierno floreció el más alto apogeo de aquel temido Imperio Otomano, dominante de los mares bajos del Mediterráneo.

El puente, magníficamente tallado, obra de arte y paso, servicio y maravilla, cuadro esplendoroso, es el hilo conductor del libro que hoy, os recomiendo (mañana de domingo, mañana de lectura, parque, sol, esparcimiento, tranquilidad).

El libro de título "Un puente sobre el Drina", es obra de Ivo Andric (Premio Nobel Yugolavo), uno de los más grandes cuentistas del siglo XX. Nos muestra, claramente, su amor por su tierra natal, y nos relata las vicisitudes de aquellas tierras lejanas en la mente, muy cercanas geográficamente, olvidadas y misteriosas, con su cultura, su gente y su multiétnica historia. Bosniacos, Servios, Judios, Musulmanes, Cristianos, Visegradenses al fin y al cabo.

 El nobel yugoslavo Ivo Andric, con el famoso puente que cruza el Drina, al fondo.

Nos dice que en Visegrad, antiguamente, desde tiempos remotos. había una barca que cruzaba el río, conocida como la Barca de Visegrad, que funcionaba a capricho de su barquero, un hombre llamado Yamak, pues en días de crecida, o cuando el invierno mostraba su cara más cruda sobre aquellas tierras orientales, este, cual ermitaño, subía a la montaña para pasar los días, las horas, que le compensaran banjar.

Nos cuenta al comienzo, y se explaya, con todo lujo de detalles, cómo y porque se construye el puente, en que condiciones. Nos dice que un joven niño Cristiano de Sokolovich, un caserío cerca de Visegrad, es llevado a muy corta edad, secuestrado, como tantos otros niños, por orden del imperio, a la corte en Estambul. Este niño en su crecimiento, se convierte en el Gran Visir Mehmed Pacha Sokolovich, el cual manda construir tan graciosa obra, sobre aquel paso en barca que tanto recordaba, oscuramente, en su memoria. El frío, la niebla baja, el cariz del momento, abandonando su hogar, su tierra, los montes bosniacos, donde había pasado sus primeros 9 años de vida, para no volverlos a ver más.

El puente, es una obra de arte compuesto por once arcos ojivales perfectamente tallados, que dejan pasar a través de sí, las verdes aguas del Drina. Muestra en su punto central, donde es más ancho que en el resto, dos terrazas, construidas a ambos lados, pareciese un capricho, pero sin duda es la obra de un ingeniero. A un lado, en una terraza con una inscripción en árabe, magníficamente tallada, se encuentra la Kapia, para todo aquel que la quiera admirar. Y enfrente mismo de esa Kapia, está el Sofá, donde los antiguos del lugar, cuentan, se sientan en las largas tardes de estío a fumar su tabaco y a contarse historias de otras épocas, ya pasadas.

Y muchas historias más. Cuentos de la Yugoslavia, de todos los tipos, de todos los carices, que ayudan a comprender un poco, como se ha ido construyendo la historia de aquellos lugares, el caldo de cultivo que desembocó en los conflictos de los 90, y que tan bien plasma Joe Saco en su libro Goradze: Zona Protegida (pero eso, es ya otra historia)

Un libro de cuentos, un libro de vidas. Una delicia de lectura, y un paseo por las colinas, las montañas, los caseríos, las riberas y los ríos verdes, siempre verdes de Bosnia Oriental.

domingo, 14 de octubre de 2012

Un hotel en Kreuzberg. El Johann.

Berlín, siempre Berlín.

Esta es la historia de un pequeño hotel, acogedor y romántico, limpio y recatado, en el corazón del Kreuzberg berlinés.





Esta es la historia de un bloque, de un objeto y de una construcción, de un todo con pequeñas partes, de pequeñas partes que conforman un todo. Habitación y lugar, patio, esparcimiento, tranquilidad, romanticismo, boutique de experiencias.

Es la historia de un hotel: El Johann

Cuando decidimos, ya hace más un año, ir a Berlín, buscamos por internet, en tripadvisor principalmente, un hotel agradable, cómodo, con desayuno, a poder ser típico berlinés y asequible al bolsillo. No queríamos un típico hotel occidentalizado para turistas, sin alma, con recepciones inmensas, y trato frío. Buscábamos un tipo de hotel boutique, donde el trato al cliente fuera bueno, personal, con habitaciones luminosas y modernamente decorado, en un barrio tranquilo, y con buenas comunicaciones.

Sabiendo que Berlín es una urbe con una extensión inmensa, pero con un sistema de transporte puntero, y con un metro fantástico, no nos preocupó demasiado una localización alejada de los principales atractivos turísticos, o por lo menos esos que se dan a conocer como tal y que simplemente se tratan de vanalidades adornadas con celofan para turistas aviesos de cámaras de video, con gorra de ferrari, y que compran todos los tickets posibles para el tourist-bus-sky-view.

Primeras impresiones:

Llegamos en una fría mañana del 13 de Octubre, pero resplandeciente de sol y con un cielo azul, muy azul.




El paseo que se despliega, desde la boca de metro más cercana hasta la calle del Hotel, no puede ser más placentero. Por calles berlinesas, entre árboles, finamente adoquinadas, con apenas tráfico. Al lado de tiendas de reparación de bicicletas, muchas bicicletas. Berlín está lleno de bicicletas.

La ubicación:

Se trata de un hotel en el Berlín Oeste. Delante de un parque, que a veces parece un frondoso bosque, donde hay varios restaurantes. En el barrio multicultural de Kreuzberg. Y casi al lado del landerwallkanal, un precioso canal procedente del Spree, que discurre por el corazón del barrio, a veces como antigua frontera entre los dos berlines, abriendo suaves terrazas de jardines y paseos, de albero que se marca en el fino verde, a su alrededor.




Kreuzberg es un bonito barrio, antiguamente en el exterior de Berlín Oeste, un poco marginado, un poco apartado, fué creciendo en él una incipiente comunidad turca, proveniente de la Anatolia, en su mayoría campesinos, pobres y que poco o nada dejaban atrás. Es por ello que a diferencia de otros emigrantes de la Europa Occidental (recordemos aquí la famosísima Vente pa' Alemania Pepe) que regresaron al cabo de unos años, estos turcos permanecieron en la ya su nueva tierra, habiendo hoy en día turcos de 1ª, 2ª, 3ª e incluso 4ª generación, ya totalmente alemanes de pro, por supuesto.

El barrio, después de la caída del muro de Berlín y de la unificación de las dos alemanias, quedó encuadrado en el centro del Berlín moderno. Así que se trata de una excelente elección para visitar todo aquello que bien merece la pena de Belín, y que está bastante desperdigado.

Además, al tratarse de un barrio multicultural, existe una gran vida, comercios y restaurantes alternativos. Encarecidamente, no puedo por más que recomendar el restaurante italiano por antonomasia. Il Casolare. Cocina italina de verdad, atendido por personal italiano. Sin duda, uno de los rincones más auténticos de este barrio.
 

Kreuzberg, está plagado de tiendas, de librerías, de cafés, de imbiss, de encurtidos, de Kebaps. Todas las semanas se desarrolla un coqueto mercadillo turco, preciosista, que se pliega a lo largo del landerwallkanal. Donde la vida y la alegría bullen por doquier.
 

El hotel:



El hotel es un edificio, antiguo bloque de viviendas, rehabilitado, con un coqueto jardín o patio trasero, patio de manzana, empedrado y adornado de flores y plantas, donde, adivino que en las mañanas de verano, el desayuno no puede ser más placentero. Es un típico Zimmer Centro Europeo.

Se trata de un edificio de color naranja, rectangular, con 4 pisos de altura, que sigue la línea de medianera de toda la calle, lo cual da una sensación de orden al conjunto a pesar de su anaranjado llamativo, con una enorme J en su fachada, un toque moderno, un toque artístico, un toque desenfadado, como es Kreuzberg.





La entrada habitual se hace a través de unas escaleras que terminan en un porche, iluminado por la noche, que da paso a la puerta principal que accede a la recepción del hotel. 

Recepción entarimada de madera, acogedora, funcional. Al fondo dos pasillos y una escalera, espina dorsal del edificio. 

Un pasillo lleva al comedor. Recofortantes desayunos, con especialidades bávaras y de la cocina europea, leche, café, huevos, todo recién hecho. Mucho fiambre, muchos quesos.


El otro pasillo, corto, conduce al ascensor que tomamos para cualquiera de los pisos.


Las escaleras conducen al patio trasero, un espacio de relax. Quizás, aunque muy distante de Venecia, fuese, a los ojos del marino más famoso de La Valleta, otro patio del Arcano, llamado Secreto.


Las habitaciones, son amplias, acogedoras,muy correctas. El baño, con suelo radiante, se agradece en la estancia y además un balcón precioso en el cual contemplar toda la calle y su tranquilidad.

Mucha, mucha tranquilidad.

La calefacción de maravilla, la iluminación, las camas al estilo centroeuropeo, todo en su conjunto acogedor y bonito.

El personal, es algo, muy a tener en cuenta, siempre serviciales, siempre con una sonrisa, jóvenes y dinámicos, como es este hotel.

Sin duda el Johann, es el Johann. No hay otro.




Recordad, Berlín, siempre oculta más de lo que muestra. Invita al viajero (no turista) a descubrir por si mismo el encanto de la ciudad, y que será diferente, dependiendo de quien hable de Berlín. Otro Berlín o el mismo, no lo podríamos asegurar, departiendo con interlocutores diferentes.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Un apunte musical, breve, pero intenso

Si la semana pasada hablábamos de la película Good Bye Lenin!. En esta ocasión, os quiero hablar de un elemento, fundamental de esta película, que me ha tenido subyugado toda la semana.

Ni más, ni menos que su magnífica banda sonora, compuesta por Yann Tiersen. Como muestra, un botón.


Compositor francés, sobre banda sonora, de las de antes, intensa, puramente melódica. Casi a veces se trata de fluctuaciones de jazz, aunque irremediablemente nos coge de la mano y nos pasea por un clasicismo desmesurado. Grandiosa a veces, trepidante otras, e íntima las más. También graciosa.

Piano que se deja sentir y rezuma sutiles golpeteos, armoniosamente creados al efecto, sobre fondo de nubes grises.

Una magnífica banda sonora, para escuchar, sentir, deleitarse, pensar, escribir, leer, recordar, amar...

 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Me apetecería un bote de pepinillos Spreedwall (en Unter den Linden siempre florecen los tilos 3ª parte)

No, no se trata del camarote de Garci en Que grande es el cine, estais en O Pirandárgallo, cineclub para el alma y el espíritu del pueblo.

Y como buena tarde de Domingo que ha pasado, este cineclub improvisado, os trae una recomendación que no os podeis perder.



GOOD BYE LENIN! Una película alemana con el conocidísimo y gran actor Daniel Brül, uno de mis favoritos. De esos actores de los que quedan pocos, profesional y comprometido.

Un película maravillosa que os recomiendo, que nos afianza en el amor a la familia, y de paso nos lleva de la mano por un Berlín en ebullición, entre 1989 y 1991.

El argumento de la historia, y a partir de la cual se desarrolla, es el desfallecimiento, entrada en coma y posterior estancia hospitalaria, de la madre de Alex(Daniel Brül), un joven de la RDA, que se manifiesta como tantos otros por ver convertido su mundo en un mundo mejor.

Lo cachondo del tema, es que la madre, de profundas ideas comunistas, miembro destacado del partido, tras el percance sufrido, se pierde toda la revolución que sufre su ciudad en unos pocos días de Noviembre de 1989. A su salida del coma y tras recomendaciones médicas, Alex tratará de convertir otra vez la habitación de su madre en un reducto comunista de la extinta RDA en medio de una ciudad ya cambiada, de un mundo ya distinto.

Deliciosas son las escenas con el Travis azul cielo, y el guiño a Sigmund Jahn (el primer alemán en el espacio). Y del cual guardo, yo, un grato recuerdo, de tomar una postal de él (aún desconocido para mí, joven Pirandárgallo de la vida) en la Yugoslavs librería del Kreuzberg berlinés, coqueta y maravillosa.



Las situaciones graciosas (a veces provocan verdaderas carcajadas) se mezclan con las emotivas imágenes que nos trasladan una vez más a esos días de 1989 y todo aderezado con los problemas y vicisitudes de una familia, alemana en este caso, pero en la que todos nos acabaremos reflejando.

Maravillosos guiños hacia Berlín, hacia la RDA, hacia la cultura pop, la contracultura, el movimiento okupa y la europa oriental y centro europea que tanto me gusta.

Las carcajadas y el entretenimiento están garantizados, sobre todo cuando la madre, aún convaleciente y en casa, lo primero que le apetece comer es un bote de pepinillos Spreedwall (una frase que ya forma parte de la cultura pop) y veremos como Alex se las apaña para conseguir unos pepinillos Spreedwall en el nuevo mundo incipiente de la CocaCola Company.

En 1989, The Dawn of Freedom, existe una carta que mismamente trata este tema. Que cachondos. Me encantan estos ramalazos de cultura popular en medio de un juego histórico (mención aparte tiene la carta de David Hasselhoff cantando en el New Year's Eve Party de 1989 en la Puerta de Brandemburgo, y con chupa de cuero, buenísimo!!!).


Y es que esta, es una película para viajar, para viajar a Berlín sin moverse del sofá, para casi oler el viento de Otoño, que se pasea por la Karl Marx Alle cuando llega Octubre, para subir hasta la esfera de la torre de la televisión y mirar el contraste del Este y el Oeste, para ver quizás a lo lejos, en un día despejado, más allá de las pistas de Tempelhoff, para pasear por Friedich Strasse o por Unter den Linden y viajar, descubrir, soñar...


Oh Berlín, mi amada nube de algondón, que esplendorosa te ves con el paso de los años, aunque no te traten bien los hombres, pues en Unter den Linden siempre florecen los tilos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

1989. El amanecer de la libertad! (En Unter den Linden siempre florecen los tilos. 2ª parte)

La vida en un juego. Hoy os traigo la reseña y comentario de partida, de un juego muy especial. 1989 The Dawn of Freedom!



Se trata de una época por la que tengo especial querencia. Por una apasionante etapa de nuestra historia más reciente. Porque para eso sirve la historia, para que no nos olvidemos, de lo que una vez hizo el hombre.

Europa del Este es un área histórica y cultural, que por desconocida, que por exótica, me resulta especialmente atrayente.



Desde el Ich bin ein Berliner, pronunicado por el pequeño vástago de los Kennedy. Aquel llamado JFK. El hijo de América, aquel al que robaron la vida una mañana soleada de Dallas, no se sabe aún muy bien quien. Desde aquel Ich bin ein Berliner, pronundiado por el hijo que toda madre quería tener, por el marido que toda esposa deseaba cuidar, por el líder que toda amante osaba desear, en Berlín Occidental, con el muro de la vergüenza como telón de fondo... Desde aquel día y hasta el 40 aniversario de la DDR, pasando por el beso emotivo entre Breznev y Honecker, desde allí y hasta Varsovia, hasta Praga y su primavera (me acuerdo entonces de Zatopeck y su retrato en el libro Correr de Jean Echenoz, del que un día os hablaré. De historias que cuenta el Danubio, y que pasando por Budapest, sigue su curso azul, como el vals de Strauss, que pasa por Belgrado (aunque eso es ya otra historia, pero todo a su debido tiempo), que separa al fin, Rumanía, el único país que logró su reclamación legítima a fuerza de pagar un alto precio, la separa al fin de Bulgaria, para descansar por fin en el Mar Negro.

Historias, a veces olvidadas, que merecen un hueco en O Pirandargallo, historias de héroes, de heroinas, que luchan y lucharán siempre, contra la corrupción, la codicia del hombre y las ansias desmesuradas de poder, en un sentido y en otro. Porque en esta historia no hay buenos ni malos, sólo víctimas y verdugos.

Os dejo entoces con una provechosa tarde de historia:

Sto Lat!

Alegraos hermanos, Polonia es (casi) libre! :D





El otro día tuvimos el primer contacto con "1989 the Dawn of Freedom", la considerada por muchos, secuela de Twilight Struggle. Y la verdad es que, compartiendo diseñador (Jason Matthews), ambos juegos beben de las mismas fuentes y todo haría indicar que se trataría de un refrito de aquel, considerado number one. Pero todo lo contrario, presenta este grandes virtudes que junto con pequeños matices muy sutiles, logran hacer un juego totalmente distinto.

Si no es mejor, tampoco lo es peor. Simplemente distinto y muy bueno.

En primer lugar hay que destacar que se trata de otra época. Para mí muy interesante. Un año bien movidito. 1989. Ya no tenemos el mapa de todo el mundo, nos vamos a centrar esta vez en los 6 países que vivieron el despojo de las férreas cadenas comunistas, para abrazar (ellos no lo sabían todavía) el falso modelo democrático, el equivocado (hoy se demuestra con más fuerza) modelo capitalista. Con los EEUU siempre de por medio, como no.

Pero bueno para hablar de historia en este juego, hay grandes estudiosos en la materia.

Hay sutilezas excelentes, como es el caso del contador de estabilidad de la URSS. Me parece preciosista y un gran detalle, pues se incluye en este bonito viaje, la historia de los movimientos de independencia de las tres repúblicas bálticas. Letonia, Estonia y Lituania.



Otras como el contador de la Plaza de Tianamen, están pensadas con buena intención, pero es un aspecto, que a mi juicio está metido con calzador y a imagen y semejanza de la carrera espacial en el TS (donde allí si que estaba bien implementada). Demasiado refrito este aspecto, desde el punto de vista histórico lo considero mal encajado. Aunque si es cierto que con respecto a aquel de la carrera espacial, a modo de mecánicas de juego, sí que se pulen y mejoran muchos aspectos. Así por ejemplo la dificultad en el avance de este track es distinto para cada uno de los contendientes. Siendo más dificil para el demócrata a medida que avanza en este y como una campana de Gauss para el Comunista.




Otra diferencia importante, que no se ha nombrado mucho, son los espacios que se pueden controlar. Se tratan de extrapolaciones, de enclaves geográficos sí, muchas veces, pero también (y aquí radica una gracia jugosa) enclaves etnográficos, de la cultura, de la sociedad, de la religión o de las minorías étnicas o religiosas. Así nos podemos encontrar con la Iglesia Polaca, la Universidad de Sofía, los escritores Checos, la Walter Ulbrich Academy, etc. Amén de espacios físicos reales, como pueden ser Leipzig, Sofía, Bucarest, Budapest, Varsovia, etc.

Además cada espacio indica un tipo de grupo social que tiene importancia fundamental en el mismo, diciendo si es un espacio obrero, burócrata, estudiantil, de intelectuales, de la iglesia, de minorías étnicas. Este matiz tendrá mucha importancia en las llamadas luchas de poder.





Pero la principal diferencia, y para mí un punto de acierto en esta edición, se trata de la implementación de las luchas de poder. Luchas que tienen lugar cuando se juega la carta de puntuación de un país. Representan muy bien el momento crítico al que llegaron estas naciones, cuando se levantó la masa, cuando ya no podían más, en ese juego entre Occidente y Oriente, en ese juego en el que muchas veces no fueron más que conejillos de indias, cuando hubo huelgas, marchas, manifestaciones en las calles, en las plazas. Es a través de este juego que se puede decidir la independencia o no de ese país respecto del bloque comunista. Es un elemento que logra narrar muy bien ese aspecto de la independencia presente en todo el juego y también en la historia.

También pienso que aunque la primera vez que se juegue puede verse de una manera rara este tema, con un par de partidas a las espaldas, seguro se le logrará quitar el jugo y la picaresca a este aspecto de las luchas de poder.



Historia de una revolución (a medias)

Se libró 23 años después, en una pequeña villa de las Rías Baixas, de nuevo y condensado en media tarde, el mismo amanecer que se produjo en 1989.

Nos juntamos Pavlo y un servidor, con poco tiempo por delante, pero suficiente para una primera toma de contacto (sólo 3 turnos). El primero llevando al frente duro de los PCUS y  servidor soliviantando a la masa estudiantil, a los poetas, y al Papa Juan Pablo el segundo, en pos de la modernidad, la igualdad, el amor al prójimo, y todas esas pijotadas capitalistas (la causa era nuestra, llevábamos todas las de ganar).

El tiro salió a medias. A lo largo del primer turno, el intercambio de golpes se fue sucediendo, los estudiantes se manifestaban en Tianamen y la plaza era tomada sin mayor oposición (un +1 al dado del libertador demócrata).
El Eco Glasnot hecho en un pequeño enclave de Bulgaria, llamado Ruse, supuso un duro golpe para el comunista que veía que el chiringuito se le iba de las mano



De todas formas, bien sabíamos que sólo dos naciones, eran la más rebeldes durante los primeros turnos (Polonia y Hungría). Centrando entonces todos nuestros esfuerzos en conseguir colocar muchos hombres, favorables a cada causa, en los distintos enclaves de estos países.

NOTA del JUGÓN: Polonia es un terreno inhóspito e inabarcable, lleno de falsos emisarios de Occidente, de rusos disfrazados de cordero y de cables enchufados con corriente continua a Moscú.

Era tal la situación que, en el segundo turno de juego, el Soviético forzó el tema, a sabiendas de que tenía las de ganar, en Polonia, pillando en pelotas a los universitarios, poetas y demás calaña. Tan sólo la iglesia suponía un férreo azote a los rojos venidos de los fríos del Este. Gracias a la intercesión de Karol wojtyla, en la lucha de poder, los demócratas recibieron 6 cartas (pírricas) que no le sirvieron de nada, a la postre, pues el Comunista aplacó violentamente una marcha, que dejó temblando las máquinas de escribir de los intelectuales. Polonia se mantenía fiel al Comunismo y la iglesia católica polaca, sufrió una dura represión, en venganza, perdiendo casi todo el poder que tenía.

Durante el tercer turno y a lo largo de todo él, las puyas se sucedieron, un poco más al sur. Hungría era el objetivo, a sabiendas de que una revolución se estaba forjando a ambos lados del Danubio (¿azul?). En este caso el demócrata controlaba importantes feudos obreros, así como la iglesia Húgara y a los univesitarios y poetas los tenía, como no, de su lado y bien pertrechados. Sólo se salvaba el hijo de Stalin, con fuertes burócratas del gobierno central en ciudades estratégicas (espacios conflictivos).







La carta de puntuación de Hungría, la guardo celosamente Pavlo durante todo el turno, y la jugó en última fase de acción del turno, de forma sibilina, trantando de hacer mella en las ilusiones del pueblo legítimo de hungría (jojojo). Bien, otra lucha de poder iba a tener lugar. Se demostró que a posteriori la jugamos mal. Pero esta vez sí ganó el pulso el demócrata, aunque esta lucha no fue suficiente para lograr desbancar del poder al pérfido Húngaro Comunista.



La partida terminó en este momento, con gran alboroto para el secretario general rojísimo, que mantenía -11 PV a su favor.



Honecker estaría orgulloso de Pavlo y de su muro que duraría 100 años más si cabe. (ficción)  :D



Resultó una primera toma de contacto, muy positiva.



CONTRAS: Se vuelve repetir el fallo, para mí, del TS, que es que la idea global se diluye enormemente por la cantidad de espacios y posibilidades en los que puedes actuar. Demasiados. Después el track de la plaza de Tianamen, aunque con buena intención, se trata de un calco, malo, de la carrera espacial, que sí era un elemento suficientemente largo, que se podía extrapolar y quedaba muy resultón. Se podría haber enfocado de otra manera, y que se iniciara esta lucha en Tianamen, con algún evento, que en ese momento hubiera que hacer una especie de apuesta secreta en número de puntos a gastar en Tianamen a lo largo del juego, y que se decidiera completamente en el año medio, turnos 4 a 7, como fue que tuvo lugar.

PROS: La historia que cuenta el juego es inmersiva y realmente te crees que estas luchando por la libertad o porque no se te desmadre el sistema que inventaron tus abuelos y que defendieron con sus vidas en las calles de Stalingrado. El marcador de Estabilidad de la URSS. Las localizaciones geográficas y etnográficas. La caracterización de cada espacio. El evento New Years Eve Party. Y las luchas de poder. Muy ágil y dinámico. Y sobre todo la ASIMETRÍA del juego, es uno de los aspectos que más resaltan y parece muy conseguido, aunque la experiencia de las partidas dirá si esta funciona bien y se mantiene la tensión durante todo el juego y hasta el final. Este último es uno de los aspectos que más destaco respecto al TS y que provocan que la experiencia jugando con uno u otro bando sea totalmente distinta.


Un gran juego que merece estar en toda ludoteca, aunque tan sólo sea para aprender un poco de esa historia reciente tan importante.

Muchos han preguntado si teniendo el TS merecería la pena comprar este. Casi opino al revés, teniendo este, ¿merece la pena hacerse con una copia del Twilight Struggle? 



Oh Berlín, mi amada nube de algondón, que esplendorosa te ves con el paso de los años, aunque no te traten bien los hombres, pues en Unter den Linden siempre florecen los tilos.






jueves, 13 de septiembre de 2012

Listen to that Duquesne whistle blowing... (TEMPEST, el tito Bob ha vuelto)




Y que regreso señores, por todo lo alto.

El Zimmerman, el de Minessota, el genio sin parangón, el guardián, transformador, y redentor de la música Folk Americana, vuelve por sus fueros. Los que realmente nunca abandonó. Aunque camaleónicamente pareceise lo contrario y vuelta otra vez.

Porque eso es Bob Dylan, un viaje hasta el corazón de la America Profunda y vuelta, pasando otra vez por todos los estados anteriores. Me atrevería a decir, quizás, una cinta de Moebius, que uno no acaba jamás de recorrer, y que siga, como sigue el Mississippi a su paso por Menphis.

Y es en este final del verano de 2012, que bob nos presenta su último trabajo. Vuelve el Bob de la américa profunda, el más romántico, el más joven desde hace mucho tiempo.

Personalmente, disfruto de su edición en vinilo. Edición de lujísimo, chacho!




Nada más bucear por su interior, descubrimos, donde creíamos un disco precioso, un doble lp, con fundas independientes para cada uno de los discos, en buen cartón grueso, y primorosamente estampado con la imagen del viejo de Duluth.

(La edición de lujo, con mil pijotadas, una honner firmada por el maestro, no es moco de pavo oiga!, y un poster, más bien sencillote, la dejamos para los pudientes)

Pero las sorpresas no acaban ahí no, sino que por el mismo precio se nos regala un cd original de TEMPEST, espartánamente envuelto, pero un cd original de tomo y lomo. E incluso una carátula improvisada para meter en alguna caja de cds al efecto.





Las fotografías son magníficas, el sonido impecable, la voz desgarrada y aguardientosa genuina de Dylan suena cada vez mejor, como los buenos oportos, este peazo crack va mejorando con el paso de los años. Los vinilos son una delicia, y si son de Dylan, mucho más.



Por cierto, el vídeo del primer track de este nuevo album, otra preciosidad.

Solo te digo: Escucha el sonido del tren de Duquesne...



sábado, 1 de septiembre de 2012

Dizzy Gillespie en la Riviera Francesa (o el verano más largo)


El verano más largo...



Hay discos que son buenos, hay discos que son maravillosos, obras inclasificables, pero existen, aunque pocos, entre todos, como pequeñas cerezas, las mejores de la cesta, discos enormes!

Este que os traigo hoy, es uno de ellos. Se trata de Dizzy Gillespie on the Frech Riviera. (1962, Phillips records) del gran Dizzy Gillespie. 

El de Carolina del Sur, maestro entre maestros, nos brinda con un hermoso coctel, quizás desde St. Tropez, o quizás desde Mónaco, salido de las entrañas del Bebop y de la magia tropical de la bossa.

Ya tenía hecho trabajos con Stan Getz y sin duda, esa corriente que vino un día, desde las mismas playas de Río, y que inundó toda la escena jazzistica de los 60 y 70, le viene al pelo en esta embelasadora sucesión de piezas, azules, azules, como el mar de la Riviera.

La apertura la hace desde una marina deportiva (sueño yo), quizás desde una playa de fina arena, o en una terraza, con mantel blanco y un campari servido de unas aceitunas en St. Tropez.  




1. No more blues, se escuchan niños, pájaros, y comienza el arrollador monólogo de trompeta, genialidad en estado puro, ritmo, samba, y ese fino toque de Nueva Orleans. No más blues, eu quero sambar!!!

2. Desafinando. Continua el disco, la segunda pieza nos tralada ya directamente, y sin rodeos, a las largas playas de Bahía. Se trata de un impás, de un sueño de verano, de una evasión en medio del tumulto de la Riviera sobre las desérticas playas de Natal.

3. Long long summer. El verano más largo. Aunque no se traduzca así, a mi me gusta darle este tono, porque sin duda, Dizzy consigue hacerlo. Puedes estar escuchando este disco todo el año y darte cuenta de que siempre es verano (si sabes ver el sol). Magnífico sólo de Dizzy, regalo de notas doradas, y bongos, timbales y berimbauuuuu!

4. I waited for you. Te esperé. Eso es lo que pretende decir esa trompeta, rota, melancólica, alejada ya de la samba. Te esperé y no apareciste. Te esperé y me quedé sólo, vagando, por las calles de Nueva York...

5. Mount Olive. El tema más ecléctico de todos. Y sin embargo funciona bien en el medio disco, la transición y la alegría que subyace detrás de cada nota, el pulso retomado después de la melancolía vivida en las calles de Nueva York. Sí, estoy contento y voy a por todas, chaval!. 
Equivalente al mi gran noche de Raphael. Sin duda dos genios.

6. Here it is. HEY BABY,aquí está! Y sí, aquí está el toque, lo encontró nuevamente, tras la transición del tiempo medio. Su fiel compañera, reluce de nuevo, notas de oro, potentes y con cuerpo. Dizzy se prepará para la apoteosis final.

7. Pau de Arara. Mi tema favorito de este disco. Brasil, siempre brasil, desde la Riviera Francesa, o desde la Conchinchina Francesa, brasil se le escapa a Dizzy, a cada soplo, por la boca de esa trompeta maravillosa. Como si Xan da Coba fuese, queriendo componer finas y acompasadas notas de jazz refinado, le sale, a su paso por tan metálico instrumento, sambas, no digo ya, de uma nota só!

8. For the Gypsies. Esto se termina, pero oye tú, lo hace con toda la fuerza que se puede coger al pasar por O Río Grande do Sul, por la playa de Santos, por la Roma Negra, o por la costa de Pernambuco. Si casi me alcaza a mirar los asientos de la ópera de Manaos aplaudiendo a rabiar tal maravilla compuesta alguna vez.

Dizzy Gillespie en la Riviera Francesa, o como yo lo llamo, el verano más largo, se acerca a ese umbral de perfección donde se encuentran las grandes obras. Quizás sea mucho decir, pero de ponerle música al sol de Septiembre, al viento de los últimos días de Septiembre o principios de Octubre, ese viento cargado con las primeras hojas secas, que anuncian la llegada del Otoño, quizás aunque sea mucho decir, se trata, sin embargo, de redescubrir el Verano Indio, de Pratt y Manara, esta vez en Europa, esta vez en los 60s, esta vez en la glamurosa Riviera Francesa, pero sentado tranquilo tomando una caipirinha y viendo las garotas pasar, sólo eso.









lunes, 27 de agosto de 2012

Una velada GENIAL!!!

Hay juegos que están tan bien diseñados, tan perfectos en su concepción, tan simples y a la vez tan complejos, tan elegantes. Tan misteriosos que quizás escondan una remota historia de otro tiempo, en otro lugar, con algún otro paisaje y con extraños protagonistas. Tan bien hechos que da gusto observar, exponer, imaginar sus historias místicas, o simplemente dejarese transportar a algún exótico parajePero sobre todo suponen una experiencia, en toda su extensión, por jugar.

Podríamos hablar del Ajedrez, del Go, de La Catedral, pero esta vez os voy a hablar del Genial. 




(ingenious en inglés). Se trata de un juego abstracto de Reiner Knizia, diseñador alemán, afamado, con innumerables éxitos a sus espaldas. Es un juego abstracto, colorista y moderno. Bueno de hecho es un clásico moderno. Es un eurogame, y eso, para los profanos, es un punto de calidad. Porque la denominación eurogame, significa que se trata de un juego de calidad, que no depende de una gran multinacional que lo único que persigue es que juguemos, nos aburramos y compremos más juegos, un juego donde el azar sea una parte mínima del juego y que de muchas horas de diversión.

Normalmente los eurogames, en contra de otros productos mainstream (monopoly, parchis, oca, trivial, etc.) son juegos que se amortizan muy rápidamente y que te van a dar muchas, muchas horas de diversión.




Genial,consiste en sumar más puntos que nadie en una partida, pero ojo, hay 6 colores, y para ganar (primera diferencia importante con los juegos simplones) tienes que ser el que más puntue en el color que menos puntos alcances. Con lo cual, esta sencilla regla, que nunca vereis en juegos tipo monopoly (que no enseñan nada), hace que tengais que pensar para llegar a un objetivo, resolver un problema, hacer un puzzle, con lo que al final, la satisfacción es muy grande.

Poco a poco iremos colocando las 6 fichas que siempre tenemos a nuestra disposición (retomamos una nueva en cada turno) en un tablero hexagonal, con celdas hexagonales.



Todas las fichas son dobles, al igual que en el dominó, y presentan uno de los seis símbolo y seis colores presentes en el juego. Cada color está asociado a un símbolo. Y en la combinación de estos colores, sobre el tablero, conseguiremos más o menos puntos, según haya o no fichas de los mismos colores adyacentes a la que coloquemos.

Como no podía ser de otra manera, en Genial, el factor azar podemos considerarlo como totalmente accesorio, ya que tan sólo influye en el tipo de fichas que tomes de un montón. Y estas, digamos que a corto plazo si pueden influir de alguna manera, pero en lo que es el transcurso general de la partida no tienen apenas importancia, ya que a lo largo de las múltiples tomas de fichas que se haga, un jugador puede cambiar a su antojo el devenir de la partida.

En Genial pueden jugar de 2 a 4 jugadores. Existe una versión para iphone, con inteligencia artificial y una versión de viaje muy bonita que hará que dos jugadores, de viaje en FEVE por los páramos del Cantábrico, quizás de Viveiro a Cabezón de la Sal, o de Ferrol a Bilbao, con parada obligatoria en la Vetusta, pueda ser, amén de la contemplación del paisae, una sensación bien placentera.


Otro paisaje también bonito, es el que nos queda encima del tablero, al finalizar una partida. Puede provocar que algunos jugadores queden extasiados contemplándolo. Quizás estén soñando con lugares míticos, a no sé cuantos grados, minutos y segundos de algún meridiano conocido, en los lugares comunes, o en los viajes de la imaginación. Lo único que es cierto, es que es un juego y una experiencia GENIAL.

 
 


viernes, 17 de agosto de 2012

Un Atlántico de Viñetas






Este fin de semana se celebró en A Coruña, el Viñetas desde O Atlántico. La fiesta más grande del cómic que tiene nuestra amada tierra.

Y vaya si es grande. Este año y como todos, autores de altura y talla, nacional e internacional, estuvieron deleitando al gran público con sus sesiones de firmas y amenas charlas y coloquios.

La aventura que supone, año tras año, el sumergirse en este mar, cita ineludible, Atlántico de viñetas, para bucear por sus fondos coralinos y encontrar alguna rarez o tesoro ya descatalogado, deleitarse con el mágnifico atrezzo que como si fuera la sal en un buen plato, adereza toda la Cascarilla y la engalana, desde la pasarela de Alfonso Molina y su Superman, hasta el SuperLópez que da entrada al Quiosco Alfonso, o el espectacular semblante de O Morcego, señor de las oscuridades, vigilante desde la azotea del edificio del Banco Pastor.





Hay tradición, que el cartel de cada año lo realice uno de los ilustres invitados de la edición anterior, este año le tocaba al gran Kim, que hace un año, estuvo en este rincón del Atlántico firmando ejemplares de su magnífica El arte de volar


Por mi parte decir que la recolección fué fructífera, y cumplido también esta vez el objetivo de iniciarme en la obra de un autor al que yo fuera profano, (el año pasado fue Peeters con su Castillo de Arena). 

Y por la puerta grande entré en el mundo del Rajko Milošević-Gera, Guera, para los amigos, y su SCALPED.


Se trata de un Western moderno, sobre una reserva india y sus asuntos turbios.

De la sesión de firmas, me llevo gratos recuerdos. Por un lado vino gente de talla internacional, como Quitely, a firmar ejemplares de su alabadísimo All Star Superman, del cual yo ya era poseedor.


Guera, me hizo, una sensual india (que no vieja eh!) como muy bien le indiqué. Que así luce en la contraportada del volumen 9 de su serie alabadísima.



Este Guera, os he de decir, que me parece, por lo poco que traté con él, una bellísima persona, muy amable en todo momento y sabiendo tratar a sus fans y darles todo el cariño de un autor. Un olé por Guera, justo todo lo contrario que la organización del viñetas, y su teima con querer cerrar el Quiosco Alfonso a tal o cual hora.

Dedicándome un agradable paseo por las casetas de las librerías especializadas que acudieron al evento, buscando ese recuerdo que llevarme, ese primus inter pares que cada año logro rescatar de entre el amplísimo surtido de novedades, reediciones y grandes glorias, ese incunable ya para mí, recuerdo de mi visita a la Coruña, recuerdo, otra vez más, de un agradable paseo de Agosto por los jardines de Mendez Nuñez, me decidí, esta vez, a apostar sobre seguro, a caballo ganador, nada de experimentos fraudulentos, o de escasa entidaz, ni tampoco brindis al aire. Me llevé (algún corto maltés se me quiso interponer) el tercer volumen de la ANTOLOGÍA, sí ANTOLOGÍA con mayúsculas del grandísimo, notabilísimo, AMERICAN SPLENDOR, que una editorial señor, como está mandao, como es La Cúpula (no digo nada de Norma y el asesinato que están haciendo del Marino de La Valeta, el Maltés), le está rindiendo a uno de los más grandes del comic underground.


He de decir que leídas las dos primeras entregas, esta antología gana enteros a pasos agigantados. Buenísima!!!

Como viene siendo habitual y a falta de otros recursos, le compré el ejemplar a mis amigos de la librería Komic de Santiago de Compostela. Grandes profesionales y aconsejan de manera excepcional, aunque esta vez no hayan tenido que aconsejarme lo más mínimo, pues ya iba sobre seguro.

Esto todo en su conjunto, es el sueño de una tarde de verano, el sueño hecho realidad, y la realidad hecha sueño, porque atlántico es el sueño, y las viñetas atlánticas son.

viernes, 10 de agosto de 2012

Las carreteras forman parte del paisaje

"Escucha, oh lector, y tus oídos no se llenarán de mentiras..."

"Escucha, oh lector, y tus ojos no se llenarán de mentiras..."




Dos frases que comienzan caminos distintos, tan iguales, que llevan al mismo destino. 





La primera cita la establece James Fenimoore Cooper en la introducción de El último mohicano. La segunda forma parte de la introducción de uno de los comic books más importantes del siglo XX. Verano Indio. Una joya concebida por el maestro de la Venezia Secreta, Hugo Pratt, y el genio del vecino Bolzano, Milo Manara.



En ambos relatos, se describe a la perfección el mundo de la tierra prometida, de las primeras colonias inglesas en el nuevo mundo, en la costa de Nueva Inglaterra, el puritanismo proveniente de la Inglaterra protestante. Pero sobre todo, la vida, constumbres y cultura de los indios nativos americanos. De entre aquellos, también los mohicanos.

John Brinckerhoff Jackson, escribió un libro. Él es el protagonista de la historia que hoy os traigo. Las carreteras forman parte del paisaje. Ed. Gustavo Gili. Colección GGmínima.

Y tan mínima! Se puede decir, que condensadas en 47 páginas, se encuentra resumida la historia natural norte-americana, pre y pos-colombina, la etnografía de los pueblos, la botánica de las plantas, la odología de las carreteras.

Este precioso ensayo, delicado y coqueto como paisaje otoñal, nos enseña, nos aprende, y  nos emprende en el camino, en la ensencia de la carretera, de la vía, de la senda, al fin, del destino.

Comienza el libro preguntándonos: "¿Qué fué primero, la casa o la carretera que conduce a la casa?" ¿Y qué es más importante? ¿Cual es el sentido antiguo de la carretera y cual es el sentido moderno?

"La odología es la ciencia o el estudio de las carreteras o de los recorridos y, por extensión, el estudio de las calles, las autopistas, las sendas y los caminos, de cómo se utilizan, a dónde conducen y de cómo nacieron."

Las plantas, el hombre y la vida.


B.Jackson nos habla en su libro de Edgar Anderson, eminente botánico, que dedicó parte de su vida a salirse de la norma. Él estudió con ahínco la vegetación de las cunetas, la vida que se producía dentro de los contenedores de basura, el paisaje autóctono del Norte de América. 

 


Una de sus plantas favoritas, era el girasol común, que incluida dentro del grupo de especies denominadas "acompañantes", pues esta se sentía muy cómoda viviendo al lado del hombre. Es más, la presencia de éste, estimulaba al girasol y lo sigue estimulando en demasía.

Nos habla de los caminos de los indios naturales del norte de américa, de la vida eminentemente pedestre, en aquel mundo donde no se conocían los carros y las carretas, donde gracias a ello, había conformada, una gran idea de comunidad.Donde se puede hablar de poblados cuyos caminos no envidiarían a los mejores y más concurridos bulevares de París. Nos habla de los delicados caminos que serpentean las montañas, que evitan los obstáculos y que carecen de cualquier cuidado o manutención. Pues es de común saber que el indio vivía en paz con la naturaleza y la naturalez con él.

"El sendero del bosque pisado por los zapatos con tachuelas de aquellos corpulentos ingleses-se lamentaba-tiene una cualidad que nunca hubiera adquirido con el paso ligero de cien mocasines más"

 

"Uno de los más prolíficos estudiosos de los caminos de los indios fue el geógrafo Archer Butler...publicó dos volúmenes de Indian Thoroughfares...muchas de las sendas más transitadas por los indios en origen fueron hechas por los bisontes.

Y continúa: "En general, los indios precolombinos se movían mucho y estaban constantemente en marcha en calidad de comerciantes, cazadores, nómadas o viajeros curiosos" Viajeros curiosos! Me encanta ese espíritu ante la vida, descubrimiento y aprendizaje, que más se le puede pedir a este efímero paso, transición, desdicha o fortuna por esta minúscula parte del universo. Otrora el centro del mundo.

Constantando que existe más sabiduría en el seno de una comunidad con la mente abierta y diversificada, sin miedos ni prejuicios, que aún en mil hojas de la enciclopedia británica. 

"Siempre a pie, nunca presionados por el tiempo y cargados con escasas posesiones..."  



"...estos [los indios] se desviaban facilmente de su itinerario planeado: daban un rodeo de un día para visitar a una tribu amiga y, entonces, siguiendo un impulso repentino, asaltaban un poblado indefenso. La posibilidad de comerciar con otro poblado alejado doscientas millas del recorrido, y más tarde la oportunidad de presenciar una ceremonia de la que habían oído hablar, pero que nunca habían presenciado, prolongaba su viaje un mes más."

La verdad es que tamaño documento, ya sólo merece la pena por el gustazo de revisitar la bibliografía recomendada o de desgustar, pausadamente, estas frases llenas de historia, de pasión y de vida.

Muchos matices nos expresa este ensayo, que nos abre la mente, como si por un momento, viajásemos descalzos, a través de las sendas de la Nueva Inglaterra del XVI, desde Bostón hasta las Black Hills de Dakota, parando en Little Big Horn para recordar una conocida estampa de la historia reciente de los Estados Unidos.



"Cualquiera que sea el camino que tomemos, en última instancia nos conducirá al angustioso momento de la decisión privada. Como le sucedió a Saulo de Tarso, puede que la carretera a Damasco se extienda ante nosotros, pero solo en el transcurso del viaje descubrimos nuestro verdadero destino".


De las carreteras, de los senderos, de los viajes y de los nativos americanos. De la vida y de la muerte, del destino y de la elección personal, de la autopista como lugar de habitat, no sólo de paso, como forma de viaje, como experiencia vivída auténtica, como una bella melodía que hace relajar nuestra vista en un horizonte de asfalto, de luces y de suaves y verdes colinas.

"Two roads diverged in a yellow wood
and sorry I could not travel both
and be one traveler"  
  
Robert Frost. The Road not Taken (1916)
(dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo
no sabiendo cual de los dos tomar
por ser un viajero sólo)